Una eurodiputada italiana dice que Ceuta «no es España, ni es Europa»
La italiana Ilaria Salis, del grupo de la Izquierda europea, calificó a Ceuta de «residuo del colonialismo europeo» en plena crisis diplomática entre España e Italia por la suspensión de Schengen.
Desde Estrasburgo ha llegado esta semana una frase que en España ha caído como una piedra en el estanque. La eurodiputada italiana Ilaria Salis, del grupo de la Izquierda europea, ha declarado sobre Ceuta: «No es España, ni es Europa. Geográficamente es África e históricamente es un residuo del colonialismo europeo», según recoge The Objective.
Salis, de 41 años, saltó a la política tras pasar más de un año en prisión preventiva en Hungría por unos incidentes en una manifestación antifascista en Budapest en 2023. Elegida eurodiputada por la Alianza Verde y de Izquierdas en 2024, se ha convertido en una de las voces más críticas del Parlamento Europeo con las políticas migratorias de la Unión.
El origen de la polémica
Sus palabras llegan en plena crisis diplomática entre España e Italia por Ceuta. Desde finales de julio, cuando miles de personas intentaron entrar de forma irregular en la ciudad autónoma en apenas unos días, el Gobierno de Giorgia Meloni suspendió el acuerdo de Schengen con España y cerró fronteras marítimas y aéreas. Según Infobae, esa suspensión se ha ido prorrogando desde entonces, y ambos países han confirmado esta misma semana que los controles fronterizos seguirán activos como mínimo hasta el 8 de octubre.
El ministro español de Exteriores, José Manuel Albares, calificó de «vergüenza» la decisión italiana de mantener los controles, recordando que Italia recibe el doble de entradas irregulares que España. Es en ese contexto de fricción bilateral en el que Salis, italiana pero crítica con su propio Gobierno, ha vuelto a poner el foco sobre Ceuta.
No es la primera vez que la eurodiputada se pronuncia sobre la crisis. Ya a finales de julio, según recogió el medio italiano Il Tempo, defendió abrir «vías legales y seguras para migrar a Europa» y acabar con lo que ella llama la externalización de fronteras, que a su juicio expone a los países europeos al chantaje de terceros Estados.
«No es España, ni es Europa. Geográficamente es África e históricamente es un residuo del colonialismo europeo»
Un argumento sensible
La frase toca una fibra especialmente sensible en España. La tesis de que Ceuta y Melilla son un «residuo colonial» es la que sostiene históricamente Marruecos para reclamar la soberanía de ambas ciudades, algo que ningún Gobierno español, sea del signo que sea, ha aceptado nunca poner sobre la mesa. Que la reivindicación llegue ahora de una eurodiputada de un país socio de la Unión Europea, y no de Rabat, añade un matiz diplomático incómodo para Madrid.
En Italia, las palabras de Salis ya han generado polémica propia. Medios como Il Tempo han calificado de simplista su lectura de la crisis migratoria, y sectores críticos le reprochan cargar la responsabilidad de lo ocurrido en Ceuta sobre las políticas europeas de fronteras en lugar de sobre quienes organizan los intentos de entrada masiva.
Qué puede pasar ahora
Por el momento, el Ejecutivo español no ha respondido oficialmente a las declaraciones, aunque no se descarta que el asunto acabe planteándose en el propio Parlamento Europeo, donde España cuenta con eurodiputados de varios grupos dispuestos a pedir explicaciones. Con Schengen todavía suspendido entre Roma y Madrid y la tensión migratoria lejos de resolverse, la disputa por el estatus de Ceuta añade un nuevo frente a una relación bilateral que atraviesa su peor momento en años.
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