Un juez frena a Trump y obliga a devolver a CNN, MSNBC y Politico su acceso a la Casa Blanca
Un magistrado federal ha ordenado restablecer de inmediato las acreditaciones que el Gobierno retiró a los tres medios, al considerar que el veto se ejecutó sin las garantías que exige la ley.
Un juez federal de Washington ha ordenado este jueves al Gobierno de Estados Unidos restablecer de inmediato el acceso a la Casa Blanca de CNN, MSNBC y Politico, tres meses después de que la Administración de Donald Trump retirara sus acreditaciones. El magistrado Timothy Kelly ha fallado que la medida no se ejecutó con el debido proceso que exige la Constitución, según recoge The Objective a partir del fallo judicial.
Kelly ha sido tajante en su resolución: la Casa Blanca no notificó a los medios afectados ni les dio la oportunidad de defenderse antes de retirarles el acceso, un requisito básico cuando la Administración priva a alguien de un derecho protegido. Según el fallo, citado por CNN, la posibilidad de apelar solo se mencionó días después de que las acreditaciones ya hubieran sido canceladas.
El argumento del Gobierno
Durante la audiencia, celebrada el miércoles, el abogado del Departamento de Justicia, Michael Velchik, defendió que las informaciones publicadas por CNN, MSNBC y Politico ponían en peligro la seguridad nacional de Estados Unidos. Velchik sostuvo además que, como presidente, Trump tiene potestad para decidir quién puede acceder a las instalaciones de la Casa Blanca, un argumento que el juez no ha compartido a la hora de dictar la orden.
Los individuos deben recibir notificación y una oportunidad de ser escuchados antes de que el Gobierno los prive de un interés protegido constitucionalmente
Esa frase, incluida en el fallo de Kelly, resume el núcleo del problema jurídico: no es que la Casa Blanca carezca de margen para gestionar sus acreditaciones, sino que lo ejerció sin las garantías procesales mínimas antes de aplicar el veto.
La respuesta de los medios
El abogado de los tres medios, Ted Boutrous, ha señalado que la primera mención de la seguridad nacional en todo el proceso llegó días después de que se anunciara la prohibición y una vez presentada ya la demanda contra la Administración, como si a esta se le hubiera encendido la bombilla a toro pasado. Boutrous ha añadido que sus representados solo recibieron las cartas de la Casa Blanca explicando los motivos del veto días después de conocerse la medida, y con el litigio ya en marcha.
El letrado ha ido más allá al desmontar el argumento de fondo del Ejecutivo: de los artículos de CNN citados para justificar la expulsión de los tres medios, ha explicado que se trataba de noticias convencionales y que solo uno de ellos había sido escrito por un periodista con acceso propio a la Casa Blanca, lo que debilita la tesis de que la cobertura comprometiera información sensible obtenida desde dentro.
Qué viene ahora
El pulso entre la Casa Blanca y parte de la prensa acreditada en Washington no es nuevo bajo la segunda presidencia de Trump, que ya había protagonizado otros choques con jueces por decisiones ejecutivas, como el bloqueo judicial al despliegue de la Guardia Nacional en Portland el pasado octubre. La orden de Kelly no cierra el litigio de fondo sobre las condiciones en las que la Casa Blanca puede restringir el acceso a periodistas, pero obliga al Gobierno a devolver, mientras tanto, las credenciales retiradas.
Queda por ver si la Administración recurre la orden o si opta por diseñar un nuevo procedimiento de retirada de acreditaciones que sí cumpla con las garantías que el juez ha echado en falta. Lo que ha quedado claro en la audiencia de esta semana es que, en el terreno judicial, invocar la seguridad nacional a posteriori no basta para sostener un veto a la prensa.
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