Mapa de las tramas de mascarillas: de Koldo a Almería
La compra urgente de material sanitario durante la pandemia dejó un rastro de comisiones que salpica a administraciones de distinto color político. Este es el mapa de las principales causas abiertas.
En la primavera de 2020, con los hospitales al límite y el mercado mundial de material sanitario desbocado, las administraciones españolas compraron mascarillas, guantes y equipos de protección a toda prisa y sin apenas controles. Aquella urgencia, comprensible en lo sanitario, abrió un terreno fértil para intermediarios y comisionistas cuyos negocios están hoy en manos de los tribunales.
La causa más conocida es la del llamado caso Koldo, que toma su nombre de Koldo García, exasesor del que fuera ministro de Transportes José Luis Ábalos. La investigación se centró en los contratos de mascarillas adjudicados a una empresa vinculada al comisionista Víctor de Aldama por parte de organismos dependientes del ministerio, como Puertos del Estado y Adif.
El caso Koldo
En junio de 2026, el Tribunal Supremo dictó una sentencia de enorme repercusión. Según ese fallo, Ábalos fue condenado a más de veinticuatro años de cárcel, Koldo García a cerca de veinte y Aldama a cuatro años y medio, por su papel en una trama que habría canalizado millones de euros en comisiones a cambio de favorecer aquellos contratos públicos.
El relato que da por probado el tribunal describe un reparto de papeles preciso. Ábalos aparece como la figura que ponía su influencia al servicio de las adjudicaciones, Koldo García como el hombre de confianza que gestionaba los detalles y los pagos, y Aldama como el empresario que adquiría sociedades y abonaba las comisiones, con entregas periódicas de dinero en efectivo.
Pero el caso Koldo no es el único frente abierto por las mascarillas. En Almería, un juzgado investiga desde 2021 una presunta trama montada, según la instrucción, en torno a responsables del PP en la Diputación provincial para lucrarse con la adjudicación de contratos de material sanitario.
La trama de Almería
En esa causa andaluza, la Guardia Civil detuvo en su día a Óscar Liria, entonces vicepresidente de la Diputación de Almería, señalado por los investigadores como núcleo de la presunta red. Según el sumario, él y varios familiares habrían obtenido cerca de un millón de euros en comisiones, parte de los cuales se habrían destinado a comprar inmuebles y vehículos de alta gama.
él y varios familiares habrían obtenido cerca de un millón de euros en comisiones
La instrucción almeriense se ha ido ampliando hasta rozar el medio centenar de investigados, entre ellos antiguos altos cargos de la Diputación. Conviene subrayar que en este caso no hay todavía sentencia y que todas las personas afectadas están amparadas por la presunción de inocencia mientras la justicia no diga lo contrario.
Vistos en conjunto, ambos frentes dibujan un mismo patrón. La excepcionalidad de la pandemia permitió adjudicar contratos a dedo, con proveedores improvisados y sin la fiscalización habitual, y ese descontrol es el que, presuntamente, aprovecharon las tramas para colocar sobreprecios y repartir comisiones.
Un mismo patrón
El mapa de las mascarillas cruza colores políticos y territorios, del ámbito socialista en el caso Koldo al popular en Almería, y sigue creciendo a medida que avanzan las investigaciones. Su lectura de fondo es incómoda para todos, porque muestra hasta qué punto una emergencia sanitaria se convirtió, para unos pocos, en una oportunidad de negocio.
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