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Ceuta blinda la frontera ante el llamamiento a un nuevo cruce masivo y la crisis migratoria sigue sin cerrarse

Marruecos despliega un dispositivo sin precedentes y España refuerza Ceuta ante la convocatoria de un nuevo asalto masivo en redes sociales, dos semanas después de que al menos 141 personas murieran intentando cruzar la frontera.

Ceuta blinda la frontera ante el llamamiento a un nuevo cruce masivo y la crisis migratoria sigue sin cerrarse
Imagen: La Razón

Ceuta amaneció este sábado bajo un dispositivo de seguridad sin precedentes, con miles de agentes marroquíes y refuerzos españoles desplegados para frenar un nuevo intento de cruce masivo convocado en redes sociales para el 15 de agosto. Dos semanas después de que decenas de miles de personas entraran de forma coordinada en la ciudad autónoma, la jornada transcurrió, de momento, en calma.

La frontera del Tarajal permaneció tranquila desde primera hora de la mañana, según recoge La Razón. Marruecos activó seis embarcaciones semirrígidas de la Marina Real, miles de agentes de las Fuerzas Auxiliares y efectivos de la Gendarmería, además de una nueva barrera metálica de unos cuatro metros y concertinas instaladas esta semana en la vía que conecta Fnideq con el paso fronterizo. El Ejército español, por su parte, desplegó tanquetas junto a la valla ante la amenaza de una nueva avalancha de personas.

Un dispositivo reforzado

El Ministerio del Interior envió cerca de 150 agentes adicionales de Policía Nacional y Guardia Civil a Ceuta y Melilla, entre ellos tres grupos del Grupo de Reserva y Seguridad y una unidad de Intervención Policial, reforzados con el patrullero Río Segura y un helicóptero de la Guardia Civil. En total, la ciudad autónoma cuenta ya con unos 1.600 efectivos policiales, frente a los 1.100 desplegados en la crisis de julio, y unos 2.000 militares de apoyo. La Unión Europea, a través de Frontex, mantiene además unos 30 agentes sobre el terreno, según informó el comisario europeo Magnus Brunner.

A lo largo de la mañana, las fuerzas marroquíes interceptaron a 148 migrantes, 128 subsaharianos y 20 de nacionalidad marroquí, que intentaban cruzar cerca de Fnideq, empleando en algún momento gases lacrimógenos y apoyo de helicópteros para dispersar concentraciones, según fuentes de seguridad citadas por EFE. Marruecos, además, expulsó de la zona de Castillejos a los equipos de EFE y TVE que cubrían el dispositivo.

La herencia de julio

El operativo se explica por lo ocurrido el 30 y 31 de julio, cuando decenas de miles de personas accedieron a pie y a nado a Ceuta en una entrada masiva que organizaciones humanitarias cifran en al menos 141 muertos. Los cadáveres de las 82 víctimas localizadas, en su mayoría sin identificar, recibirán sepultura individualizada con un número de registro que permitirá una futura exhumación si son reclamados por sus familias, según fuentes policiales.

Dos semanas después, el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, calcula que todavía permanecen en la ciudad autónoma unas 9.000 personas migrantes. El asentamiento improvisado de la playa del Trampolín, pensado como solución provisional ante la saturación del CETI, ha pasado en menos de una semana de una quincena de chabolas a más de 80, y acoge ya a cerca de 1.500 personas, atendidas por Cruz Roja. El Hospital Universitario de Ceuta, que amplió su capacidad de 175 a 212 camas, registró 322 asistencias sanitarias a migrantes en las últimas 24 horas, sin incidencias graves, según Ingesa.

En lugar de preocuparse por nosotros, España debería preocuparse por Marruecos: ahí es donde se originan los problemas

La crisis ha traspasado ya la esfera nacional. El ministro de Exteriores italiano, Antonio Tajani, reclamó al Gobierno español que se preocupara por Marruecos en vez de por Italia, después de que Roma vinculara el levantamiento de la suspensión de Schengen a que baje el riesgo de nuevas llegadas masivas. En Estados Unidos, el presidente Donald Trump citó Ceuta en un mitin en Nueva York para comparar la situación con la que, según él, vivió su país bajo la Administración de Joe Biden.

Presión política interna

En España, la crisis ha reabierto el pulso entre el Gobierno y la oposición. El PP, por boca de su vicesecretario Jaime de los Santos, acusó a Pedro Sánchez de permanecer en su residencia de La Mareta, en Lanzarote, sin asumir el mando único que reclama Vivas, dieciséis días después del asalto masivo. La presidenta de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, calificó de irresponsable al presidente y habló de una situación de abandono institucional en Ceuta. En la propia ciudad autónoma, el líder de Vox, Juan Sergio Redondo, exigió al PP formar gobierno de coalición y señaló también a Vivas por, a su juicio, haber respaldado las políticas migratorias del Ejecutivo central.

No todas las críticas apuntan en la misma dirección. El coordinador federal de IU, Antonio Maíllo, sostuvo que fue el propio Gobierno marroquí quien provocó la crisis, aunque reclamó que España tramite las devoluciones de forma individualizada y con respeto a los derechos humanos. Por su parte, la Asociación Unificada de Guardias Civiles denunció que sus agentes llevan meses sosteniendo la frontera sur de Europa con déficit de plantilla y de medios. Moncloa, mientras tanto, confía en que el refuerzo desplegado por Marruecos reduzca el riesgo de que se repita una entrada de las dimensiones de julio.

Con la frontera en calma pero la tensión política al alza, Ceuta encara el fin de semana con la incógnita de si el blindaje de Rabat aguantará el pulso de las redes sociales que convocaron la nueva entrada, y con un Gobierno que, de momento, prefiere confiar en el vecino antes que ofrecer una respuesta propia.

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