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Ceuta blinda El Tarajal ante la llamada al 15-A y Marruecos dice haber frustrado un nuevo intento masivo

Policía, Guardia Civil y Ejército despliegan en la frontera ceutí el mayor operativo de las últimas semanas mientras Rabat asegura haber frenado a cientos de migrantes cerca de Castillejos.

Ceuta blinda El Tarajal ante la llamada al 15-A y Marruecos dice haber frustrado un nuevo intento masivo
Imagen: El País

Ceuta amaneció este sábado envuelta en el taró, la neblina típica de agosto en la ciudad, con la incertidumbre de si se cumpliría la llamada difundida en redes sociales marroquíes para una nueva entrada masiva, ya bautizada como el 15-A. Hasta el mediodía, la frontera de El Tarajal se mantuvo tranquila, aunque el despliegue de seguridad no tenía precedentes en las últimas semanas: según fuentes consultadas por Efe, el operativo multiplicaba por diez el desplegado la víspera.

Blindaje sin precedentes

En la valla de El Tarajal, guardias civiles, legionarios y militares del Ejército de Tierra vigilaban desde primera hora el espigón por el que, el 30 de julio, miles de personas cruzaron a nado hacia territorio español. Decenas de agentes de la Policía Nacional copaban además el puente próximo y la colina que domina el paso, marcando un perímetro de seguridad reforzado. En los últimos días, según ha podido saber este diario, numerosos guardias civiles y militares han viajado a la ciudad autónoma para sumarse al dispositivo, algunos de ellos interrumpiendo sus vacaciones.

En Melilla la jornada transcurría con igual tranquilidad, aunque con un despliegue policial superior al habitual. El paso fronterizo de Beni Ansar amaneció prácticamente vacío, con la sala de control de pasaportes desierta del lado español. La Delegación del Gobierno reforzó en los últimos días el tramo final del espigón con una valla y una barrera flotante en el dique sur, uno de los focos de la crisis migratoria iniciada el pasado 30 de julio.

Marruecos, por su parte, aseguró haber frustrado un nuevo intento de cruce irregular protagonizado por varios cientos de personas que permanecían ocultas en una zona montañosa a las afueras de Castillejos, al suroeste de Ceuta. Según fuentes de seguridad marroquíes citadas por Efe, miles de efectivos participaron en el dispositivo organizado por Rabat para impedir el paso convocado a través de redes sociales tras la entrada masiva de finales de julio.

Una ciudad sin recuperar

La alerta de este sábado llega apenas dos semanas después de que cerca de 70.000 personas entraran en Ceuta desde Marruecos en una sola jornada, un episodio sin precedentes para una ciudad de poco más de 83.000 habitantes. La urbe autónoma no ha recuperado la normalidad: mantiene en sus calles a unos 5.000 migrantes irregulares, la mitad menores de edad, a la espera de que se resuelva su situación administrativa, con la expulsión como amenaza sobre buena parte de ellos. El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, reconoció el jueves que la situación seguía lejos de normalizarse.

La crisis ha abierto además un frente diplomático con Italia. El Gobierno de Giorgia Meloni suspendió temporalmente el acuerdo Schengen con España y estableció controles en puertos y aeropuertos a los viajeros procedentes del país, alegando una cuestión de seguridad ante la magnitud de la entrada irregular. España respondió con la misma medida tras no lograr que Roma levantara los controles. El ministro de Exteriores italiano, Antonio Tajani, defendió la decisión en una entrevista al Corriere della Sera y trasladó la responsabilidad a Rabat.

"España debería preocuparse por Marruecos: ahí es donde se originan los problemas, no en nuestros controles"

Según el diario italiano, Tajani sostuvo que esos controles sirven para frenar la llegada de inmigrantes irregulares y, advirtió, de potenciales terroristas a Europa. Preguntado por si Roma mantendrá la suspensión del Schengen con España, el ministro italiano evitó comprometerse y remitió la decisión a si la alerta de este fin de semana termina justificada, en clara alusión a si finalmente se produce o no un nuevo salto masivo a la valla.

Qué viene ahora

Con la frontera reforzada en ambos lados y la respuesta marroquí ya activada sobre el terreno, la incógnita para las próximas horas sigue siendo si el llamamiento del 15-A logra materializarse pese al dispositivo desplegado, o si Ceuta y Melilla cierran el fin de semana sin el segundo asalto que muchas familias ceutíes llevaban días temiendo. Ceuta, mientras tanto, sigue esperando algo más que un fin de semana tranquilo.

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