Ceuta cumple dos semanas de crisis migratoria mientras el Gobierno la gestiona por videollamada
Casi 5.000 migrantes siguen en la ciudad autónoma y los refugios improvisados en la playa del Trampolín se han multiplicado por cinco en seis días. Sánchez no ha pisado Ceuta desde que estalló la crisis.
Ceuta encara este lunes su decimoctavo día bajo el peso de la crisis migratoria que estalló a finales de julio, cuando unas 72.000 personas cruzaron la frontera con Marruecos en apenas 48 horas, según los datos ofrecidos por el Ministerio del Interior. Dos semanas después, la ciudad autónoma sigue conviviendo con el asentamiento improvisado de la playa del Trampolín mientras el Gobierno central despacha el asunto desde la distancia de una videoconferencia.
En esa playa, uno de los puntos más visibles de la crisis, permanecen alrededor de 1.500 migrantes. El número de refugios levantados con cañas, plásticos y otros materiales ha pasado de las 14 o 15 estructuras iniciales a más de 80 en apenas seis días, según recoge La Razón. Cruz Roja mantiene allí el reparto de alimentos y la asistencia sanitaria básica mientras la ciudad busca fórmulas para descongestionar el espacio.
Ministros bajo presión
La ministra de Sanidad, Mónica García, viajó este fin de semana a Ceuta entre abucheos de parte de los vecinos. Allí negó que exista un «colapso sanitario» en la ciudad, aunque reconoció la existencia de casos de tuberculosis entre la población migrante. Según su balance, 5.800 personas han sido atendidas por los servicios sanitarios desde el inicio de la crisis. La ministra cargó además contra quienes vinculan inmigración y enfermedad, una asociación que calificó de «xenófoba», y trasladó al Gobierno de Juan Vivas la petición de que concrete sus necesidades para poder «colaborar».
Este lunes ha sido el turno de la ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, que se ha reunido con el presidente de la ciudad autónoma, Juan Jesús Vivas, en el Palacio de la Asamblea a las 10.30 horas, antes de comparecer ante los medios. El encuentro ha coincidido con una nueva reunión por videoconferencia que Pedro Sánchez ha mantenido con siete ministros para revisar la evolución de las medidas puestas en marcha, la segunda cita telemática del Ejecutivo dedicada a Ceuta en apenas diez días.
Se pasan el balón unos a otros
La crítica desde la ciudad autónoma no se ha hecho esperar. Fuentes municipales citadas por La Razón denuncian que los distintos departamentos del Gobierno «se pasan el balón unos a otros» a la hora de asumir responsabilidades, mientras Pedro Sánchez no ha pisado Ceuta desde que estalló la crisis. El propio diario reclamaba este lunes en su editorial que la obligación de un responsable es «anticiparse al riesgo, reforzar los medios y transmitir seguridad a la población», recordando que negar el problema no lo hace desaparecer.
Lo que pide Ceuta
El Gobierno de Vivas mantiene sobre la mesa dos peticiones prioritarias: el refuerzo de la frontera del Tarajal con presencia de Frontex y la aceleración de los expedientes de devolución de quienes permanecen en la ciudad tras entrar de forma irregular. Según los últimos datos de Interior, unas 5.000 personas siguen en Ceuta, de las cuales 1.898 son menores migrantes no acompañados, una cifra que tensiona los recursos de acogida disponibles.
La presión también se nota en la sanidad pública. El Hospital Universitario de Ceuta mantiene ampliada su capacidad de 175 a 212 camas dentro del dispositivo especial activado por la crisis. El Ingesa ha contabilizado 268 asistencias a personas migrantes en las últimas 24 horas, aunque insiste en que la atención ordinaria y las urgencias para el resto de la población ceutí siguen funcionando con normalidad.
Entre los vecinos crecen además la inquietud por la seguridad en los barrios y el mantenimiento de servicios básicos como la limpieza. Las asociaciones vecinales han trasladado estas preocupaciones al Gobierno local, que ha acordado crear un grupo de trabajo permanente para canalizar las demandas de los barrios mientras se prolongue la situación excepcional. Al otro lado de la frontera, las autoridades marroquíes mantienen reforzada la vigilancia en los accesos hacia Ceuta, con controles desplegados cerca de Castillejos para evitar nuevas aproximaciones masivas al perímetro fronterizo.
Qué queda por ver
El Gobierno central, por ahora, descarta modificar su estrategia con Rabat pese a la crisis y apuesta por mantener la cooperación bilateral intacta. Queda por ver si las reuniones telemáticas y las visitas puntuales de ministros logran traducirse en medidas que reduzcan la presión sobre Ceuta antes de que los refugios de la playa del Trampolín sigan multiplicándose.
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