El Gobierno defiende el operativo de Ceuta y llama irresponsable a Feijóo por criticarlo
Moncloa da por bueno el traslado de migrantes al puerto pese al caos inicial y los disparos al aire, mientras el PP insiste en que el Ejecutivo ha dejado vendidos a los agentes.
El Gobierno considera que el operativo de traslado de migrantes desarrollado este viernes en Ceuta ha salido bien pese a las imágenes de tensión registradas a primera hora de la mañana. Según fuentes de La Moncloa citadas por El País, el dispositivo era especialmente complejo porque nunca antes se había movido a tanta gente de golpe a un mismo espacio de realojo, y el balance interno es que todo se ha resuelto con civismo y sin violencia grave.
El traslado y el caos inicial
Unos 150 efectivos de la Policía Nacional trasladaron durante la mañana a miles de personas asentadas en las playas de Benítez y El Trampolín hasta el campamento habilitado en el puerto de la ciudad, después de que la Audiencia Nacional autorizara su uso temporal tras varios pulsos judiciales. El inicio del operativo estuvo marcado por una estampida y momentos de tensión que terminaron con disparos al aire de los agentes y varias personas heridas, según la información recogida por el diario. Cinco horas después arrancó el traslado, los últimos grupos accedieron a las instalaciones del puerto, con capacidad para 1.700 personas, mientras miles de migrantes seguían sin plaza en las playas.
El sindicato policial Jupol salió al paso de las cifras que circulaban sobre el despliegue y precisó que fueron unos 70 los agentes de la Unidad de Intervención Policial dedicados en concreto a los traslados, del centenar largo de efectivos totales en la ciudad autónoma. El sindicato denunció además que el Ejecutivo no garantizó de antemano ni la capacidad de las instalaciones ni los medios materiales y humanos necesarios, y exigió a Interior que deje de improvisar con los dispositivos.
El Gobierno no es capaz de mantener el orden público en una ciudad española
Cruce de acusaciones
El Ejecutivo atribuye parte del descontrol a la paralización de 24 horas que impuso la Audiencia Nacional sobre el uso del puerto, que según fuentes gubernamentales puso el foco mediático sobre el operativo y generó un efecto llamada que atrajo a más migrantes de los previstos. Con ese argumento, La Moncloa tachó de irresponsable al líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, por criticar un traslado que el Gobierno considera imprescindible para encauzar la crisis. En la misma línea se pronunció el ministro Óscar López, quien defendió que cualquiera con un mínimo de responsabilidad debería apoyar la operación en lugar de cuestionarla.
Feijóo, desde Melilla, respondió que el Gobierno no es capaz de mantener el orden público en una ciudad española y volvió a insistir en que no se trata de una crisis migratoria sino de seguridad. La portavoz popular en el Congreso, Ester Muñoz, fue más allá al acusar a Pedro Sánchez de dejar vendidos a policías, guardias civiles y militares, apoyándose en las imágenes de la estampida inicial. El ministro Félix Bolaños, por su parte, atribuyó los obstáculos a la ultraderecha y a lo que llamó antipolítica, sin referirse a la decisión judicial que paralizó temporalmente el uso del puerto.
Antecedentes de la crisis
La crisis se remonta a la entrada masiva de personas en Ceuta a finales de julio procedentes de Marruecos, que dejó miles de migrantes viviendo en asentamientos improvisados en las playas de la ciudad autónoma. Desde entonces, el litigio sobre dónde y cómo realojarlos ha pasado por varios tribunales, con la Audiencia Nacional como último árbitro sobre el uso del puerto como espacio temporal de acogida. El propio ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ya visitó la semana pasada el Centro de Acogida Temporal de Extranjeros de la ciudad y calificó la evolución de muy favorable, una valoración que este viernes volvió a defender el Gobierno pese a los incidentes.
El expresidente José María Aznar sumó presión desde la derecha al acusar a Sánchez de traición y reclamar el despliegue del Ejército en Ceuta, en paralelo al plan de inversiones y seguridad que Feijóo anunció para Ceuta y Melilla tras una resolución del Parlamento Europeo sobre la integridad territorial de ambas ciudades. Marruecos, por su parte, rechazó a través de su embajador ante la UE que dicha resolución contenga ninguna incriminación hacia Rabat.
Qué queda por resolver
Feijóo tiene previsto viajar el lunes a Ceuta junto a una delegación del Partido Popular Europeo, la misma jornada en que Marlaska regresará a la ciudad para reunirse con policías y guardias civiles. Con miles de personas todavía sin plaza en los asentamientos de las playas y el litigio judicial sobre el puerto sin cerrarse del todo, el pulso político entre Gobierno y PP sobre quién gestiona peor la crisis promete seguir marcando la agenda en Ceuta durante los próximos días.
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