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Sánchez preside en Moncloa la reunión sobre Ceuta mientras el PSOE ya no descarta imputar al delegado del Gobierno

Pedro Sánchez encabeza este martes el seguimiento de la crisis migratoria sin haber pisado la ciudad autónoma, mientras la Policía avisa de que sigue sin una orden clara para un nuevo asalto masivo.

Sánchez preside en Moncloa la reunión sobre Ceuta mientras el PSOE ya no descarta imputar al delegado del Gobierno
Imagen: OKDiario

Pedro Sánchez preside este martes en el Complejo de la Moncloa la reunión de seguimiento del Ejecutivo sobre la situación en Ceuta, casi dos meses después de que estallara la mayor crisis migratoria que ha vivido la ciudad autónoma. Según ha informado OKDiario, el presidente del Gobierno encadena después esa cita con el Consejo de Ministros, en una jornada marcada de nuevo por la falta de respuestas sobre lo ocurrido el pasado 30 de julio, cuando más de 80.000 marroquíes entraron de forma ilegal en Ceuta a través del espigón de El Tarajal.

Una crisis sin cerrar

No existen cifras oficiales, pero distintas fuentes consultadas por el citado medio calculan que unos 20.000 de aquellos inmigrantes permanecen todavía en la ciudad, en una situación que los vecinos describen como de caos y sensación de inseguridad. El Gobierno, señala OKDiario, no ha tomado hasta ahora decisiones de calado y se ha limitado a habilitar nuevas plazas para atender a quienes entraron de manera irregular, sin que se hayan agilizado las repatriaciones que reclaman tanto la oposición como las autoridades locales.

A ese respecto, el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, cargó con dureza el pasado lunes contra la gestión del Ejecutivo en su primera aparición televisiva desde que estalló la crisis, en el plató de El Hormiguero. Según recoge OKDiario, el dirigente del PP acusó al Gobierno de «falta de voluntad» para ejecutar las repatriaciones de los inmigrantes que entraron de forma masiva, y sostuvo que la lentitud en esos procesos no obedece a la falta de medios, sino a una decisión política deliberada de Moncloa.

No existía un plan específico de respuesta a finales de julio, pese a los avisos, pero lo más preocupante es que a día de hoy seguimos prácticamente igual

El delegado, bajo sospecha

El foco político se ha desplazado en las últimas horas hacia la figura del delegado del Gobierno en Ceuta, Miguel Ángel Pérez Triano. Según ha adelantado OKDiario, el PSOE ya no descarta que pueda acabar imputado por su gestión de la crisis, un giro que ha avivado la preocupación en Moncloa. El medio apunta a que el Ejecutivo situó desde el principio en la figura del representante ceutí una suerte de cortafuegos, con el que se buscaría evitar que la cadena de responsabilidades llegara hasta el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, o hasta la propia Presidencia del Gobierno. Fuentes socialistas consultadas por OKDiario se han limitado a señalar que el episodio del 30 de julio «está en investigación».

A la falta de una respuesta política clara se suma la incertidumbre operativa sobre el terreno. Mandos policiales han trasladado a OKDiario que, 47 días después de la invasión masiva, siguen sin recibir una «orden clara» del Gobierno sobre cómo actuar si se produce un nuevo asalto de las mismas características, algo que temen especialmente después de que en redes sociales marroquíes hayan circulado llamamientos a repetir la entrada masiva. Según ese colectivo, la Policía carece a día de hoy de un protocolo operativo definido para hacer frente a una segunda crisis similar.

El Rey, en el aire

La crisis también condiciona la agenda institucional en las más altas instancias. Moncloa ha retrasado deliberadamente el anuncio de la fecha en la que el Rey Felipe VI tiene previsto viajar a Ceuta y Melilla, un desplazamiento que el propio Sánchez avanzó ante el Pleno del Congreso que se produciría «en las próximas semanas». Fuentes de Presidencia han explicado a OKDiario que quedan «varios detalles» por concretar, entre ellos si el propio presidente acompañará finalmente al monarca en la visita, una decisión que Sánchez continúa sopesando mientras él mismo sigue sin haber pisado la ciudad autónoma desde que se desató la crisis.

En paralelo, el debate migratorio también atraviesa el Congreso, donde el Pleno vota este martes una proposición de ley de Vox para reformar la Ley Orgánica de Defensa Nacional e incluir la lucha contra la inmigración ilegal entre las misiones de las Fuerzas Armadas. Según recoge OKDiario, la formación de Santiago Abascal invoca la Estrategia de Seguridad Nacional de 2017, que ya advertía de que España, por su posición geoestratégica, está «especialmente expuesta» a este fenómeno. El propio Abascal ha planteado además procesos de «repatriaciones» para los inmigrantes que delincan y de «remigración» para quienes, a su juicio, viven del «esfuerzo de los demás» sin trabajar.

Qué queda por ver

La crisis de Ceuta ha dejado además otro efecto colateral dentro del Gobierno: la ministra de Defensa, Margarita Robles, se convierte este martes en la titular de esa cartera más longeva de toda la democracia, superando a Narcís Serra, en un momento en el que su perfil de verso suelto dentro del Ejecutivo se ha acentuado tras el choque de versiones sobre los avisos que el CNI, bajo su órbita, habría lanzado antes de la entrada masiva de julio. Queda por ver si la reunión de este martes en Moncloa se traduce en medidas concretas sobre repatriaciones y seguridad, o si, como hasta ahora, el Ejecutivo se limita a gestionar la crisis desde la distancia mientras la incertidumbre sigue instalada en Ceuta.

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