Ceuta traslada a la fuerza a los migrantes de sus playas entre disparos al aire y el choque entre Gobierno y PP
El operativo para vaciar las playas de El Trampolín y Benítez y llevar a los migrantes al puerto ha degenerado en una estampida con disparos al aire, mientras el Gobierno y el PP se acusan mutuamente de la gestión de la crisis.
La ciudad autónoma de Ceuta ha vivido este viernes una jornada de tensión con el traslado forzoso de miles de migrantes asentados desde hace semanas en las playas de El Trampolín y Benítez hasta un campamento habilitado en el puerto. El operativo, ejecutado por unos 150 efectivos de la Policía Nacional con apoyo de la Guardia Civil y unidades militares, arrancó antes de las siete de la mañana y se saldó, según El País, con una estampida inicial, disparos al aire de los agentes y varias personas heridas.
Los migrantes, en su mayoría hombres que habían pasado la noche en vela con sus pertenencias preparadas, echaron a correr hacia el puerto antes de que llegara el grueso del dispositivo, lo que provocó el desborde inicial. Una vez controlada la situación, la Policía organizó el traslado a pie en grupos pequeños a lo largo de un recorrido de algo menos de un kilómetro. Las nuevas instalaciones, con capacidad para unas 1.700 personas repartidas en dos zonas de carpas, se llenaron a media mañana, según el citado diario, y miles de migrantes se quedaron sin plaza en las playas. Del operativo se apartó además a varios menores localizados entre los grupos, ya que el centro está destinado exclusivamente a varones adultos.
Antecedentes de una crisis abierta en julio
El traslado llega tras meses de bloqueo judicial. La Audiencia Nacional autorizó el jueves, de forma temporal, el uso del puerto como campamento, después de que un sindicato policial pidiera su suspensión. La crisis se remonta a la entrada masiva registrada los días 30 y 31 de julio, cuando llegaron a Ceuta entre 70.000 y 80.000 personas, según cifras recogidas por El País. Poco antes, el 8 de julio, el Tribunal Supremo había limitado el rechazo en frontera exprés a quienes cruzan superando vallas u otros elementos de contención, dejando fuera a quienes entran a nado, lo que abrió lo que fuentes socialistas citadas por el diario llaman ahora un vacío legal. El Gobierno instaló entonces una boya de 500 metros como solución transitoria, mientras el PP recuerda que ya había registrado una proposición de ley el 16 de julio, antes de la avalancha, con un objetivo similar.
El choque entre Gobierno y PP
La gestión del operativo ha reavivado el cruce político. El ministro de Transformación Digital, Óscar López, calificó este viernes de irresponsable al PP por sus críticas mientras se ejecutaba, en sus palabras, una operación tan compleja.
"Alguien que tenga un mínimo de responsabilidad hoy estaría deseando que salga todo bien"
Desde el PP, la portavoz en el Congreso, Ester Muñoz, acusó a Pedro Sánchez de dejar vendidos a policías nacionales, guardias civiles y militares, y el líder del partido, Alberto Núñez Feijóo, sostuvo desde Melilla que el Gobierno no es capaz de mantener el orden público en una ciudad española, insistiendo en que ya no se trata, a su juicio, de una crisis migratoria sino de seguridad. Feijóo viajará el lunes a Ceuta con una delegación del PPE. El expresidente José María Aznar fue más allá y acusó a Sánchez de traición, reclamando el despliegue del Ejército, mientras el ministro Félix Bolaños respondía acusando a la ultraderecha de poner palos en las ruedas a la resolución del problema.
El propio sindicato policial Jupol, crítico habitual con el Ejecutivo, matizó las cifras difundidas sobre el operativo (rebajó a unos 70 los agentes de la Unidad de Intervención Policial dedicados al traslado, frente a los 170 citados en algunas informaciones) y denunció que el Gobierno no garantizó previamente la capacidad suficiente de las instalaciones ni los medios materiales y humanos necesarios, según un comunicado recogido por el diario.
La dimensión europea y lo que viene ahora
La tensión se traslada también a Bruselas. El Parlamento Europeo aprobó el jueves una resolución, no vinculante, que señala la regularización extraordinaria del Gobierno como un posible efecto llamada para la crisis y reclama a Marruecos asumir sus responsabilidades como socio clave de la UE. Marruecos, por boca de su embajador ante la UE, Ahmed Reda Chami, rechazó cualquier incriminación en declaraciones a la agencia MAP y defendió el diálogo con Bruselas.
En paralelo, el PSOE estudia una reforma legal para superar el vacío abierto por el Supremo sobre las devoluciones de quienes cruzan a nado, y el Ministerio de Inclusión ha paralizado, tras la polémica generada, el contrato de emergencia para dotar de wifi gratuito a las zonas de atención a migrantes en Ceuta. La visita este viernes del presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, a la ciudad, tres días después de que Mbappé, Vinícius y Konaté escondieran unas camisetas de apoyo a Ceuta en un partido de Liga, añadió un gesto simbólico a una jornada marcada por el desborde institucional. Queda por ver si el traslado logra despejar definitivamente las playas y si el nuevo marco legal que negocia el PSOE resiste el mismo escrutinio judicial que ha bloqueado durante semanas la respuesta del Gobierno.
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