Decenas de inmigrantes de la avalancha de Ceuta ya han cruzado a la Península en pateras taxi y motos de agua
Las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad han detectado que varias organizaciones criminales trasladan a Andalucía a inmigrantes que entraron el 30 de julio, mientras el CIE de Algeciras, con seis fugados esta semana, se ha quedado sin margen para contenerlos.
Decenas de inmigrantes que entraron en España durante la avalancha de Ceuta del pasado 30 de julio han logrado llegar ya a la Península, según fuentes policiales citadas por ABC. Las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado han detectado que varias organizaciones criminales están sacando partido de la crisis migratoria trasladando a estos grupos hasta las costas de Andalucía en pateras taxi y motos de agua, a cambio de sumas considerables de dinero.
Setenta mil personas, un negocio
La crisis vivió su momento más agudo el 30 y 31 de julio, cuando casi 72.000 personas cruzaron la frontera de Ceuta ante la pasividad de la policía marroquí. En aquellas primeras horas ya se detectó que buena parte regresaba a Marruecos, pero otra parte aprovechó la confusión inicial para perseguir su verdadero objetivo, que no era Ceuta sino la España peninsular.
Fuentes policiales confirman a ABC que varios grupos ya han conseguido el salto. La vía más utilizada es la patera taxi, la modalidad más cara y también la más segura para llegar a la costa española. La otra opción son las motos de agua, con las que las mafias arrojan a los migrantes cerca del litoral en trayectos de apenas quince minutos en condiciones óptimas. Ambas tácticas llevan años operando en el Estrecho, pero la avalancha de Ceuta les ha dado de golpe una cantidad inédita de clientes potenciales.
No se puede inaugurar un CIE con capacidad para 500 internos y pretender controlarlo con entre 7 y 10 policías
La Guardia Civil y la Unidad de Intervención Policial de la Policía Nacional han constatado un repunte notable de llegadas de pateras en la zona del Estrecho de Gibraltar desde la crisis de Ceuta. Se investiga si algunas de las embarcaciones, alguna de ellas robada, parten de las propias aguas ceutíes o si, como apuntan otras fuentes, su punto de salida está en Castillejos, ya en territorio marroquí. Los agentes de la Policía Nacional han llegado a localizar incluso un kayak en la playa de Levante de La Línea de la Concepción, empleado también para el traslado de personas.
De Tarifa a Puente Mayorga
Los desembarcos se concentran en Tarifa, Sotogrande, Puente Mayorga y Algeciras, donde en los últimos días han llegado más de una decena de embarcaciones. Parte de los migrantes ha sido interceptada, pero otros ya han logrado su meta, que no es otra que cruzar el espacio Schengen para instalarse en otro país europeo. Según las fuentes consultadas, la mayoría de quienes han alcanzado la Península son marroquíes, con un número menor de subsaharianos. Los interceptados acaban en el Centro de Internamiento de Extranjeros de Algeciras; otros, sin ser detenidos, se buscan la vida como jornaleros en Murcia o Almería.
Fugas en el CIE
El CIE de Algeciras, con capacidad para 500 internos, no cuenta con personal suficiente para hacer frente a las cifras actuales, y esa carencia ya ha tenido consecuencias. El sindicato Jupol ha denunciado que seis internos escaparon la semana pasada a través de los conductos del aire acondicionado. Cinco llegaron a salir del centro y, de momento, solo uno ha sido detenido; los otros cuatro siguen en paradero desconocido.
Según Jupol, entre siete y diez policías cubren el servicio para vigilar a unos setenta internos, una proporción que la propia organización sindical califica de insostenible. El sindicato añade que los sistemas de seguridad del centro fallan pese a llevar menos de un año en funcionamiento, y reclama un refuerzo inmediato de plantilla, una revisión urgente de esos sistemas y más efectivos ante el aumento de llegadas al Campo de Gibraltar.
La denuncia llega en paralelo a la presión política sobre la gestión de la crisis: el PP ha pedido al Gobierno un mando único en Ceuta y el retorno de todos los que entraron en la avalancha, mientras el Ejecutivo prepara la instalación de carpas para 1.500 solicitantes de asilo que permanecerán a su cargo en la ciudad autónoma. Queda por saber cuántos de los que ya pisan suelo peninsular serán finalmente localizados, y si el refuerzo que pide la policía llega antes de que se produzca, como teme el sindicato, un incidente de mayor gravedad.
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