La Delegación del Gobierno en Ceuta insiste en que no sabía nada de los avisos del CNI
El delegado Pérez Triano mantiene que no conoció el mensaje ni la llamada del CNI hasta el 30 de julio, mientras el jefe de Gabinete que dimitió asegura justo lo contrario.
La Delegación del Gobierno en Ceuta ha vuelto a repetir este viernes lo mismo que lleva días sosteniendo: que no sabía nada. Lo ha hecho en un comunicado sobre la dimisión de su jefe de Gabinete, en el que niega haber tenido conocimiento de los mensajes del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) que alertaban de una posible entrada masiva de inmigrantes en la ciudad autónoma.
Dos versiones enfrentadas
El ya exjefe de Gabinete, de apellido Sanz, había explicado que dimitía por «razones personales y familiares», aunque reconoció que el motivo de fondo era la discrepancia de versiones con el delegado del Gobierno, Miguel Ángel Pérez Triano. Según su relato, él sí trasladó la información del CNI a su superior. La Delegación, sin embargo, se remite a las declaraciones que el propio Pérez Triano hizo en la rueda de prensa del pasado 8 de septiembre, en las que aseguró que no tuvo conocimiento, antes del 30 de julio, «ni del contenido del mensaje de WhatsApp intercambiado entre el jefe de Gabinete y un miembro del CNI, ni de la existencia o contenido de la llamada telefónica mantenida entre ambos».
La Delegación del Gobierno en Ceuta insiste en que «no sabía nada»
El comunicado detalla además qué contenía exactamente el aviso del servicio de inteligencia. Según la Delegación, el mensaje del CNI «hacía referencia a movimientos detectados en redes sociales que promovían una entrada irregular en Ceuta coincidiendo con la Fiesta del Trono, aportando como único dato el número de seguidores de dichos grupos». El organismo insiste en que el CNI «no realizó en ningún momento una estimación del número de personas que efectivamente se iban a movilizar, ni valoró la probabilidad de que la convocatoria llegara a materializarse», limitándose su comunicación a describir el tamaño de esos grupos en redes.
Las medidas ya tomadas
Por último, la Delegación del Gobierno recuerda que, desde que empezaron los picos migratorios, puso la situación en conocimiento de los ministerios competentes para solicitar refuerzos acordes a la presión que sufría la ciudad autónoma. Entre esas medidas cita el refuerzo del Servicio Marítimo de la Guardia Civil, el envío de unidades de la USECIC a la frontera, la petición de una unidad del GRS, el despliegue de una unidad de la UIP para labores de seguridad ciudadana y el inicio de los trámites para poner en marcha en Ceuta un Centro de Atención Temporal de Extranjeros (CATE).
La polémica no se limita al choque entre el delegado y su exjefe de Gabinete. El presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, ha declarado que Moncloa le pidió «que no llamara más» durante los días en que avisaba de la crisis migratoria, y ha calificado de «extrañísimo» lo ocurrido dentro de la propia Delegación del Gobierno. El PP, por su parte, ha acusado al Ejecutivo de buscar en el asesor del delegado un «cabeza de turco» para tapar responsabilidades políticas más arriba, y ha pedido explicaciones al propio presidente del Gobierno.
Lo ocurrido en Ceuta se enmarca en una tensión migratoria que se ha ido acumulando en la ciudad autónoma durante las últimas semanas, con llamadas en redes sociales a nuevas entradas masivas coincidiendo con fechas señaladas en el calendario marroquí. La gestión de esos avisos, y quién los conocía y cuándo, se ha convertido en el centro del debate político, más allá de la respuesta operativa sobre el terreno.
Queda por ver si la dimisión del jefe de Gabinete cierra el asunto o si las versiones contradictorias entre ambos protagonistas obligan a nuevas explicaciones, ya sea desde la propia Delegación del Gobierno o desde el Ministerio del Interior.
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