El PP exige la dimisión de Mónica García por el colapso sanitario en Ceuta
La ministra de Sanidad visita hoy la ciudad autónoma, donde las urgencias multiplican por cinco su actividad habitual, mientras el Gobierno negocia con Marruecos la expulsión de periodistas españoles de Castillejos.
El Partido Popular exigió este domingo la dimisión de la ministra de Sanidad, Mónica García, por el colapso de las urgencias del Hospital Universitario de Ceuta, el único centro sanitario de la ciudad autónoma. El vicesecretario de Política Autonómica y Municipal del PP, Elías Bendodo, elevó el tono desde Tarifa (Cádiz) mientras la ministra aterrizaba en la ciudad para una visita institucional. Según el dirigente popular, las urgencias ceutíes atienden habitualmente a un centenar de personas al día y ahora rozan las 500, desbordadas por la llegada masiva de migrantes desde finales de julio.
Las urgencias, desbordadas
Según los médicos del Hospital Universitario de Ceuta, la afluencia de personas migrantes ha multiplicado la actividad ordinaria del servicio de urgencias, custodiado estos días por legionarios en la puerta del centro. La Confederación Española de Sindicatos Médicos había reclamado ya el 7 de agosto la presencia urgente de García en la ciudad, alertando de una situación "crítica" derivada de la extraordinaria presión asistencial. Entre los casos atendidos figuran heridas por reyertas y caídas, además de episodios puntuales de tuberculosis y sarna, según recogió El País.
"La ministra es la culpable del colapso sanitario de Ceuta. No le pido ya que vaya, le pido que dimita"
García llegó este domingo a Ceuta para reunirse primero con el delegado del Gobierno, Miguel Ángel Pérez Triano, y con la dirección del Instituto Nacional de Gestión Sanitaria. A las 12.30 estaba prevista su cita con el presidente de la ciudad autónoma, Juan Jesús Vivas, antes de una comparecencia ante los medios en la Delegación del Gobierno. La agenda incluía además una visita al Centro de Salud Otero y al propio hospital, con encuentros con la Junta de Personal y el Colegio de Médicos.
Marruecos refuerza la frontera
Al otro lado de la valla, las fuerzas de seguridad marroquíes interceptaron el sábado a varios cientos de migrantes, en su mayoría subsaharianos, que intentaban alcanzar el paso fronterizo de Ceuta, y detuvieron a cerca de 300 personas, según fuentes de seguridad citadas por el diario digital marroquí Hespress. Rabat desplegó un dispositivo policial reforzado respecto a días anteriores, con efectivos apostados en todos los puntos sensibles del perímetro, en respuesta a llamamientos difundidos en redes sociales que convocaban un nuevo intento masivo de entrada.
En Melilla, en cambio, la jornada transcurrió con normalidad. La Delegación del Gobierno informó de que no se registró ningún incidente en el perímetro fronterizo de unos 12 kilómetros pese a esos llamamientos, y destacó el refuerzo desplegado en los últimos días, con unidades antidisturbios de la Guardia Civil y la Policía Nacional, un patrullero de altura y un helicóptero adicional.
La crisis con Rabat
A la tensión fronteriza se suma un contencioso diplomático: el Ejecutivo aseguró el sábado estar "en contacto" con Marruecos para "buscar una solución" tras la expulsión de varios periodistas españoles de Castillejos, la localidad marroquí fronteriza con Ceuta. RTVE denunció en un comunicado que la decisión "supone un obstáculo de enorme gravedad a la libertad de prensa", un episodio más en el historial de fricciones entre Madrid y Rabat por el control migratorio de la frontera.
La ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, viajará este lunes a Ceuta para abordar con Vivas la vertiente humanitaria de una crisis que, más de dos semanas después del salto masivo del 30 y el 31 de julio, sigue sin resolverse. Entre la presión sanitaria, el pulso político y el delicado equilibrio con Rabat, el Gobierno afronta una semana en la que Ceuta seguirá marcando la agenda.
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