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«Eso pregúntaselo a Vivas»: así esquivó Sánchez la pregunta sobre los menores sin tutela en Ceuta

El presidente del Gobierno derivó este miércoles al Ejecutivo autonómico de Juan Jesús Vivas toda responsabilidad sobre el millar de menores que sigue sin tutela en las calles y playas de la ciudad.

«Eso pregúntaselo a Vivas»: así esquivó Sánchez la pregunta sobre los menores sin tutela en Ceuta
Imagen: ABC

Pedro Sánchez fue preguntado este miércoles, a la salida de la sesión de control al Gobierno, por el motivo de que todavía haya alrededor de un millar de menores de edad viviendo en las calles y playas de Ceuta. Su respuesta, recogida por ABC, fue tan breve como elocuente: «Eso pregúntaselo a Vivas». El presidente del Gobierno pronunció la frase en los pasillos del Congreso, camino de la salida, apenas minutos después de haber acusado al PP desde el hemiciclo de «cronificar» la crisis y de poner «palos en las ruedas» a su resolución.

La pregunta llega mes y medio después de la entrada masiva de unas 80.000 personas a Ceuta a finales de julio, un episodio que desbordó los recursos de la ciudad autónoma y que sigue sin resolverse pese a que Marruecos se ha comprometido públicamente a readmitir a los menores que cruzaron la frontera. Según ABC, el número de niños y niñas que continúa en la calle, sin la tutela de ninguna administración, se sitúa todavía entre 700 y 1.000.

Un reparto de competencias

El argumento de Sánchez descansa en el reparto competencial: la atención y tutela de los menores no acompañados corresponde al Gobierno de Ceuta, presidido por Juan Jesús Vivas (PP), mientras que el Ejecutivo central asume los trámites administrativos de los mayores de edad y la devolución a sus países de origen de quienes no tienen derecho a permanecer en España. Es la misma línea que defendió un día antes el ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, al frente del mando único desplegado para gestionar la crisis.

Torres sostuvo que es el propio Gobierno ceutí el que debe precisar cuántos menores quedan exactamente en esa situación, por tratarse de una competencia directa suya. El ministro admitió, no obstante, que las estimaciones manejadas por el Ejecutivo apuntan a esa horquilla de entre 700 y 1.000 niños sin tutela, una cifra que ningún organismo ha logrado hasta ahora cerrar con precisión.

«Eso pregúntaselo a Vivas»

Una crisis que se enquista

La respuesta de Sánchez se produce en un contexto de creciente tensión jurídica entre Moncloa y el Ejecutivo ceutí por el reparto de responsabilidades sobre los menores, y coincide con la noticia de que el delegado del Gobierno en Ceuta se enfrenta a posibles delitos de prevaricación, denegación de auxilio u homicidio por su gestión de la crisis, según ha informado este diario. El propio Felipe VI se pronunció días atrás sobre la situación en la ciudad autónoma, calificándola de «extraordinaria complejidad», en lo que constituyó la primera intervención pública de la Casa Real sobre el asunto.

En el Congreso, Alberto Núñez Feijóo acorraló a Sánchez por su relación con Marruecos y por el silencio del Gobierno sobre las gestiones diplomáticas realizadas durante la crisis, mientras que el propio Ejecutivo, a través de distintos ministros, ha optado por trasladar la responsabilidad al PP, al que acusa de utilizar Ceuta como arma arrojadiza y de bloquear la vuelta a la normalidad de la ciudad.

Qué queda por ver

La polémica se extiende más allá de las fronteras españolas: los socialistas españoles en Bruselas se han encontrado prácticamente solos a la hora de defender la gestión de Sánchez en Ceuta ante sus socios europeos, y Marruecos ha llegado a presionar directamente a varios eurodiputados españoles con una carta sobre la crisis, según ha revelado ABC.

Por ahora, ni el Gobierno central ni el de Ceuta han ofrecido una cifra oficial y definitiva de menores sin tutela, ni un calendario concreto para resolver su situación. Mientras las dos administraciones se remiten mutuamente la responsabilidad, los niños y niñas siguen sin una respuesta institucional clara, en una crisis que, mes y medio después de su origen, no da signos de estar cerca de resolverse.

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