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Feijóo carga contra Sánchez por Ceuta: «Su silencio es una vergüenza»

El líder del PP exigió en el Congreso que el presidente del Gobierno explique si ha hablado con Marruecos sobre la crisis migratoria, y acusó a Sánchez de querer «cronificar el problema».

Feijóo carga contra Sánchez por Ceuta: «Su silencio es una vergüenza»
Imagen: The Objective

El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, exigió este miércoles a Pedro Sánchez explicaciones sobre su gestión de la crisis migratoria de Ceuta durante la sesión de control al Gobierno en el Congreso de los Diputados. El líder de la oposición reprochó al jefe del Ejecutivo que pida «paciencia» para resolver la situación cuando, a su juicio, esa paciencia «se ha agotado», y calificó de «vergüenza» que Sánchez no responda a sus preguntas sobre sus contactos con Marruecos.

Las preguntas sin respuesta

Feijóo lanzó una batería de preguntas directas al presidente del Gobierno al inicio de su intervención: «¿Cuándo fue la última vez que habló con Marruecos? ¿Cuántas veces lo ha hecho desde el 30 de julio? ¿Qué le ha preguntado acerca de la invasión de nuestro país? ¿Qué le ha respondido?», según recoge The Objective. El dirigente del PP sostuvo que Marruecos «está dispuesto a recibir a todas las personas» que entraron en la ciudad autónoma a finales de julio, y responsabilizó al Gobierno de no facilitar esas devoluciones, ya sea, dijo, porque Sánchez «no quiere o quiere cronificar el problema».

Su silencio es una vergüenza

La crisis se remonta a los pasados 30 y 31 de julio, cuando más de 80.000 personas llegaron a Ceuta en una entrada masiva sin precedentes. Según datos del propio Gobierno, el 90% de ellas regresó de forma voluntaria en las primeras 24 horas, y desde el 10 de agosto otras 5.300 habrían vuelto a Marruecos. Aun así, las autoridades locales cifran entre 7.000 y 10.000 los inmigrantes irregulares que siguen en la ciudad autónoma, muy por encima de la estimación oficial de unos 5.000.

Un pulso que dura semanas

El choque entre Feijóo y Sánchez por Ceuta no es nuevo. Un día antes, este mismo medio informó de que el PSOE daba por hecho que las comunidades autónomas gobernadas por el PP no acogerán a los menores inmigrantes trasladados desde la ciudad autónoma, y que Sánchez no tenía previsto llamar personalmente a Feijóo para pedirle ese esfuerzo. En Ferraz atribuyen esa renuncia a los pactos del PP con Vox en varias regiones. Hasta ahora solo la presidenta de Navarra, la socialista María Chivite, ha acogido a cinco menores marroquíes, mientras el Gobierno de Asturias se ha ofrecido a recibir a otras cinco.

El Ministerio de Juventud e Infancia, que dirige Sira Rego, cifra en más de 700 las niñas que permanecen en Ceuta a la espera de una plaza en centros residenciales de otras comunidades. El departamento defiende un real decreto para una acogida «vinculante y solidaria» entre todas las autonomías, aunque la competencia sobre las menores seguiría siendo de la ciudad autónoma. La Fiscalía, por su parte, ha registrado 35 denuncias por agresiones sexuales en Ceuta desde el asalto masivo, una media cercana a una diaria.

Los reproches cruzados

Desde el PSOE, la portavoz Montse Mínguez ha insistido en que el Gobierno «está reforzando todos los mecanismos administrativos» para agilizar los trámites, aunque sin fijar un plazo, y ha reprochado al PP que exija la devolución de todos los inmigrantes cuando, según ella, no se puede actuar «como el paquete de Amazon que uno no quiere». En Ferraz acusan además a Feijóo de convertir Ceuta en el escenario central de su campaña electoral, en referencia a su cuarta visita a la ciudad, esta vez junto al presidente del PPE, Manfred Weber, con la que el líder del PP busca «europeizar» la crisis.

La Comisión Europea ya se pronunció sobre el fondo del asunto a mediados de agosto: su portavoz de Asuntos Internos, Markus Lammert, afirmó que el Derecho comunitario contempla la devolución de los inmigrantes irregulares, incluidos los menores no acompañados, y pidió a Marruecos que «mantenga el control de la situación» y garantice el retorno de quienes permanecen de forma irregular.

Por ahora, ninguna de las dos partes cede. El Gobierno defiende que necesita tiempo para completar el triaje y la reseña legal de cada caso antes de proceder a las devoluciones, mientras el PP presiona por una respuesta inmediata y reclama transparencia sobre los contactos con Rabat. Queda por ver si la presión política en el Congreso se traduce en nuevos datos sobre las conversaciones bilaterales, o si la crisis en Ceuta sigue marcando la agenda semana tras semana sin que ninguna de las dos partes mueva ficha.

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