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El Gobierno responde a Meloni y planta controles fronterizos a los viajeros de Italia

Moncloa activa desde esta medianoche revisiones de identidad a quienes lleguen de Italia, en respuesta a los controles que Roma impuso a España por la crisis de Ceuta.

El Gobierno responde a Meloni y planta controles fronterizos a los viajeros de Italia
Imagen: The Objective

El pulso diplomático entre Madrid y Roma sube un peldaño. El Gobierno de España ha anunciado que establecerá controles fronterizos en puertos y aeropuertos para los desplazamientos procedentes de Italia, según confirmó el Ejecutivo. La medida, que el propio Gobierno califica de temporal, se justifica ante lo que Moncloa describe como «la persistente presión migratoria irregular que sufre el país transalpino», y llega como respuesta directa a la decisión de Giorgia Meloni de imponer controles a los viajeros procedentes de España tras la crisis migratoria de Ceuta.

Qué entra en vigor

Según informó el Ejecutivo, los controles estarán operativos a partir de la medianoche de este sábado y consistirán en la verificación de identidad y nacionalidad de los viajeros que lleguen desde Italia. En el caso de nacionales de terceros países, se exigirá además visado o permiso de residencia en vigor. El Gobierno precisó que estas comprobaciones se practicarán de forma aleatoria y que la medida se mantendrá hasta el próximo 7 de septiembre, «salvo que un cambio en las circunstancias que han motivado su adopción aconseje modificar ese plazo».

La respuesta española llega casi una semana después de que Italia reintrodujera, el pasado 1 de agosto, controles en su frontera con España tras la entrada masiva de inmigrantes en Ceuta procedentes de Marruecos. El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, había calificado entonces la decisión italiana de «injustificada» y de atentar contra «la dignidad de los españoles», insistiendo en que la situación en la ciudad autónoma ya estaba, a su juicio, «canalizada».

Una medida sin precedentes en la historia reciente, adoptada sin aviso previo y de forma unilateral

La versión de Moncloa

El Gobierno ha calificado la decisión de Meloni como una medida «sin precedentes en la historia reciente», adoptada de forma unilateral y sin aviso previo, y sustentada, según Moncloa, en argumentos «espurios» que no se ajustarían ni al Código de Fronteras Schengen ni a los hechos. El Ejecutivo español sostiene que ninguno de los inmigrantes que accedieron de forma irregular a Ceuta la semana pasada llegó a entrar libremente en el espacio Schengen, dado el régimen especial que rige en la ciudad autónoma, y añade que la práctica totalidad de ellos ya ha sido retornada a Marruecos.

Moncloa ha querido además situar la respuesta italiana en un contexto más amplio, recordando que Italia es, según datos de Frontex, el Estado miembro de la Unión Europea que más cruces irregulares ha registrado en los últimos años, con cifras que en ocasiones han llegado a duplicar las de España. El Gobierno subraya también que Roma incumple desde 2022 el Reglamento de Dublín, lo que a su juicio traslada una carga adicional de presión migratoria al resto de socios europeos.

Solidaridad previa con Italia

El Ejecutivo insiste en que España, pese a ese incumplimiento, nunca había introducido controles fronterizos a los viajeros italianos y que, al contrario, se ha mostrado repetidamente solidaria con Roma: acogió parte de los inmigrantes que llegaron a la isla de Lampedusa en 2023 y ha abierto sus puertos en varias ocasiones a personas rescatadas en la ruta del Mediterráneo central. Ese historial de cooperación es, según fuentes gubernamentales, lo que hace más difícil de digerir en Moncloa la decisión de Meloni.

La crisis diplomática se enmarca en el pulso más amplio abierto tras el asalto migratorio a Ceuta, que ha generado tensiones no solo con Italia sino con otros socios europeos, entre ellos Suecia, que también ha reclamado a España «recuperar el control» en la ciudad autónoma. El propio presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, llegó a tachar de «egoístas» a los líderes comunitarios que han criticado la gestión española de la crisis.

Qué queda por ver

Por el momento, Italia no ha dado señales de dar marcha atrás: según informaciones publicadas este mismo viernes, Roma no acepta el ultimátum planteado por España y mantendrá la suspensión de Schengen en su frontera. Con ambos países aplicando ya controles cruzados, la incógnita está en si la tensión se resuelve por la vía diplomática antes del 7 de septiembre o si Bruselas se ve obligada a intervenir para arbitrar entre dos socios del espacio Schengen enrocados en su propia lectura de los hechos.

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