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Marlaska alaba la "lealtad" de Marruecos y cifra en 5.000 los inmigrantes que quedan en Ceuta

El ministro del Interior visita la ciudad autónoma en plena crisis migratoria, defiende la respuesta marroquí como "inmediata y extraordinaria" y promete que ningún inmigrante llegará a la Península.

Marlaska alaba la "lealtad" de Marruecos y cifra en 5.000 los inmigrantes que quedan en Ceuta
Imagen: La Razón

El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha vuelto a pisar Ceuta en plena crisis migratoria para reunirse con el presidente de la ciudad autónoma, Juan Jesús Vivas, y ha aprovechado la visita para elogiar el papel de Marruecos, según recoge La Razón. El titular de Interior calificó de "inmediata y extraordinaria" la respuesta del país vecino ante lo que describió como una invasión migratoria, y definió la relación bilateral como "leal", con una complicidad que, dijo, está "fuera de toda duda".

Cifras sobre el terreno

Marlaska situó en 5.000 el número de inmigrantes que permanecen todavía en Ceuta, de los cuales 1.898 habrían sido identificados como menores, según los datos que trasladó el ministro. La agencia EFE, citada por el propio medio, apuntó esa misma mañana que la cifra de jóvenes podría superar los 4.000, una diferencia notable con el dato oficial ofrecido por Interior. El ministro habló de una operación "prácticamente finalizada" para gestionar la llegada masiva de los últimos días.

Seguiremos implementando lo que sea necesario como lo estamos observando

El ministro insistió en que ningún inmigrante que permanezca en la ciudad autónoma llegará finalmente a la Península, un compromiso que ya había planteado en visitas anteriores y que vuelve a poner sobre la mesa mientras la presión migratoria persiste. "Seguiremos implementando lo que sea necesario como lo estamos observando. Es muy importante la actuación y la cooperación", declaró, en referencia a la coordinación con Rabat.

Recibimiento hostil y promesa de normalidad

La llegada de Marlaska a Ceuta no fue precisamente calurosa. Según La Razón, el ministro fue recibido entre pitos e insultos por parte de vecinos de la ciudad autónoma, hartos de una crisis que se prolonga desde hace días. Preguntado por los plazos para recuperar la situación previa a la llegada masiva, el ministro evitó comprometerse con una fecha concreta y se limitó a repetir el mensaje que ya había lanzado la semana anterior: "La intención es recuperar la normalidad lo antes posible". Llegó a calificar el momento actual como de "relativa normalidad", una expresión que contrasta con las imágenes de una ciudad desbordada que se han sucedido estos días.

El ministro sí concretó un compromiso más tangible: la expulsión "de manera inmediata" de aquellos inmigrantes que cometan delitos en territorio español, con independencia de la gravedad del delito. Es una de las pocas medidas con calendario explícito que ha anunciado Interior desde que estalló la crisis, y llega en un contexto de creciente presión social y política sobre la gestión del Ejecutivo en la frontera sur.

Las ausencias en el Senado

Marlaska tuvo que responder también sobre otro frente abierto para el Gobierno: la falta de comparecencias en la Cámara Alta para dar explicaciones sobre la crisis. Esa misma mañana se conoció la negativa de la ministra de Defensa, Margarita Robles, a acudir al Senado, con el compromiso de hacerlo en el Congreso a finales de agosto, según recoge el citado medio. El ministro del Interior defendió la posición del Ejecutivo alegando la carga de trabajo derivada de la situación "excepcional" que atraviesa la ciudad autónoma. "No hemos omitido esa obligación y ya mostramos nuestra intención de ir al Congreso", aseguró.

Por el momento no hay confirmación de si el propio presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, comparecerá ante la Cámara Baja para abordar la crisis de Ceuta, un extremo que sigue generando dudas mientras la oposición reclama explicaciones directas al jefe del Ejecutivo. La reticencia del Gobierno a comparecer en el Senado, cámara donde no cuenta con mayoría, contrasta con la insistencia de Marlaska en transmitir control de la situación sobre el terreno.

La visita del ministro se produce en un momento especialmente delicado para Ceuta, con la ciudad autónoma reclamando desde hace días más medios y una respuesta más contundente del Estado. Queda por ver si el compromiso de Marlaska de que ningún inmigrante llegará a la Península se sostiene en las próximas semanas y si el Gobierno termina compareciendo en las Cortes para dar explicaciones detalladas sobre una crisis que, pese al tono conciliador del ministro hacia Marruecos, sigue sin fecha de cierre.

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