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Marlaska pide calma en Ceuta y acusa a PP y Vox de "alimentar la división social"

El ministro del Interior ha comparecido en el Congreso un mes después de la entrada masiva de migrantes en la ciudad autónoma, mientras los disturbios de los últimos días obligan al Gobierno a defender su gestión.

Marlaska pide calma en Ceuta y acusa a PP y Vox de "alimentar la división social"
Imagen: El País

El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha comparecido este viernes en la Comisión de Interior del Congreso para rendir cuentas sobre la crisis migratoria de Ceuta, un mes después de que miles de personas entraran de forma irregular por la frontera con Marruecos. Su intervención ha llegado en plena escalada de tensión en la ciudad autónoma, donde en los últimos días se han sucedido ataques a campamentos de migrantes y bloqueos al reparto de comida.

"Llamo a una calma y a un cese de cualquier tipo de violencia. La violencia no es el camino para resolver ningún problema", ha dicho el ministro al abrir su comparecencia, según recoge El País. Marlaska ha denunciado además lo que ha calificado de "aprovechamiento político" y desinformación por parte de quienes, a su juicio, buscan azuzar "el enfrentamiento entre personas" en Ceuta.

Los datos de la crisis

El titular de Interior ha situado en unas 72.000 las personas que entraron de forma irregular en Ceuta los días 30 y 31 de julio, una cifra que ha calificado de estimación, dada la dificultad de contabilizar con exactitud un movimiento de esas características. Según Marlaska, la gran mayoría regresó voluntariamente a Marruecos en apenas 24 horas gracias a lo que ha descrito como una "colaboración sostenida y eficaz" con las autoridades marroquíes. En la ciudad autónoma permanecen todavía, según sus cifras, unas 5.000 personas.

El ministro ha defendido también el refuerzo de la vigilancia marítima que ordenó tras la sentencia del Tribunal Supremo que impedía aplicar los mecanismos de rechazo en frontera a los migrantes que accedían a nado, una decisión judicial que el Gobierno señala como uno de los factores que complicaron la respuesta inicial a la crisis.

La violencia no es el camino para resolver ningún problema

Cruce de acusaciones

Marlaska ha aprovechado su turno para cargar contra el PP y Vox, a los que ha acusado de sostener "discursos que alimentan la división social" en un momento en el que, según ha defendido, "lo que se necesita es serenidad y sentido de Estado". Ha reprochado a la derecha y la ultraderecha hablar de "invasores" o "delincuentes", llamar a "cazar inmigrantes" o plantear la deportación de personas hospitalizadas, prácticas que ha calificado de incompatibles con los principios democráticos.

La portavoz del PP en el Congreso, Esther Muñoz, ha respondido a través de la red social X acusando al Ejecutivo de ser un "Gobierno irresponsable y ausente" que no defendió la frontera pese a la información de la que disponía, y de haber abandonado "durante un mes a los ceutíes", según recoge también El País. La comparecencia de Marlaska ha llegado, además, tres días después de su choque público con la ministra de Defensa, Margarita Robles, sobre el papel del Centro Nacional de Inteligencia en los días previos a la crisis.

Tensión sobre el terreno

Mientras los ministros comparecían en el Congreso, la situación en las playas de Ceuta seguía siendo tensa. El ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, que ejerce como mando único de la crisis, ha condenado los ataques de la noche anterior contra el campamento de migrantes de la playa Benítez, donde un grupo de manifestantes quemó parte de las pertenencias de los ocupantes hasta que la policía cargó para dispersarlos. Muchos de los afectados se trasladaron después a la playa del Trampolín, que se ha convertido en el principal punto de concentración de quienes cruzaron la frontera a finales de julio.

Torres ha denunciado también la existencia de "grupos organizados" que, según ha dicho, impiden con violencia el reparto de ayuda humanitaria y agreden a los ceutíes que colaboran en la distribución de comida. El ministro ha pedido dejar que las administraciones hagan su trabajo y ha mostrado su intención de cerrar este viernes, en el comité de situación, un acuerdo con la ciudad autónoma sobre los espacios donde concentrar a los migrantes para agilizar los trámites de asilo y retorno.

La crisis se solapa además con el inicio del curso escolar, previsto para el próximo 1 de septiembre. Los sindicatos docentes han trasladado su inquietud ante la falta de certezas sobre las medidas de seguridad anunciadas por el Ministerio de Educación, en un contexto que, según han explicado a la agencia Efe, no tiene todavía un horizonte claro de resolución.

El Gobierno afronta ahora el reto de estabilizar la situación en la ciudad autónoma antes de que la tensión social derive en nuevos incidentes, mientras el choque político con la oposición y las discrepancias internas sobre el papel de los servicios de inteligencia siguen marcando la gestión de la crisis. La próxima cita señalada será la comparecencia del propio Pedro Sánchez en el Congreso, prevista para la semana que viene.

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