Marruecos acusa a la Policía y la Guardia Civil de agredir a inmigrantes en Ceuta «cuando no hay cámaras»
Un informe del Consejo Nacional de Derechos Humanos marroquí, recogido por ABC, denuncia malos tratos a los extranjeros que cruzaron a nado y a pie el pasado 30 de julio. El organismo también carga contra el Gobierno de Ceuta por ordenar el cierre de locales que daban asistencia.
El Consejo Nacional de Derechos Humanos de Marruecos, organismo dependiente del Gobierno de Rabat, ha acusado a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado españolas de agredir a los inmigrantes que entraron de forma ilegal en Ceuta el pasado 30 de julio. Según recoge ABC, el informe sostiene que los agentes desplegados en la ciudad autónoma cometieron presuntos malos tratos «cuando no había cámaras» delante.
Un informe de nueve páginas
El documento, publicado el 6 de agosto y consultado por ABC, recopila testimonios de jóvenes que regresaron a Marruecos tras el intento de cruce. «El equipo de monitoreo recogió múltiples testimonios concordantes sobre malos tratos y agresiones físicas presuntamente cometidos por miembros de las fuerzas de seguridad españolas cuando no hay cámaras», señala el texto, de nueve páginas, según la información publicada por el diario.
El Consejo asegura haber constatado golpes y marcas en el cuerpo de algunos de los jóvenes entrevistados, así como dificultades para caminar que atribuye tanto a presuntas agresiones como al agotamiento del propio cruce. El organismo marroquí extiende parte de esa responsabilidad a grupos violentos presentes en la ciudad, a los que acusa de insultos, agresiones físicas y estigmatización contra los inmigrantes, y reprocha a las autoridades españolas no haber ofrecido protección suficiente frente a esos ataques, que califica de carácter racista y xenófobo.
«El equipo de monitoreo recogió múltiples testimonios concordantes sobre malos tratos y agresiones físicas cuando no hay cámaras»
Los locales cerrados
El informe no se limita a las fuerzas de seguridad. También apunta al Gobierno de Ceuta, presidido por el popular Juan Jesús Vivas, al que acusa de haber ordenado el cierre de restaurantes, cafés y comercios que se habían ofrecido a asistir a los inmigrantes mientras deambulaban por la ciudad sin destino. Según el organismo marroquí, esa decisión dejó sin acceso a alimentos y agua a personas vulnerables, entre ellas niños y mujeres, algunas de las cuales necesitaron después asistencia médica por hambre y deshidratación.
Una crisis migratoria en Ceuta
La denuncia llega semanas después de la entrada masiva de inmigrantes en Ceuta, que desbordó durante más de un día las calles de la ciudad autónoma y disparó la preocupación vecinal hasta el punto de que varias familias ceutíes optaron por trasladar a sus hijos a la Península, según informó también ABC. El episodio ha reabierto la tensión migratoria entre España y Marruecos, en un contexto marcado además por el debate sobre el retorno de menores extranjeros no acompañados, un asunto en el que Rabat ha pedido recientemente a España una solución inmediata y sin contrapartidas.
Por el momento, ni el Ministerio del Interior ni el Gobierno de Ceuta han respondido públicamente a las acusaciones recogidas en el informe del Consejo Nacional de Derechos Humanos marroquí, un organismo oficial pero dependiente del Ejecutivo de Rabat, cuya versión de los hechos no ha sido contrastada de forma independiente.
Queda por ver si las autoridades españolas abren algún tipo de investigación interna sobre lo ocurrido en Ceuta el 30 de julio o si, por el contrario, el informe marroquí queda como una pieza más del pulso diplomático entre ambos países por la gestión de la frontera.
Si has llegado hasta aquí, es que esto te importa.