Miles de inmigrantes entran a nado en Ceuta desde Marruecos en una avalancha sin precedentes
Más de 70.000 personas cruzaron la frontera del Tarajal a finales de julio en la mayor entrada masiva registrada en la ciudad autónoma. Una semana después, Ceuta sigue desbordada y el Gobierno afronta una batería de comparecencias en el Congreso.
La madrugada del 30 al 31 de julio, miles de personas se lanzaron al agua en la costa marroquí frente a Ceuta y cruzaron a nado la frontera del Tarajal hasta la playa española. Según cifras que maneja el Gobierno y que ha recogido ABC, más de 70.000 migrantes entraron de forma irregular en la ciudad autónoma en cuestión de horas, una cifra que multiplica por decenas cualquier episodio anterior en la frontera sur y que ha dejado a Ceuta, con apenas 85.000 habitantes, en una situación de colapso.
Una cifra de muertos que no deja de crecer
El Instituto de Medicina Legal de Ceuta ha ido elevando semana a semana el número de cuerpos recuperados en el mar: de los 75 confirmados el martes se pasó a 80 el miércoles y a 82 el jueves, según los datos oficiales citados por ABC. Los forenses han realizado ya más de 80 autopsias y la Guardia Civil, que ha habilitado una oficina de denuncias en las aduanas de El Tarajal, solo ha logrado identificar por ADN a un puñado de víctimas a la espera del informe oficial, con 32 denuncias de familiares presentadas y 29 personas más en proceso de identificación definitiva. El PP eleva la cifra de fallecidos hasta los 150 en sus escritos al Congreso, un dato que por ahora no coincide con el recuento oficial del IML.
El otro frente abierto es el de los menores no acompañados. Ceuta atiende ya a más de 1.100 niños y adolescentes que llegaron solos, frente a una capacidad legal de acogida de apenas 30 plazas, según denunció el propio presidente de la ciudad, Juan Jesús Vivas, ante el Rey. El Ministerio de Juventud e Infancia ha habilitado un colegio de urgencia y trabaja con la Ciudad Autónoma para derivar a parte de estos menores a otras comunidades, invocando el reglamento de reparto obligatorio.
Ceuta está sobrepasada en un 2.600%
La respuesta humanitaria se ha sostenido en buena parte gracias a la sociedad civil. Cruz Roja reparte desde el pasado lunes más de 2.500 kits diarios de comida y agua entre los migrantes que permanecen en la calle, según el Ministerio de Migraciones, mientras que iniciativas vecinales como la de la ceutí Sabah Hamed, que atiende a unas 400 personas diarias en su propia vivienda con comida, ropa y duchas, han cubierto huecos que la administración no llegaba a tapar. La sanidad local, según destacó la ministra Mónica García, ha resistido el impacto sin colapsar, aunque el sindicato médico de la ciudad denuncia falta de recursos y de un protocolo específico para catástrofes.
El choque político en Madrid
La crisis ha derivado en un pulso político de fondo. El PP ha pedido la comparecencia urgente de Pedro Sánchez y de los ministros de Interior, Defensa, Exteriores y Presidencia, y ha reclamado habilitar el Senado y el Congreso en pleno mes de agosto para exigir explicaciones. El vicesecretario popular Elías Bendodo llegó a pedir que el presidente «salga de la playa» para ponerse al frente de la crisis. El Gobierno, por su parte, ha optado por registrar las comparecencias voluntarias de Grande-Marlaska, Albares, Robles y Bolaños en las comisiones del Congreso a finales de agosto, entre el 25 y el 28.
Vox ha ido más allá y ha calificado lo ocurrido como un «ataque híbrido» orquestado por Marruecos, una tesis que también ha defendido el portavoz de Izquierda Unida en el Congreso, Enrique Santiago, quien pidió incluso que España abandone la organización conjunta del Mundial 2030 con Rabat. Sobre el terreno, PP y Vox se resisten en las comunidades que gobiernan juntos, como Extremadura, Aragón, Castilla y León y Andalucía, a acoger a los menores no acompañados derivados desde Ceuta, aunque ambos partidos insisten en que cumplirán la ley una vez se resuelva el reparto.
Marruecos, según fuentes diplomáticas citadas por EFE, se ha mostrado dispuesto a hacerse cargo de sus menores no acompañados si España elimina los obstáculos jurídicos y administrativos que lo impiden, invocando un acuerdo bilateral de 2007 sobre retorno de menores. Un tribunal de Tetuán ha condenado ya a cinco taxistas marroquíes a seis meses de cárcel por facilitar el traslado de personas hacia la frontera.
Lo que viene por delante
El Rey Felipe VI recibió el jueves en Marivent al presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, en un gesto de respaldo institucional a la ciudad. Vivas trasladó al Monarca que la situación «no está normalizada» y pidió ante la Eurocámara «blindar» la frontera y expulsar de forma inmediata a quienes siguen en la ciudad tras cruzar de forma irregular. El propio Vivas ha reconocido que había avisado semanas antes al Gobierno del aumento de cruces, una versión que el delegado del Gobierno en Ceuta matiza al asegurar que hubo comunicación fluida con Moncloa y que se reforzó la presencia de Guardia Civil y Policía Nacional.
La preocupación de fondo, según ha confirmado la Guardia Civil en un informe al que ha tenido acceso ABC, es que circula en redes sociales y aplicaciones de mensajería en Marruecos una convocatoria para una nueva entrada masiva el próximo 15 de agosto, cuyo riesgo califican de «real» aunque de magnitud «incierta». Mientras tanto, en redes ha circulado también una teoría conspirativa que atribuye lo ocurrido a un supuesto sabotaje israelí, difundida por más de un centenar de perfiles y que, según un informe del Centro de Investigación del Antisemitismo citado por The Times of Israel, ha alcanzado ya a 100 millones de usuarios en todo el mundo.
Con el Congreso citado para finales de agosto, el reparto de menores aún sin resolver y la alerta sobre una posible repetición el día 15, la crisis de Ceuta sigue abierta más de una semana después de la avalancha, sin que Gobierno, oposición y Ciudad Autónoma coincidan todavía en el diagnóstico ni en la respuesta.
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