IBERIA X
Actualidad sin complejos
Política

Óscar Puente, el ministro que se ocupa de todo menos del Ministerio

El titular de Transportes se aferra al cargo tras la colisión ferroviaria de Urda, pero una cronología de tuits documentada por ABC reabre las dudas sobre sus prioridades.

Óscar Puente, el ministro que se ocupa de todo menos del Ministerio
Imagen: ABC

«Mire, en este momento, en lo que estoy pensando es en esclarecer esto. Y tratar de resolverlo. No estoy pensando en mí.» Con esas palabras despachó Óscar Puente las preguntas sobre su posible dimisión apenas horas después de la colisión ferroviaria de Urda, en Toledo, entre un AVE y un Iryo que ha dejado un balance provisional de 69 muertos. El ministro de Transportes se aferra al cargo de puertas hacia afuera, pero según adelantó ABC, varios cargos del PSOE ya cuestionan en privado su continuidad en el Gobierno.

Una cronología que pesa

El propio ministro explicó que se enteró del accidente «pocos minutos antes de las nueve» de la mañana. Sin embargo, según documenta ABC, a las 09:08, mientras los servicios de emergencia empezaban a desplegarse sobre el terreno, su cuenta en la red social X publicaba un mensaje sobre la «superioridad moral de la izquierda». Antes del siniestro ya había lanzado otros cuatro tuits esa misma madrugada contra Alberto Núñez Feijóo, el PP, José Luis Martínez Almeida y las elecciones brasileñas. Ninguno mencionaba Transportes.

El día anterior a la colisión, según el recuento del periódico, Puente firmó hasta 26 mensajes: sobre Netanyahu, críticas a varios medios de comunicación, referencias a Javier Milei, el calificativo de «candidato de Feijóo y Abascal» para Jair Bolsonaro y burlas al joven candidato del PP por Guipúzcoa, Jon Echevarría. De nuevo, ningún mensaje sobre su cartera.

No es la primera vez

ABC recuerda que el patrón se repite desde el accidente de Adamuz, el 18 de enero, que dejó 46 fallecidos. Aquella misma jornada, el ministro bromeó en redes sobre la «sensualidad» de Isabel Díaz Ayuso, y de los veinte tuits posteriores que mencionaban la tragedia, siete fueron para criticar al presidente andaluz, Juanma Moreno. El 29 de enero, ante el Senado, cerró el capítulo con un «¿se pudo hacer más? Yo creo que no». Meses antes, según reconoció el propio Puente en una entrevista, había encargado a funcionarios de su ministerio un dossier de 195 folios para recopilar los insultos que la prensa le dedicaba, mientras acumulaba calificativos como «imbécil» o «mamarracha» contra sus rivales políticos.

La rutina primaveral que describe ABC sigue el mismo guion. El 4 de marzo, con la agenda pública vacía salvo una entrevista televisiva, el ministro publicó 20 tuits entre las 09:30 y las 20:14. El 19 de marzo, de nuevo sin actos, encadenó mensajes desde la medianoche hasta las 23:48. El 16 de abril, tras recibir al ministro de Transportes de Mauritania, dedicó el resto del día a la política de trincheras y cerró la jornada publicando una foto suya en el público del programa 'El Intermedio'. El 29 de abril, desplazado a Chipre, firmó 21 tuits más y, cuando un usuario le reprochó su ausencia en un debate sobre vivienda en el Congreso, respondió que eran «cábalas» de «finos analistas».

115 víctimas mortales después, la realidad demuestra que los trenes de un país no se conducen desde un teléfono móvil.

El coste político

Tampoco la crisis migratoria escapó a este patrón. Los días 30 y 31 de julio, con Ceuta desbordada por la llegada de migrantes, Puente publicó 33 tuits, la mayoría sobre un supuesto ático de Ayuso, y no mencionó la ciudad autónoma hasta el 1 de agosto, para atribuir a Pedro Sánchez la resolución de «otra crisis más». Ese mismo mes, con Castilla y León afectada por los incendios forestales, se burló del presidente autonómico, Alfonso Fernández Mañueco, por encontrarse en Andalucía. Ya en octubre, con las elecciones generales convocadas para el 29 de noviembre, tildó al PP de «la peor gentuza» y bromeó en televisión sobre los problemas de Renfe semanas antes del accidente de Urda.

El Gobierno de Sánchez mantiene por ahora a Puente en el cargo, convertido según ABC en el ariete que asume el trabajo sucio que el tono institucional del presidente no puede permitirse. Pero el goteo de 115 muertos en los dos grandes siniestros ferroviarios del año, sumado a las dudas que empiezan a circular dentro del propio PSOE, deja abierta la pregunta de cuánto tiempo más aguantará un ministro cuya actividad pública se mide más en tuits que en gestión. Queda por ver si Moncloa decide sacrificarlo antes de que la presión electoral se lo lleve por delante.

Sigue leyendo