El PSOE de Madrid vota entre repetir con Reyes Maroto o empezar de cero con Enma López
Poco más de 5.400 militantes socialistas eligen este domingo a la candidata a la Alcaldía de Madrid para 2027. Treinta y siete años después de perder el bastón de mando, el partido decide si sigue el mismo camino o abre otro.
El PSOE de Madrid abre este domingo las urnas internas para elegir a su candidata a la Alcaldía de la capital en las elecciones del 23 de mayo de 2027. Según ABC, compiten la actual portavoz municipal socialista, Reyes Maroto, y su portavoz adjunta en el Ayuntamiento, Enma López, después de que ambas reunieran los avales exigidos. El censo, informa el mismo diario, supera ligeramente los 5.400 militantes, entre afiliados directos y miembros de Juventudes Socialistas. Una cifra modesta para una decisión que marca el rumbo del partido en la ciudad más disputada de España.
Treinta y siete años de sequía
El telón de fondo es una racha larga. De acuerdo con ABC, el PSOE dejó el bastón de mando del Ayuntamiento de Madrid el 29 de junio de 1989, cuando prosperó una moción de censura presentada por el PP y el CDS contra el alcalde socialista Juan Barranco, elegido dos años antes por mayoría simple. El sustituto fue Agustín Rodríguez Sahagún. Desde entonces han pasado más de treinta y siete años sin que los socialistas hayan vuelto a conectar con una mayoría de madrileños que les devuelva la Alcaldía.
Los números de los avales dieron una primera fotografía del pulso interno. Según ABC, el mínimo se fijó en el 15 por ciento del censo, es decir 822 avales, y Reyes Maroto presentó 1.376 validados, por encima incluso del techo máximo establecido en el 20 por ciento, 1.096. Enma López se quedó en 1.028 avales válidos, holgadamente por encima del corte. Conviene recordar que avalar no equivale a votar: un militante puede firmar por una candidatura y votar por otra, de modo que la ventaja de partida es indicativa, no definitiva.
Las dudas sobre la repetición
En el PSOE madrileño llevaba tiempo circulando la duda sobre la conveniencia de que Maroto repitiera. ABC apunta al resultado de 2023 como origen del malestar: la candidatura socialista no logró superar a Más Madrid y dejó al partido como tercera fuerza del Ayuntamiento, sin que las encuestas posteriores hayan reflejado remontada alguna. Según el mismo diario, en la Ejecutiva regional se miró para otro lado cada vez que se preguntó por su candidatura de cara a 2027.
Maroto, sin embargo, nunca ocultó que quería volver a intentarlo. El movimiento llegó desde su propio grupo: el 26 de junio, Enma López, que además había sido su directora de campaña en 2023, anunció que daría la batalla interna para abrir una etapa nueva. López ha ganado peso en el partido en los últimos años, sobre todo desde que Pedro Sánchez la incorporó a la Ejecutiva federal en 2024, órgano del que salió el pasado mes de junio precisamente para concurrir a estas primarias. Por el camino se quedó la posible candidatura de la portavoz en la Asamblea, Mar Espinar, que optó por mantenerse al margen y acabó dando su aval a Maroto.
Un debate sin sangre
El único cara a cara de la campaña interna, celebrado en la sede del PSOE de Madrid, dejó más coincidencias que golpes. Según ABC, las dos candidatas evitaron el cuerpo a cuerpo salvo algún reproche puntual: el más directo fue el de Maroto, que afeó a su rival que sus propuestas de vivienda coincidían con las del alcalde José Luis Martínez-Almeida. Ambas se declararon abiertamente sanchistas y prometieron que su programa se inspirará en las políticas de Pedro Sánchez aplicadas a Madrid.
Ambas se declararon abiertamente sanchistas y prometieron que su programa se inspirará en las políticas de Pedro Sánchez aplicadas a Madrid
Ese es, quizá, el dato más revelador de la jornada. Ante las críticas por su gestión al frente de la oposición municipal, Maroto respondió recordando que López dirigió aquella campaña de 2023 y lleva tres años ejerciendo de portavoz adjunta, es decir, que la corresponsabilidad es compartida. López, por su parte, pidió a los militantes dejar entrar aire fresco para poner fin a la sequía municipal. Un argumento de renovación frente a otro de experiencia, con el mismo referente político detrás.
Qué se juega el partido
La decisión trasciende los nombres. Madrid es el segundo ayuntamiento de España por presupuesto y el escaparate político más visible del país, y el PSOE lleva tres ciclos electorales instalado en la irrelevancia municipal, disputándole el segundo puesto de la izquierda a Más Madrid en lugar de disputarle la Alcaldía al PP. Elegir continuidad implica apostar por que el desgaste del adversario haga el trabajo; elegir relevo implica asumir que el problema es propio y que la marca necesita una cara distinta con casi un año de margen para construirla.
Queda por ver la participación, que en primarias con censos reducidos suele ser el verdadero termómetro del ánimo interno, y sobre todo qué papel asume la perdedora a partir del lunes. En un grupo municipal reducido, la convivencia entre portavoz y adjunta después de una batalla como esta no es un detalle menor. Aunque, a juzgar por el tono del debate, en el PSOE de Madrid han decidido que la sangre no llegue al río. Al menos hasta que se cuenten los votos.
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