Sabotean la pantalla gigante de la final del Mundial en Bilbao durante una marcha por la selección vasca
Asistentes a la manifestación convocada en apoyo a la selección vasca irrumpieron en el parque de Doña Casilda, lanzaron objetos y arrancaron cables hasta cortar la emisión del España-Argentina. La Ertzaintza identificó a seis personas.
La tarde en que España se jugaba una final del Mundial, en Bilbao hubo quien decidió que el problema era la pantalla. Según informa El Mundo, participantes de la marcha convocada este domingo en apoyo a la selección vasca se desviaron hacia la pérgola del parque de Doña Casilda e intentaron sabotear la emisión del partido de España en la pantalla gigante que el PP había instalado en ese punto, con lanzamiento de objetos y diversos destrozos.
La manifestación, siempre según el relato del citado diario, había partido del pabellón de La Casilla y terminaba en la zona del Museo de Bellas Artes. Sin embargo, algunas personas se desplazaron hasta el emplazamiento donde iba a ofrecerse el encuentro entre España y Argentina, con numerosos aficionados ya congregados a la espera del pitido inicial.
Cables arrancados
El grupo irrumpió por detrás de la pantalla, tiró las vallas y arrojó diversos objetos, lo que provocó que buena parte del público presente huyera corriendo de la zona. En un momento determinado lograron detener la emisión tras arrancar unos cables, aunque el servicio pudo retomarse poco después, detalla El Mundo.
Todo ello se produjo en medio de un amplio despliegue de la Ertzaintza, que identificó a seis personas en el transcurso de los incidentes y estableció un cordón policial en el perímetro. Una vez asegurada la zona, los aficionados regresaron al punto donde se estaba proyectando el partido y la final continuó viéndose en el parque.
Lograron detener la emisión tras arrancar unos cables, aunque el servicio pudo retomarse poco después
En el lugar se encontraba la portavoz del PP de Bilbao, Esther Martínez, que reprochó su actitud a estas personas, algunas de las cuales, según la misma información, iban encapuchadas. El PP era el organizador de la proyección, un dato que explica por qué la pantalla se convirtió en objetivo simbólico además de material.
Pintadas en Eibar
Los incidentes de Bilbao no fueron un hecho aislado. Horas antes, según El Mundo, desconocidos realizaron pintadas contra España en la plaza Unzaga de Eibar, junto a unas escaleras y en las paredes contiguas al lugar donde el Ayuntamiento había colocado otra pantalla gigante para seguir la final. En ellas podía leerse "Puta España" y "Espainolismoa borrokatu", que en castellano significa combatir el españolismo.
La localidad guipuzcoana no fue elegida al azar: Eibar es la ciudad natal de Mikel Oyarzabal, internacional con la selección española, y el consistorio había instalado la pantalla precisamente para arropar a su vecino. En el mismo punto apareció además una pancarta con los lemas "Inposiziorik ez" (imposiciones, no) y "gazte langileok espainolismoari aurre egin" (jóvenes trabajadores, enfrentaos al españolismo), junto a un dibujo del escudo de España tachado.
En el Casco Viejo de Bilbao, por su parte, apareció colgada de lado a lado de la calle Portal de Zamudio una pancarta de grandes dimensiones escrita en inglés contra España y contra el combinado nacional, con el mensaje "Fuck Spain! Fuck La Roja!". A las seis de la tarde ya había sido retirada y solo quedaban las cuerdas colgando, informa el mismo medio.
Qué queda por ver
El episodio deja tres frentes abiertos. El primero, judicial: habrá que ver si las seis identificaciones de la Ertzaintza derivan en denuncias por daños o desórdenes públicos y si el PP, promotor de la pantalla, presenta reclamación por los destrozos. El segundo, político: la reacción de los partidos vascos y de las instituciones ante unos hechos ocurridos en el marco de una marcha convocada legalmente. Y el tercero, el más incómodo de todos: que una final de fútbol, el acontecimiento colectivo más inofensivo que existe, siga necesitando cordón policial para poder verse en una plaza.
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