Sánchez culpa a Rusia e Israel de los bulos sobre Ceuta y desata una tormenta diplomática
En una entrevista en la Cadena Ser, el presidente comparó los 80.000 migrantes llegados a Ceuta en dos días con los 22.316 de Canarias en todo un año, y atribuyó la propagación de bulos a cuentas asociadas a Rusia e Israel. Moscú y Tel Aviv lo desmintieron con dureza el mismo lunes.
Pedro Sánchez rompió este lunes su silencio sobre la crisis migratoria de Ceuta con una entrevista en la Cadena Ser, un mes después de la entrada masiva de migrantes desde Marruecos. Lo hizo, según recogió el propio medio, para inaugurar el nuevo curso radiofónico del programa matinal, y con la calma que ya ha caracterizado su gestión de la emergencia: una visita de hora y media a la ciudad autónoma, dos reuniones telemáticas y varias semanas de vacaciones de por medio.
El presidente del Gobierno comparó la magnitud de lo ocurrido en Ceuta con la crisis migratoria vivida en Canarias en 2021. Según sus cifras, al archipiélago llegaron 22.316 personas de forma irregular a lo largo de todo un año, mientras que a Ceuta cruzaron la frontera 80.000 personas en apenas dos días, los días 30 y 31 de julio. Sánchez defendió además que Marruecos no tenía conocimiento previo de que la entrada se fuera a producir a esa escala.
Bulos y tormenta diplomática
La parte más polémica de la entrevista llegó cuando el presidente denunció la propagación de bulos en redes sociales desde cuentas que, según dijo, están «asociadas tanto a Rusia como a Israel». La respuesta no tardó en llegar desde ambos países. El portavoz del Kremlin, Dimitri Peskov, negó cualquier implicación rusa en declaraciones a la radiotelevisión pública RBC: «No. Nada que ver». El ministro de Exteriores israelí, Gideon Sa'ar, fue más allá y acusó a Sánchez de mentir «descaradamente», advirtiendo de que difundir «mentiras difamatorias» no desviará la atención del que calificó como «vergonzoso fracaso» del Gobierno español en la gestión de la crisis.
En el frente interno, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ironizó sobre el argumentario presidencial acusándole de «cinismo» y de «mentiras»: «La culpa de la invasión a Ceuta es de los italianos, los israelíes, PP, Rusia y Vox. No la tienen ni el lamentable Gobierno de Sánchez ni el de Marruecos», escribió en redes sociales. El líder de Vox, Santiago Abascal, elevó el tono al exigir la suspensión del Tratado de Amistad con Marruecos y pedir al PP apoyo para juzgar a Sánchez «por traición» al amparo del artículo 102 de la Constitución. Desde el PP, el portavoz Borja Sémper afirmó que Alberto Núñez Feijóo, de haber sido presidente, habría viajado a Ceuta junto al Rey. El líder de ERC, Oriol Junqueras, también cuestionó la versión oficial y calificó de «poco creíble» que Marruecos ignorase que miles de personas iban a cruzar la frontera.
El presidente del Gobierno miente descaradamente.
Las víctimas de la crisis
Mientras el debate político se centraba en las cifras y las responsabilidades diplomáticas, la ministra de Igualdad, Ana Redondo, compareció en el Congreso de los Diputados para dar cuenta de la respuesta institucional frente a la violencia sexual registrada durante la crisis. Según los datos que trasladó, citando a la Fiscalía, se han confirmado 21 agresiones sexuales, cinco de ellas con penetración y un intento no consumado. De los cinco presuntos agresores investigados, dos ciudadanos magrebíes ya han sido expulsados, dos españoles siguen en investigación y también se investiga a un ciudadano europeo. La ministra añadió que en el centro de crisis habilitado en Ceuta se atiende a nueve menores víctimas de agresión sexual, y anunció que su departamento ha puesto en conocimiento de la Fiscalía las declaraciones del diputado de Vox Miguel Ángel Figaredo sobre «cazar inmigrantes», por si constituyeran delito de odio.
La ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego, aportó por su parte el balance sobre menores: 1.478 menores migrantes identificados hasta el momento, con otros 1.200 pendientes de filiación, dentro de un cómputo total de unos 2.000 menores no acompañados entrados en Ceuta. Del total, 760 son niñas, 233 de ellas menores de 13 años, repartidas entre entidades vecinales supervisadas por la Policía y el sistema de protección de la ciudad autónoma. Rego defendió como «imprescindible» el traslado de las niñas a la Península para «destensionar» la situación en Ceuta y garantizar sus derechos, y pidió a las comunidades autónomas gobernadas por el PP que se sumen al reparto.
Tensión en la frontera
Sobre el terreno, la Policía Nacional tuvo que intervenir este lunes por la mañana en la zona de Loma Colmenar, donde cientos de migrantes magrebíes acampados junto a un centro de atención humanitaria intentaron acceder al recinto de forma masiva. Los agentes realizaron disparos al aire y cargas para contener a la multitud, según las imágenes difundidas. En paralelo, tanto España como Italia han decidido prorrogar 15 días más los controles fronterizos entre ambos países, una medida adoptada primero por el Gobierno de Giorgia Meloni y replicada después por el Ejecutivo español para los viajeros que llegan por mar o aire desde territorio italiano. La ministra de Sanidad, Mónica García, confirmó además que la campaña de vacunación en Ceuta, puesta en marcha como medida preventiva, arrancó la semana pasada.
El presidente de la ciudad autónoma, Juan Jesús Vivas, calificó de «decepcionantes» las palabras de Sánchez y sostuvo que Ceuta solo podrá recuperar la normalidad «con el retorno de todos los migrantes a Marruecos». Queda por ver si el presidente del Gobierno acaba compareciendo ante el Congreso, algo que varios grupos, incluida Coalición Canaria, reclaman desde hace semanas, y cómo se resuelve el pulso entre comunidades autónomas por el reparto de los menores llegados a Ceuta.
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