Sánchez esquiva el Congreso por Ceuta y Moncloa blinda a Marlaska y Robles de un careo
El presidente no comparecerá hasta septiembre por la crisis migratoria de Ceuta, mientras el Gobierno separa por días las citas de Marlaska y Robles para evitar que se enfrenten por las alertas de inteligencia que faltaron.
El Gobierno ha decidido que sus vacaciones no se van a interrumpir por la crisis migratoria de Ceuta, la mayor registrada en la ciudad autónoma, con más de 70.000 entradas irregulares y en torno a un centenar de muertos, según reveló ABC. La comparecencia en el Congreso de los Diputados se reparte entre varios ministros, pero elude a quien lidera el Ejecutivo.
Margarita Robles, ministra de Defensa, dará explicaciones el 25 de agosto; Félix Bolaños, titular de Presidencia, el día 27; y Fernando Grande-Marlaska (Interior) y José Manuel Albares (Exteriores) cerrarán la ronda el día 28. Pedro Sánchez, presidente del Gobierno y máximo responsable político de la gestión de la crisis, no está entre los convocados y no responderá ante la Cámara Baja hasta que el Congreso recupere su actividad ordinaria en septiembre, según ABC.
Dudas sin resolver
Mientras la situación en Ceuta sigue sin normalizarse, según trasladó su presidente, Juan Jesús Vivas, al Rey y a la Comisión Europea, el Gobierno mantiene sin aclarar varias cuestiones clave: qué sabían Interior y Defensa antes de que miles de personas se movilizaran hacia la frontera con Marruecos, y si existieron informes de inteligencia que advirtieran del riesgo. La disputa entre Marlaska y Robles por este asunto lleva ya una semana escalando en público, según ABC.
Marlaska aseguró el pasado lunes que el Centro Nacional de Inteligencia no emitió aviso ni informe alguno sobre «nada parecido» a lo ocurrido el 31 de julio. La versión no convenció a las asociaciones de Policía Nacional y Guardia Civil, que sostienen, según reveló ABC, que el ministro sí conocía el llamamiento lanzado desde Marruecos y optó por «escurrir el bulto». Robles, de quien depende orgánicamente el CNI, evitó responder directamente a su compañero de Gabinete, aunque sí salió en defensa de los servicios de inteligencia, cuyo trabajo calificó de «excepcional».
Las asociaciones policiales creen que Marlaska «escurrió el bulto»
Moncloa ha optado por espaciar tres días las comparecencias de ambos ministros para evitar que coincidan en la misma sesión, una decisión que reduce las opciones de que se produzca un cara a cara sobre el reparto de responsabilidades.
Los socios critican a Marruecos
Los miembros del Ejecutivo afrontan además la delicada tarea de no señalar directamente a Marruecos por la permisividad con la que sus ciudadanos cruzaron la frontera. Marlaska calificó hace una semana de «egoísta» e «irresponsable» la preocupación mostrada por los socios europeos, y se declaró «muy satisfecho» con la colaboración marroquí, a la que definió como «un socio absolutamente fiable». Sánchez, ese mismo día, también rehuyó apuntar al país vecino como responsable de lo sucedido, según recoge ABC.
La lectura es distinta entre los socios parlamentarios del Gobierno y la oposición. En ERC, Oriol Junqueras señaló a Marruecos como actor interesado y reclamó explicaciones sobre la eficacia de la barrera de boyas en El Tarajal; el PNV habla de «gravedad extraordinaria» y de un papel «evidente» de Rabat; en EH Bildu, el diputado Jon Iñárritu denunció una avalancha «auspiciada y tolerada por un Estado amigo»; y Podemos cuestionó que el Ejecutivo siga tratando a Marruecos como «país aliado». Sumar, socio de coalición, fue más allá y acusó al reino alauí de «utilizar a personas vulnerables como herramienta de presión política».
Los menores, también fuera del foco
Tampoco comparecerá la ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego, pese a que más de mil menores extranjeros llegados durante la crisis permanecen bajo tutela del Estado. Su departamento se ha limitado, por ahora, a habilitar dos centros escolares para atenderlos, sin que se haya explicado ante el Congreso el plan de distribución hacia la península, un asunto que ya ha generado fricciones entre el PP y Vox en las comunidades donde gobiernan juntos, según ABC.
Con Sánchez y Rego fuera de la lista de comparecientes, la oposición y los propios socios del Gobierno tendrán que esperar hasta septiembre, y como mínimo un mes, para plantear sus preguntas más incómodas al hombre que, en teoría, dirige la respuesta a la crisis. Mientras tanto, en Ceuta, la cuenta de muertos y la cuenta de días sin explicaciones siguen creciendo al mismo ritmo.
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