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Sánchez visita la zona cero de la dana Adam en Oliva sin pisar el barro

El presidente del Gobierno viajó en helicóptero hasta Oliva, se reunió con alcaldes y técnicos de emergencias y anunció la declaración de zona catastrófica, pero no llegó a pisar las calles anegadas por el temporal Adam, que ya deja seis muertos en la Comunidad Valenciana.

Sánchez visita la zona cero de la dana Adam en Oliva sin pisar el barro
Imagen: ABC

Pedro Sánchez volvió este martes a una zona cero de dana en la Comunidad Valenciana, algo que no hacía desde la tragedia de 2024, pero lo hizo a su manera: en helicóptero hasta Oliva, en coche hasta una comisaría blindada convertida en Puesto de Mando Avanzado y de vuelta a Madrid por el mismo camino, sin pisar una sola calle anegada.

Un aterrizaje exprés

El presidente del Gobierno se reunió durante aproximadamente una hora con los alcaldes de los municipios golpeados por el temporal Adam, entre ellos Oliva y Xàbia, además del presidente de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, varios consellers y el presidente de la Diputación de Alicante, Toni Pérez, según relató ABC. El temporal ha dejado seis muertos y daños materiales cuantiosos en las comarcas de La Safor, en Valencia, y la Marina Alta, en Alicante.

A las puertas del edificio esperaban medio centenar de personas tras un cordón policial. Un grupo de una decena de jóvenes recibió a Sánchez con insultos, con gritos de «hijo de puta», «perro» o «a prisión», lo que llevó a otro grupo de vecinos de más edad a salir en su defensa entre más gritos. El cruce de reproches no pasó a mayores, según el mismo medio.

La sombra de Paiporta

Es la primera vez que el jefe del Ejecutivo pisa una zona afectada por un temporal en la Comunidad Valenciana desde la dana del 29 de octubre de 2024, que arrasó parte de la provincia de Valencia y dejó 233 muertos. Sánchez había acudido a actos relacionados con aquella catástrofe, como la reunión con víctimas en la Delegación del Gobierno o el funeral de Estado, pero no había vuelto a las localidades más dañadas desde el 3 de noviembre de 2024, cuando tuvo que abandonar Paiporta en medio de altercados durante una visita con los Reyes y el entonces presidente autonómico, Carlos Mazón.

En su comparecencia de este martes, sin preguntas de los periodistas, Sánchez lamentó las pérdidas humanas y los daños materiales y reivindicó la coordinación entre administraciones: «El Estado somos todos». Reclamó además un pacto de Estado frente a la emergencia climática.

«El Estado somos todos»

El presidente anunció la declaración de zona gravemente afectada por una emergencia de protección civil para los municipios golpeados por Adam, lo que abre la puerta a medidas extraordinarias de recuperación. Se comprometió también a agilizar los trámites burocráticos en las contrataciones públicas necesarias para la reconstrucción, mientras la Generalitat Valenciana prepara ayudas económicas propias para los damnificados.

Pérez Llorca, por su parte, agradeció el trabajo de los equipos de emergencia, que llevaron a cabo cerca de un millar de rescates el lunes, y subrayó que en esta ocasión sí hubo aviso meteorológico con antelación, en clara alusión a lo ocurrido en 2024. El presidente autonómico pidió mejorar las infraestructuras hídricas y limpiar los cauces de ríos y barrancos en toda la Comunidad Valenciana, no solo donde ya se ha producido una tragedia.

Lo que queda por resolver

El acto de este martes fue también el último de Pilar Bernabé como delegada del Gobierno en la Comunidad Valenciana. El Consejo de Ministros aprobó su cese, que se hará efectivo con su publicación en el BOE este miércoles, para que pueda encabezar la lista del PSOE por Valencia al Congreso en las elecciones generales del 29 de noviembre y, después, aspirar a la alcaldía de la capital del Turia en mayo.

Mientras tanto, sobre el terreno, la jornada se dedicó a hacer balance de los daños tras los rescates de personas incomunicadas en Oliva, Pego, Miramar o Els Poblets. Queda pendiente gestionar los residuos y devolver el suministro de agua potable a las zonas de playa que lo perdieron, mientras Cruz Roja sigue atendiendo a un centenar de personas, en su mayoría extranjeros evacuados de campings, a la espera de una alternativa habitacional. El barro, de momento, seguirá esperando una visita más de cerca.

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