Vivas desmiente al Gobierno: «Aún quedan entre 8.000 y 11.000 inmigrantes en Ceuta»
El presidente de la Ciudad Autónoma rechaza la cifra de 2.500 personas que maneja el Ejecutivo y reclama transparencia y refuerzo policial tras semanas de crisis migratoria.
El presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, ha desmentido este sábado los datos que maneja el Gobierno central sobre el número de inmigrantes que permanecen en la ciudad autónoma tras la crisis migratoria. Según ha explicado, los informes que maneja su Ejecutivo sitúan entre 8.000 y 11.000 las personas que todavía quedan por regresar a Marruecos, muy lejos de las 2.500 que había cifrado la Delegación del Gobierno.
El delegado del Gobierno en Ceuta, Miguel Ángel Pérez Triano, había señalado esa cifra de 2.500 personas como la cantidad de inmigrantes que permanecían en la ciudad. Vivas ha rechazado ese dato durante su comparecencia ante los medios para hacer balance de la situación, según recoge ABC. «No se puede decir que hay 2.500 personas cuando hay entre 8.000 y 11.000. Pedimos transparencia en la comunicación y percepción de la realidad y, a partir de ahí, actuación proporcional», ha reclamado el presidente ceutí.
El aviso que no se escuchó
Vivas ha insistido en que su Gobierno llevaba semanas alertando al Ejecutivo de Pedro Sánchez de la llegada de inmigrantes antes de que estallara la crisis del 30 de julio, fecha en la que miles de personas entraron en la ciudad a nado desde Marruecos. «Fuimos a todos los ministerios competentes en la materia, a la presidencia del Gobierno, para pedir la adopción de una acción enérgica, decidida y coordinada para atender esta situación de verdadera emergencia. No fuimos escuchados», ha sostenido, según ABC.
El presidente ceutí ha calificado de insuficiente el despliegue de medios enviado hasta ahora para atajar la crisis y ha pedido más presencia policial en las calles. Con todo, ha remarcado que Ceuta no romperá «nunca con la realidad institucional, la responsabilidad y el sentido de Estado» pese a sus diferencias con el Gobierno central en la gestión de la crisis.
La incomparecencia del Estado y las capacidades ejecutivas que corresponden al Gobierno fueron clamorosas
Así ha descrito Vivas la actuación del Ejecutivo el día de la entrada masiva, en referencia al 30 de julio. El dirigente ha agradecido además el papel «ejemplar y admirable» del Rey Felipe VI en la crisis, después de desplazarse hasta el palacio de Marivent para reunirse con él esta semana. La entrada de más de 70.000 inmigrantes ha puesto en cuestión, según ha defendido Vivas, el acuerdo migratorio que España y Marruecos firmaron en 2021.
Los menores, la parte más delicada
El capítulo de los menores no acompañados sigue siendo el más sensible de la crisis. Según ha explicado Vivas, alrededor de 1.300 menores están siendo tutelados por el Gobierno ceutí, mientras que la ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego, cifró el viernes en 1.342 los menores no acompañados registrados en los sistemas de acogida. El perfil migratorio ha cambiado respecto a crisis anteriores, con la llegada de numerosas niñas menores de 13 años, a quienes se está dando prioridad para garantizarles refugio y protección.
El Ministerio de Juventud e Infancia ha anunciado una transferencia extraordinaria de 25 millones de euros para la atención urgente de estos menores, que se suma a los 5,5 millones ya asignados a Ceuta en la última Conferencia Sectorial de Infancia celebrada en julio. La gestión de los menores no acompañados también ha abierto un frente político: los vicepresidentes autonómicos de Vox en Castilla y León, Extremadura y Aragón han anunciado que plantarán a la ministra Rego en la Comisión Sectorial de Infancia y Adolescencia del próximo 13 de agosto e impugnarán judicialmente cualquier expediente que no termine en el retorno de los menores a Marruecos.
La versión desde Marruecos
La Asociación Marroquí de Derechos Humanos, junto con la Coordinadora Europea para los Derechos Humanos en Marruecos, ofreció el viernes una rueda de prensa en Rabat para hacer balance de la crisis desde el otro lado de la frontera. Ambas organizaciones calificaron el fenómeno de «crisis estructural» y reclamaron a Marruecos una política migratoria basada en los derechos humanos y no solo en criterios de seguridad, además de pedir a la Unión Europea y a España que Rabat no actúe únicamente como «guardián de las fronteras de Europa». Según su recuento, las muertes vinculadas a la crisis se elevan ya a al menos 141 personas entre fallecidos y desaparecidos.
Con las calles de Ceuta todavía sin normalizarse, las autoridades locales reclaman refuerzo policial, agilización de los trámites de extranjería, el mantenimiento del Ejército en la ciudad y un blindaje fronterizo que evite nuevas entradas masivas como la que algunas redes sociales apuntan para el próximo 15 de agosto. Con las cifras oficiales y las del Gobierno ceutí todavía sin conciliar, el pulso entre Vivas y el Ejecutivo de Sánchez sobre el verdadero alcance de la crisis sigue abierto.
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