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Vox exige a la Junta pactar antes cada decisión sobre inmigración

El partido de Manuel Gavira reclama activar la comisión de seguimiento del pacto de gobierno tras el respaldo andaluz a los 25 millones para los menores migrantes de Ceuta, una ayuda que critica pero acaba dando por buena.

Vox exige a la Junta pactar antes cada decisión sobre inmigración
Imagen: ABC

Vox ha pedido al PP andaluz convocar la primera reunión de la comisión de seguimiento del pacto de gobierno de la legislatura para tratar, en exclusiva, la política migratoria. El objetivo declarado por la formación de Manuel Gavira es que las decisiones del Ejecutivo de coalición en esta materia se coordinen entre ambos socios antes de tomarse, y no después, según ha informado ABC.

El origen del roce

La petición llega como consecuencia directa del respaldo que la Junta de Andalucía dio a la ayuda extraordinaria de 25 millones de euros aprobada para atender a los menores migrantes que permanecen en Ceuta. El Ejecutivo andaluz asistió a la Conferencia Sectorial convocada por la ministra Sira Rego, en la que se decidió esa partida, y fue, según el citado medio, el único gobierno autonómico con coalición entre PP y Vox que respaldó la medida.

Ese respaldo generó un cruce de declaraciones entre San Telmo y Gavira, vicepresidente tercero de la Junta y líder de Vox en Andalucía. El viernes, Gavira admitió que si su partido hubiera tenido las competencias en inmigración se habría opuesto a la ayuda, tal y como han hecho sus compañeros en los otros gobiernos autonómicos donde Vox sí decide en esta materia, como Extremadura, Castilla y León o Aragón. Al día siguiente, la Junta respondió que el respaldo no contraviene el pacto de gobierno, ya que la partida se destina a ayudar a Ceuta a gestionar la situación y no tiene repercusiones inmediatas en territorio andaluz.

La inmigración es una cuestión esencial para Vox y queremos que las decisiones que afecten a esta materia sean tratadas y coordinadas previamente entre los dos partidos

Gavira ha terminado dando la razón a la Junta sobre el fondo del asunto, pero considera que el episodio ha dejado a la vista un problema de forma que conviene resolver antes de que llegue el otoño, con la crisis de Ceuta todavía lejos de resolverse y previsiblemente en el centro de la agenda política. «Tenemos una posición común y un acuerdo que cumplir. Y ese acuerdo debe ser la referencia para actuar de forma leal, coordinada y coherente en todas las decisiones que adoptemos, por el bien de los andaluces», ha añadido el dirigente, que insiste en que su partido está comprometido a cumplir íntegramente lo pactado con el PP.

Lo que dice el pacto

La cuestión migratoria quedó recogida en el punto 12 del acuerdo de gobierno entre PP y Vox, que fija el rechazo de ambos partidos a la llegada a Andalucía de más inmigrantes ilegales, tanto mayores como menores de edad, y el compromiso de no participar en reformas normativas ni en acuerdos presupuestarios que faciliten, financien o consoliden su entrada, acogida o permanencia en territorio andaluz. Bajo esa letra, la ayuda de 25 millones no incumple lo firmado, pero el propio punto puede volver a estar en el centro del debate si, como se espera, el Gobierno central plantea en septiembre el reparto de los inmigrantes que permanecen en Ceuta. Según el Ministerio del Interior podrían ser unas 5.000 personas, cifra que el Ejecutivo ceutí de Juan Jesús Vivas eleva hasta el doble.

Gavira sitúa la solución en Rabat y en Moncloa, no en Sevilla: pide devolver cuanto antes a Marruecos a quienes han entrado de forma ilegal y responsabiliza al Gobierno de Pedro Sánchez de mantener, según sus palabras, una inmigración masiva y descontrolada.

La lectura del PSOE

El episodio ha servido de munición a la oposición andaluza, que desde la firma del pacto sostiene que el PP terminará arrastrado por las políticas de Vox. La portavoz socialista María Jesús Montero ha aprovechado las declaraciones de Gavira para acusar al PP de Juanma Moreno de haberse, en sus palabras, «ultraderechizado en cada pacto, cada decisión y cada declaración» desde las últimas elecciones, citando como ejemplos la gestión de los juzgados de violencia machista, la Memoria Democrática o la extensión de los conciertos educativos al Bachillerato.

Para Montero, el resultado del acuerdo de gobierno en Andalucía «no es estabilidad: es la involución convertida en programa de gobierno», ha escrito en la red social X.

Con el otoño por delante y la crisis migratoria de Ceuta sin visos de resolverse, PP y Vox afrontan ahora el reto de demostrar, en una comisión que hasta ahora no se había reunido, que su coordinación pesa más que sus diferencias.

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