Una avería en la A-7 destapa un alijo de 26 kilos de anfetaminas y 15.500 pastillas
Una patrulla de la Guardia Civil que acudió a auxiliar a un conductor averiado en Bétera (Valencia) terminó destapando un cargamento oculto de droga en el maletero.
Iban a echarle una mano con la avería y acabaron destapando un alijo de droga escondido en el coche. Así resume la Guardia Civil la detención de un hombre de 48 años al que sorprendió transportando 26 kilos de pastillas de anfetamina y 1.550 blísteres de un medicamento con clorazepam, un total de 15.500 comprimidos del grupo de las benzodiacepinas.
Una avería sospechosa
Todo empezó el pasado 10 de septiembre, cuando el Centro de Emergencias 112 de la Generalitat Valenciana avisó al Centro Operativo de Tráfico de que un turismo permanecía parado con las luces de emergencia encendidas en el arcén de la autovía A-7, a la altura del punto kilométrico 320,500, cerca de Bétera. Una patrulla de motoristas del Destacamento de Tráfico Valencia-B se desplazó hasta el lugar para socorrer al conductor, dando por hecho que se trataba de una simple avería mecánica.
Sin embargo, según relata la Guardia Civil, el comportamiento del hombre durante la asistencia levantó las sospechas de los agentes. Su actitud, con signos de nerviosismo, llevó a la patrulla a decidir registrar el interior del vehículo antes de dejarlo continuar viaje.
El hallazgo en el maletero
La inspección no tardó en dar sus frutos. Los agentes localizaron dos bolsas ocultas en el coche que contenían, por un lado, 26 kilogramos de pastillas de anfetamina y, por otro, 1.550 blísteres de un fármaco cuyo principio activo es el clorazepam, perteneciente al grupo de las benzodiacepinas, lo que equivale a 15.500 comprimidos.
Su comportamiento hizo sospechar a los agentes, quienes tomaron la decisión de registrar el interior del vehículo
El conductor, de 48 años, fue detenido en el acto como presunto autor de un delito contra la salud pública. Los agentes lo trasladaron a dependencias de la Guardia Civil de Moncada, que se hizo cargo de la instrucción de las diligencias. Tanto el arrestado como la droga incautada quedaron a disposición del Juzgado de Instrucción de Moncada.
Lo que arriesga el detenido
El artículo 368 del Código Penal castiga los delitos contra la salud pública con penas de entre tres y seis años de prisión, además de una multa de entre una y tres veces el valor de la droga, cuando se trata de sustancias que causan grave daño a la salud. Para el resto de los casos, la horquilla baja a entre uno y tres años de cárcel y una multa de hasta el doble del valor de lo incautado.
La Guardia Civil no ha detallado por el momento el destino que iba a tener el cargamento ni si el detenido actuaba en solitario o formaba parte de una red más amplia, extremos que corresponde esclarecer ahora a la investigación judicial abierta en Moncada.
Lo que sí deja claro el caso es lo fácil que puede resultar tropezar con una operación de tráfico de drogas en la carretera más cotidiana: una simple avería con las luces de emergencia encendidas, un motorista que se detiene a ayudar y, dentro del maletero, un alijo capaz de abastecer un mercado considerable de pastillas ilegales.
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