El Ejército despliega tanquetas en la frontera de Ceuta ante el temor a nuevos asaltos masivos
La ciudad autónoma vive este sábado una jornada de máxima tensión, con la frontera de El Tarajal blindada y cientos de inmigrantes agolpados en el lado marroquí a la espera de un nuevo intento de entrada.
Ceuta ha amanecido este sábado con la frontera de El Tarajal convertida en un dispositivo de guerra. Según ha podido comprobar OKDIARIO sobre el terreno, el Ejército ha desplegado tanquetas junto al paso fronterizo, en una jornada que las autoridades españolas y marroquíes califican como decisiva tras semanas de llegadas masivas y de tensión creciente entre ambos países. Policía Nacional, Guardia Civil y Ejército mantienen desde primera hora un dispositivo de seguridad reforzado ante el temor a nuevos intentos de entrada organizados desde el lado marroquí.
Blindaje en El Tarajal
El operativo no se limita a la tierra. Según la información recogida por OKDIARIO, la Marina Real de Marruecos ha activado seis embarcaciones semirrígidas para vigilar el mar, mientras miles de agentes de las Fuerzas Auxiliares marroquíes controlan el perímetro fronterizo apoyados por la Gendarmería. Un helicóptero sobrevuela además la zona para seguir los movimientos de los cientos de migrantes, en su mayoría subsaharianos, que permanecen agazapados en una ladera boscosa a las afueras de Fnideq (Castillejos), a la espera de una oportunidad para lanzarse hacia la valla.
A esa vigilancia se suma una nueva barrera física. Marruecos ha instalado desde principios de esta semana una valla metálica de unos cuatro metros de altura en la carretera que conecta Castillejos con el paso fronterizo, con el objetivo declarado de impedir que las concentraciones de personas lleguen a aproximarse al entorno de la frontera. Las autoridades marroquíes aseguran haber frustrado ya este sábado varios intentos de cruce, con decenas de interceptados y detenidos por incitación a la inmigración ilegal, entre ellos 148 subsaharianos retenidos cerca de Fnideq, según la última cifra facilitada por fuentes de seguridad marroquíes.
Una frontera no es débil por falta de medios, sino cuando falta voluntad para defenderla.
El vicepresidente segundo de la Junta de Andalucía, Manuel Gavira, ha resumido así el despliegue, subrayando que los intentos de cruce se han topado con controles de acceso, refuerzo del perímetro, antidisturbios y vigilancia por tierra, mar y aire. Pese al aparente repliegue en la propia línea fronteriza tras el segundo intento de invasión de la jornada, fuentes de las Fuerzas del Estado consultadas por OKDIARIO advierten de que el problema de fondo no está ya en la frontera, sino en el centro de la ciudad, donde continúan miles de inmigrantes en situación irregular pendientes de resolución.
Guerra de declaraciones políticas
La crisis ha reabierto además una batalla política que trasciende Ceuta. La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha calificado al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de irresponsable y traidor, acusándole de anteponer sus intereses electoralistas al abandono que sufre la ciudad autónoma. En el propio PSOE ceutí se han abierto grietas: el diputado Melchor León ha pedido públicamente la dimisión del delegado del Gobierno en Ceuta, Miguel Ángel Pérez Triano, que es a su vez secretario general de los socialistas en la ciudad, al considerar que ya no se puede callar mientras, en sus palabras, la ciudad se cae a pedazos.
Vox, por su parte, ha exigido al PP que entre en un gobierno de coalición en Ceuta, señalando al presidente de la ciudad, Juan Jesús Vivas, como corresponsable de la crisis por haber respaldado las políticas migratorias del Gobierno central. La formación de Juan Sergio Redondo sostiene que existe una mayoría alternativa capaz de sumar los diputados del PP y de Vox para formar un nuevo Ejecutivo local.
La tensión también ha cruzado fronteras. El ministro de Exteriores italiano, Antonio Tajani, ha vuelto a cargar contra España al defender la suspensión del espacio Schengen con el país, vinculando la nueva avalancha de inmigrantes en Ceuta a la regularización masiva aprobada por el Gobierno de Sánchez. Según Tajani, esa medida habría incentivado la llegada de personas, en sus palabras, desesperadas o con malas intenciones, en una referencia explícita al riesgo de terrorismo islamista que Roma no ha dejado de esgrimir en las últimas semanas.
Qué viene ahora
Mientras el frente político se recrudece, el Gobierno intenta también atender la dimensión humanitaria de la crisis. La ministra de Sanidad, Mónica García, visitará Ceuta este domingo para conocer de primera mano la situación sanitaria, con una agenda que incluye reuniones con el delegado del Gobierno y con la directora del Instituto Nacional de Gestión Sanitaria, además de visitas al Centro de Salud Otero y al Hospital Universitario de Ceuta, ambos bajo presión por la saturación de recursos que arrastra la ciudad desde la llegada masiva de finales de julio.
Con la frontera bajo máxima vigilancia y miles de personas todavía repartidas entre el entorno de Castillejos y el propio centro urbano de Ceuta, la jornada de este sábado se perfila como una nueva prueba de resistencia para un dispositivo de seguridad que lleva semanas al límite. Queda por ver si el refuerzo desplegado este fin de semana logra contener nuevos intentos de entrada o si, como advierten las propias fuentes policiales, el verdadero desafío para las autoridades ya se ha trasladado del perímetro fronterizo al interior de la ciudad.
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