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La Policía Nacional desarticula en Ceuta una red que hacinaba a 28 inmigrantes en pisos clandestinos

Los tres detenidos cobraban hasta 10.000 euros por esconder a los extranjeros en dos inmuebles sin agua ni luz, y obligaban a trabajar como peones a quienes no podían pagar.

Imagen: Libertad Digital

La Policía Nacional ha desmantelado en Ceuta una red dedicada a la ocultación y explotación de extranjeros que habían entrado de forma irregular en la ciudad autónoma. Según ha informado la Jefatura Superior en un comunicado oficial, los agentes localizaron dos inmuebles donde permanecían hacinados un total de 28 inmigrantes y detuvieron a las tres personas que gestionaban estos alojamientos clandestinos, que habrían obtenido un beneficio cercano a los 10.000 euros.

Las viviendas estaban ubicadas en la Barriada del Príncipe y en el barrio de Loma Colmenar, dos zonas fronterizas con una elevada densidad de edificaciones irregulares, pasadizos y construcciones anexas. Según la Policía Nacional, esa orografía urbana favorece a las mafias porque dificulta la localización de lo que en el argot policial se conoce como pisos de seguridad, empleados para esconder a los extranjeros durante semanas.

Condiciones inhumanas

El inmueble de la Barriada del Príncipe era una estructura en obras de dos plantas donde los agentes encontraron a numerosas personas durmiendo amontonadas sobre colchones tirados en el suelo. Según fuentes policiales, el edificio carecía por completo de agua corriente, electricidad o ventilación, y no contaba con cocina ni aseo.

Pisos de seguridad utilizados para esconder a los extranjeros durante semanas

La investigación destapó además el grado de explotación al que eran sometidos los inquilinos. Según la Policía Nacional, los detenidos exigían cantidades de dinero variables en función de la capacidad económica de cada víctima y del tamaño del habitáculo asignado. A quienes no podían pagar la tarifa se les obligaba a trabajar en albañilería y en la ampliación de los propios edificios, una forma de saldar la deuda con mano de obra que, de paso, revalorizaba las propiedades ilegales de la red.

Tres menores rescatados

Entre los 28 hacinados, la Policía Nacional identificó a tres menores de edad. Siguiendo el protocolo habitual en estos casos, los agentes activaron de inmediato los mecanismos de protección del menor, contactaron con organizaciones no gubernamentales y derivaron a los jóvenes a los recursos asistenciales de la ciudad autónoma, donde han quedado bajo tutela de las autoridades competentes.

El operativo contra la red de pisos clandestinos no fue el único de la semana en la ciudad autónoma. La Policía Nacional llevó a cabo otra intervención la mañana del miércoles para desalojar un asentamiento ilegal situado junto a las dependencias fronterizas, que bloqueaba el acceso a varias acometidas de servicio público. Tras un desalojo sin incidentes, los servicios municipales limpiaron la zona e instalaron un vallado perimetral.

Un negocio recurrente en la frontera

Los pisos de seguridad y los asentamientos improvisados son un fenómeno que las autoridades de Ceuta vienen denunciando desde hace años como parte del negocio que las redes de tráfico de personas montan alrededor de la presión migratoria en la frontera sur. La operación de esta semana confirma que esa explotación no termina con el cruce irregular, sino que se prolonga en la ciudad mientras los inmigrantes esperan, a menudo durante semanas, una oportunidad para seguir su trayecto.

Queda por ver si la investigación policial se amplía a otros integrantes de la red o a más inmuebles utilizados con el mismo fin, algo que dependerá de lo que arroje la instrucción judicial abierta a partir de estas detenciones.

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