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La AfD arrasa en Sajonia-Anhalt y deja temblando al Gobierno de Merz

La extrema derecha alemana logró el domingo un resultado histórico a las puertas de la mayoría absoluta, y en Berlín ya se habla abiertamente de revisar el rumbo del Gobierno.

La AfD arrasa en Sajonia-Anhalt y deja temblando al Gobierno de Merz
Imagen: El País

Alemania se despertó el lunes con un mapa político distinto. Alternativa para Alemania (AfD) obtuvo el domingo un 43,8% de los votos en las elecciones regionales de Sajonia-Anhalt y se hizo con 39 diputados, a solo tres de la mayoría absoluta, según los resultados recogidos por El País. Es la mejor marca de la extrema derecha en la historia reciente de un land alemán, y sitúa a AfD con opciones reales de gobernar por primera vez un estado federado.

La CDU, el partido del canciller Friedrich Merz, se hundió de los 40 escaños que tenía a apenas 15. El SPD, socio del Gobierno federal, resistió mejor: perdió un solo diputado y se quedó con ocho, un 9,3% de los votos, lo suficiente para que sus dirigentes hablaran de haber esquivado lo peor.

La onda expansiva en Berlín

El golpe no se quedó en Sajonia-Anhalt. El vicecanciller y vicepresidente del SPD, Lars Klingbeil, fue el primero en reaccionar la misma noche electoral poniendo en cuestión las reformas pactadas con la CDU y la CSU dentro de la coalición de Gobierno, en marcha desde 2025. "Lo que ha sucedido es un punto de inflexión", dijo Klingbeil en la televisión ZDF, según recoge El País, "también es una señal para Berlín, mucha gente está descontenta con el rumbo reformista".

"Lo que ha sucedido es un punto de inflexión, también es una señal para Berlín"

El secretario general del SPD, Tim Klüssendorf, fue este lunes un paso más allá en la televisión Phoenix al admitir que "el Gobierno federal y los partidos que lo forman tienen, por supuesto, una responsabilidad por el resultado de las elecciones". El Ejecutivo de coalición ha sacado adelante en los últimos meses reformas impopulares en pensiones e impuestos, entre ellas los cambios en el sistema de pensiones que en agosto ya provocaron protestas en el este del país. Merz, por su parte, insistió el pasado 26 de agosto en que esos acuerdos son "un pilar" de la coalición y avisó de que dar marcha atrás pondría en riesgo la propia alianza de Gobierno.

Un canciller bajo presión

La crisis interna golpea con especial dureza a la CDU. Merz ni siquiera participó en la campaña electoral en Sajonia-Anhalt, consciente de su baja popularidad tanto en el land como en el conjunto del país. Su jefe de grupo parlamentario, Thorsten Frei, calificó el domingo lo ocurrido como "un momento de inflexión para nuestro país" y advirtió de que "nunca antes habíamos vivido una situación en la que un partido clasificado como de extrema derecha por los servicios de inteligencia del Estado haya logrado esta mayoría".

Varios medios alemanes especulan ya con un relevo de Merz al frente del canciller. El director de Der Spiegel, Dirk Kurbjuweit, escribió que "Merz es el hombre equivocado en este cargo y estos tiempos" y reclamó que "el Gobierno necesita empezar de nuevo". El diario Bild aseguraba este lunes que el canciller está "bajo una presión masiva" dentro de su propio partido. Manfred Güllner, director del instituto demoscópico Forsa, recomendó ya en agosto a los democristianos que "planteen seriamente" sustituirlo, al considerar que con Merz al frente la CDU solo pierde votos en favor de AfD. Preguntado por esa posibilidad, Frei se limitó a recordar que la legislatura dura cuatro años, "también para el canciller".

La llave de la izquierda nacionalista

AfD ya había ganado unas elecciones regionales antes, en Turingia en 2024, pero entonces el resto de partidos logró mantener el cordón sanitario que la aparta del poder. Esta vez el margen es mucho más estrecho: a solo tres escaños de la mayoría absoluta, todo apunta a que el candidato de AfD, Ulrich Siegmund, podría ser investido presidente del land con la abstención de los cinco diputados de BSW, la formación de izquierda nacionalista liderada por Sahra Wagenknecht.

El candidato de BSW en la región, Thomas Schulze, confirmó este lunes que su partido está dispuesto a abstenerse en una tercera votación para permitir que AfD gobierne con mayoría simple. "No participaremos en la coalición de los del cordón sanitario", dijo Schulze, según El País. El propio Siegmund, que en el pasado había descartado pactar con BSW, se mostró este lunes abierto a un Gobierno conjunto si no exige a AfD "grandes" concesiones, y avisó de que una repetición electoral no le asusta porque entonces AfD podría rozar el 50% o el 55% de los votos, un riesgo mayor para un BSW que entró por poco margen en el parlamento regional.

Qué viene ahora

El calendario no da tregua. En las próximas semanas se celebran otras dos citas regionales, en Mecklemburgo-Pomerania Occidental y en Berlín. En el primer land las encuestas dan por hecho que el SPD podrá revalidar su Gobierno, aunque AfD confía en que el impulso de Sajonia-Anhalt también se note allí. En Berlín, los sondeos apuntan a que la CDU perdería el poder frente a una coalición de izquierdas, un revés que añadiría todavía más presión sobre Merz como líder de su partido y del país. Ninguno de esos resultados está aún escrito, pero el precedente de Sajonia-Anhalt ha dejado claro que la coalición de Gobierno en Berlín ya no puede permitirse ignorar el malestar que mide cada urna.

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