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Abascal responsabiliza a Sánchez y «su milicia» de la violencia contra Vox en La Coruña

El líder de Vox acusó al presidente del Gobierno de no condenar los altercados que, según dijo, dejaron doce policías heridos y negocios destrozados en la ciudad gallega.

Abascal responsabiliza a Sánchez y «su milicia» de la violencia contra Vox en La Coruña
Imagen: The Objective

El presidente de Vox, Santiago Abascal, responsabilizó este miércoles a Pedro Sánchez de los altercados vividos en La Coruña y lamentó que el jefe del Ejecutivo sea, según sus palabras, «incapaz» de condenar la violencia que se ejerce contra su partido. Esa violencia, afirmó, está promovida «por su milicia, que hoy ha enseñado su peor cara».

Abascal hizo estas declaraciones durante un mitin celebrado en Avilés (Asturias), al que según él asistieron «2.000 personas o más», protegidas por un amplio dispositivo de seguridad. La cautela no era casual: la plataforma Asturias Antifascista había convocado a menos de 200 metros una contramanifestación que, según cálculos policiales, reunió a un millar de personas.

Lo ocurrido en La Coruña

El dirigente de Vox situó el origen de la polémica en el acto que su formación celebró esa misma mañana en la ciudad gallega. Según relató, la contramanifestación que se permitió frente a ese mitin terminó «con doce policías heridos y negocios destrozados», un episodio que calificó como «el inicio de una campaña electoral sucia».

«Aquí estamos 2.000 personas o más y no hay violencia ni mordaza de ningún tipo que pueda pararnos»

Abascal trasladó la responsabilidad de lo sucedido al delegado del Gobierno en La Coruña y, por extensión, al propio Sánchez, al sostener que «sus milicias son las que estaban hoy en La Coruña», en una comparación que extendió a otros escenarios que Vox viene señalando desde hace meses, como la acampada de la Puerta del Sol en Madrid o la situación migratoria en Ceuta.

Las acusaciones contra Sánchez

El líder de Vox fue más allá al apuntar un motivo detrás de lo que describió como una campaña «sucia y llena de violencia»: según Abascal, Sánchez busca prolongar su mandato «de una manera u otra», sin descartar «robar votos, meter votos falsos en las urnas o promover la violencia» con ese fin. Son afirmaciones que Abascal realizó en el marco de un mitin de campaña y que, por el momento, no han sido respaldadas por ninguna investigación o prueba judicial conocida.

«Está dispuesto absolutamente a todo con tal de seguir en el poder y va a usar las trampas, la corrupción, las amenazas y lo que sea necesario con tal de atrincherarse más tiempo», añadió el presidente de Vox ante un público que, según recogió The Objective, coreó en varios momentos insultos contra el jefe del Ejecutivo. Abascal atribuyó esta estrategia a que en el PSOE son conscientes de que «les va muy mal» en las encuestas y buscarían, según su versión, impedir que el mensaje de Vox llegue a los votantes mediante «intimidaciones permanentes contra sus actos».

El contexto migratorio y electoral

El mitin de Avilés sirvió también a Abascal para reiterar los ejes centrales del discurso de Vox de cara a los próximos comicios, con la prioridad nacional como bandera. El dirigente defendió la deportación de «todos los delincuentes, sean legales o no» y pidió recuperar el control de Ceuta frente a lo que calificó de «invasores», al mismo tiempo que llamó a «echar del poder a la mafia corrupta y traidora de Pedro Sánchez y del PSOE».

Estas declaraciones se producen en un momento de tensión creciente entre Vox y el Gobierno, con el calendario electoral ya en marcha y los actos de campaña convertidos en terreno de fricción entre simpatizantes y colectivos antifascistas en distintas ciudades españolas. Ni Moncloa ni el delegado del Gobierno en La Coruña habían respondido públicamente a las acusaciones de Abascal al cierre de esta información.

Queda por ver si estas acusaciones, lanzadas en plena precampaña, tendrán alguna derivada judicial o si se quedan en el terreno de la confrontación política entre Vox y el Ejecutivo, un pulso que previsiblemente se repetirá en cada nuevo acto público de la formación de Abascal.

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