Los avisos que Moncloa dejó pasar antes de la avalancha migratoria en Ceuta
El presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, pidió al Gobierno el Estado de Alarma días antes del salto masivo del 30 de julio. Le respondieron que no había fundamento jurídico. Al día siguiente llegó la avalancha.
Un mes después de que cerca de 80.000 personas cruzaran de forma masiva e ilegal la frontera de Ceuta, empieza a conocerse con detalle la cronología de los días previos al salto. Según relató el propio presidente ceutí, Juan Jesús Vivas, en una entrevista concedida a El Español, la Ciudad Autónoma avisó al Gobierno central con antelación suficiente para haber actuado antes de que la situación se descontrolara.
La semana de las llamadas
Vivas sitúa el origen de la alarma en la última semana de julio, cuando los indicadores empezaron a dispararse: en apenas siete días, los menores acogidos en los recursos de la Ciudad pasaron de 180 a 800, y otras 1.500 personas llegaron nadando por la costa. Ante esos datos, el presidente ceutí explicó que llamó personalmente a Moncloa el lunes 27 de julio para trasladar su preocupación. Según su relato, fue el jefe de gabinete de la Presidencia, Diego Rubio, quien le atendió y le pidió que estuviera tranquilo, asegurándole que se pondría en contacto con los ministerios implicados.
Al día siguiente, martes, Vivas reunió en su despacho al jefe del servicio de Protección Civil y al consejero de Presidencia de Ceuta y, delante de ellos, llamó al Ministerio del Interior para solicitar formalmente la declaración del Estado de Alarma desde la óptica de Protección Civil. Según contó a este diario, le respondieron que el ministro Grande Marlaska no podía atenderle porque estaba centrado en la catástrofe de los incendios forestales de ese verano.
El miércoles me dijeron que no había fundamento jurídico. Y justo al día siguiente, el jueves, se produjo la gran avalancha
El miércoles, un portavoz del Gobierno le trasladó por teléfono que no existía fundamento jurídico para decretar la alarma y que el mando de las operaciones recaería en el delegado del Gobierno en la ciudad. Menos de veinticuatro horas después, en la madrugada del jueves 30 de julio, se produjo el salto masivo que las autoridades ceutíes llevaban días advirtiendo. Para entonces, según Vivas, ya habían entrado entre 40.000 y 45.000 personas cuando Pedro Sánchez le llamó por teléfono para decirle que estuviera tranquilo, que aquello se iba a solucionar.
Lo que vino después
El presidente del Gobierno viajó a Ceuta al día siguiente, acompañado de Grande Marlaska, y calificó lo ocurrido como un ataque a la integridad territorial de España, aunque aseguró desconocer su causa y describió las relaciones con Marruecos como excelentes. Desde entonces, según Vivas, no volvió a hablar con Sánchez de forma directa hasta la primera reunión del Consejo de Seguridad Nacional, celebrada ya bien entrado agosto, semanas después de que la Asamblea de Ceuta hubiera pedido activar la Ley de Seguridad Nacional, desplegar al Ejército y cerrar la frontera.
El propio Vivas ha reconocido que no dispone de información de inteligencia privilegiada, pero ha señalado que todo apunta a que los servicios de inteligencia sí advirtieron con antelación de lo que se avecinaba. A su juicio, el problema no fue la falta de aviso, sino que no se le dio la importancia debida en los días previos al salto.
Las consecuencias del retraso, según describió el presidente ceutí, se miden ahora en cifras muy superiores a las previstas inicialmente por el Gobierno. El Mando Único destinó 25 millones de euros para atender a los menores no acompañados, una partida calculada para 200 casos durante un año, cuando la propia Ciudad Autónoma calcula que hay ya 1.500 en los recursos de acogida y hasta 1.000 más pendientes de ingresar. A ello se suma el impacto económico sobre el comercio y la hostelería locales, que atraviesan según Vivas su peor mes de agosto en años.
Con el Mando Único ya en marcha, queda por ver si el ritmo de devoluciones a Marruecos, que la Ciudad Autónoma calcula muy por debajo de las cifras oficiales, se acelera lo suficiente como para permitir el retorno a la normalidad que exigen los ceutíes. Vivas ha avisado de que, si no se agilizan los plazos, la Ciudad Autónoma volverá a plantear la declaración del Estado de Alarma.
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