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El presidente de Ceuta sostiene que avisó al Gobierno del alud migratorio antes de que llegara

Juan Jesús Vivas asegura que trasladó hasta cuatro peticiones a Moncloa antes de la avalancha y vuelve a cuestionar la colaboración de Marruecos.

El presidente de Ceuta sostiene que avisó al Gobierno del alud migratorio antes de que llegara
Imagen: The Objective

El presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, aseguró este miércoles que advirtió con antelación al Gobierno de Pedro Sánchez del incremento de la intensidad de llegadas irregulares a la ciudad autónoma, y volvió a cargar contra Marruecos, del que dijo que «no es un país fiable». Lo hizo en una entrevista en TVE recogida por Servimedia, en la que lamentó que la crisis migratoria ha «demostrado» que la seguridad y la frontera de España son vulnerables.

Vivas situó el origen del problema semanas antes de que se produjera lo que él mismo calificó de avalancha, y reconstruyó ante las cámaras la secuencia de avisos que, según su versión, remitió a La Moncloa sin obtener respuesta a tiempo.

Los avisos previos

El presidente ceutí detalló que, con antelación a la gran afluencia de migrantes, formuló hasta cuatro peticiones al Gobierno central: decretar la situación de emergencia nacional al amparo de la Ley de Seguridad Nacional, el cierre de la frontera, la intervención del Ejército y el refuerzo de los cuerpos y fuerzas de seguridad presentes en la ciudad.

Según su relato, el lunes anterior a la avalancha trasladó a La Moncloa que en la semana previa habían accedido a Ceuta de forma irregular unas 1.500 personas migrantes, y advirtió de que la situación podía agravarse con rapidez. En su conversación con el jefe de gabinete del presidente del Gobierno, Vivas planteó una proyección sencilla: si en un día entraban 500 personas, en diez entrarían 5.000, y de mantenerse ese ritmo la ciudad autónoma volvería a una situación equiparable a la de mayo.

«Si en un día entraban 500 personas, en 10 días entraban 5.000»

Al día siguiente, según Vivas, contactó con el Ministerio del Interior para exponer la saturación de los recursos de acogida de la ciudad, con los centros de menores y de adultos al borde del colapso, y para reclamar la adopción de medidas extraordinarias.

La respuesta de Moncloa y la avalancha

El presidente de Ceuta sostuvo que fue el propio miércoles por la tarde cuando el Gobierno comunicó a la ciudad autónoma que «no era jurídicamente factible decretar la emergencia nacional». Al día siguiente, jueves, a las diez de la mañana, se produjo lo que Vivas denominó «la fatídica avalancha».

El dirigente ceutí calificó lo ocurrido de «fatídico en todos los aspectos» y, en particular, de «doloroso por el irreparable drama de las personas que han fallecido» como consecuencia de la crisis, trasladando su «máximo dolor y pésame» a las víctimas y sus familias.

Marruecos, bajo sospecha

Vivas aprovechó la entrevista para insistir en sus críticas al reino alauí. Afirmó que la frontera española «está en manos» de Marruecos, país que, recordó, «no reconoce la soberanía de Ceuta», y volvió a cuestionar el grado de colaboración mostrado por las autoridades marroquíes durante la crisis. Rechazó además la versión oficial de Rabat, que atribuye la movilización masiva de migrantes únicamente a las redes sociales o a las mafias, y se preguntó si «alguien puede pensar» que se pueden movilizar 80.000 personas «sin que las autoridades locales» marroquíes «lo perciban». Para el presidente ceutí, «el sentido común indica que no es posible», por lo que dijo dudar «rotundamente» de la colaboración de Rabat durante este episodio.

Vivas cerró su intervención reivindicando lo que describió como un «comportamiento absolutamente leal» por parte de Ceuta hacia el Estado, y reclamó que, «con la misma lealtad», ahora se auxilie a la ciudad autónoma, que, en sus palabras, «no puede seguir viviendo en este estado de angustia». Queda por ver si ese reproche, formulado desde una ciudad que ya ha vivido más de una crisis fronteriza, obtiene alguna respuesta explícita de un Gobierno que, de momento, no ha desmentido ni confirmado el calendario de avisos que Vivas atribuye a sus propias gestiones.

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