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Desahucian en Barcelona a una mujer y a su hijo de 9 años pese a la promesa de Sánchez de cero desalojos

Ghariba y su hijo fueron desalojados este martes de un piso en El Clot, en Barcelona, apenas dos semanas después de que Pedro Sánchez prometiera que no habría ni un desahucio más mientras él gobierne.

Desahucian en Barcelona a una mujer y a su hijo de 9 años pese a la promesa de Sánchez de cero desalojos
Imagen: El Español

El pasado 6 de octubre, Pedro Sánchez compareció tras el Consejo de Ministros para anunciar dos nuevos decretos ley en materia de vivienda y pronunció una promesa rotunda: según recogió El Español, el presidente aseguró que su Gobierno "no va a permitir que haya ningún desahucio más" como el que sufrió Maricarmen, la mujer cuyo caso se había hecho mediático semanas antes, y que esa postura se mantendría durante lo que resta de legislatura.

El desahucio de Ghariba

El compromiso apenas duró dos semanas. Este martes, Ghariba, una madre soltera en situación de vulnerabilidad, fue desahuciada junto a su hijo de 9 años del piso en el que ambos vivían desde hacía dos años en el barrio de El Clot, en Barcelona, según informó el citado medio. Los Mossos d'Esquadra ejecutaron el desalojo pese a la concentración de más de 70 activistas a las puertas del portal, que trataban de impedirlo.

El caso resulta especialmente llamativo porque, según El Español, el nuevo decreto ley de vivienda prohíbe los desahucios de personas vulnerables que residen en viviendas de grandes tenedores, y Ghariba cumplía en principio todos los requisitos para acogerse a ese escudo antidesahucios. Sin embargo, la Justicia encontró un resquicio legal para proceder: la mujer no figuraba como titular en el contrato de alquiler.

El Gobierno no va a permitir que haya ningún desahucio más como el que sufrió Maricarmen

La razón, de acuerdo con la reconstrucción del medio, es que Ghariba fue víctima de una estafa. Pagaba religiosamente su alquiler, pero lo hacía a un hombre que le subarrendaba la vivienda sin haber transferido nunca ese dinero al propietario real, la empresa Rambert 2001 SL. La afectada descubrió el engaño cuando le llegó una denuncia por impago a su nombre, momento en el que contactó con el Sindicat d'Habitatge del Clot-Camp de l'Arpa para pedir ayuda.

Una empresa que no negoció

Pese a los intentos de los activistas del sindicato de inquilinas por mediar, la empresa propietaria del inmueble se negó a negociar un alquiler social para Ghariba, cuya situación de vulnerabilidad estaba acreditada por los Servicios Sociales de Barcelona, según recoge El Español. Sin ese margen de negociación, la vía judicial siguió su curso hasta el desalojo definitivo.

El de este martes fue, de hecho, el tercer intento de ejecutar el desahucio. El primero, fijado para el 5 de octubre, tuvo que suspenderse por las fuertes lluvias que llevaron al Govern de Salvador Illa a declarar la alerta roja en la ciudad. El segundo, previsto para el día 14, se aplazó por falta de dispositivo policial. El tercer intento, este martes, sí se completó.

Lo que viene ahora

Ghariba abandonó la vivienda con un par de bolsos y acompañada por su hijo, repitiendo que había sido estafada tras alquilar una habitación a una persona que después desapareció, según su testimonio recogido por El Español. El caso vuelve a poner sobre la mesa la distancia entre el discurso del Gobierno sobre el escudo antidesahucios y su aplicación práctica en casos donde la vulnerabilidad de la familia afectada choca con tecnicismos contractuales, como la falta de titularidad en el contrato tras un fraude de un tercero.

Por ahora no ha trascendido si la empresa propietaria o la Fiscalía van a actuar contra el hombre que presuntamente estafó a Ghariba, ni si el Gobierno o el Ayuntamiento de Barcelona ofrecerán a la familia una alternativa habitacional tras el desalojo.

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