El Gobierno carga contra Madrid por retirarle al Rayo la concesión de Vallecas
Félix Bolaños cuestiona por Twitter la decisión de la Comunidad de Madrid de extinguir la concesión del estadio y desliza que el PP prepara una privatización. El Gobierno regional responde que la medida llega tras una auditoría que detectó riesgos de seguridad en el recinto.
La disputa entre la Comunidad de Madrid y el Rayo Vallecano por la gestión del Estadio de Vallecas ha dejado de ser un asunto puramente deportivo para convertirse en un pulso político de primer orden. El ministro de la Presidencia, Félix Bolaños, cargó este miércoles contra el Gobierno regional por la decisión de extinguir la concesión del recinto al club, y lo hizo con una batería de preguntas lanzadas en redes sociales que el Ejecutivo autonómico ha interpretado como un ataque en toda regla.
"¿Por qué la CMadrid extingue la concesión del campo de Vallecas al Rayo por el abandono de la propia CMadrid?", planteó Bolaños en su cuenta de X. El ministro también cuestionó la oportunidad del anuncio, hecho a pocos días del comienzo de la Liga, y fue más allá al insinuar una motivación política de fondo: "¿Se va a privatizar la nueva concesión? ¿El PP contra Vallecas y el Rayo?", escribió, según recoge Libertad Digital.
El origen del conflicto
La polémica arranca con el anuncio del consejero de Cultura, Turismo y Deporte, Mariano de Paco Serrano, quien comunicó la extinción de la concesión administrativa del Estadio de Vallecas y su suspensión cautelar. Según explicó, una auditoría técnica encargada en octubre, dentro del proyecto de reforma integral del estadio, concluyó que las instalaciones presentan una "obsolescencia generalizada" y un "severo incumplimiento normativo".
¿Se va a privatizar la nueva concesión? ¿El PP contra Vallecas y el Rayo?
Entre las deficiencias detectadas, la Comunidad de Madrid señala problemas en los sistemas de protección contra incendios, en las instalaciones eléctricas y en el alumbrado de emergencia, además de fallos en el mantenimiento general del recinto. El informe también constata la falta de documentación sobre la legalización de instalaciones esenciales y la ausencia de registros de inspecciones periódicas y planes de mantenimiento obligatorios, según el Ejecutivo regional.
Tras la suspensión, el consejero madrileño remarcó que el Rayo Vallecano "ya no es el concesionario del estadio" y que será la Comunidad quien asuma la gestión de las actuaciones urgentes necesarias para garantizar la seguridad. La medida, según fuentes autonómicas, se adoptó en coordinación con LaLiga y la Real Federación Española de Fútbol.
El choque por el acceso al estadio
La tensión escaló cuando, según relata la Comunidad de Madrid, el Rayo Vallecano impidió la entrada a un equipo de técnicos, especialistas en jardinería, electricidad, fontanería, climatización y ventilación, que acudió al recinto para iniciar los trabajos urgentes. Responsables del club, entre ellos el vicepresidente y el jefe de los servicios jurídicos, habrían negado el acceso a las instalaciones, lo que llevó al Ejecutivo autonómico a recurrir a la Policía Nacional.
Desde el Gobierno regional sostienen que, una vez suspendida cautelarmente la concesión, el estadio quedó bajo control de la Administración, y que bloquear el paso de los operarios supone obstaculizar unas obras cuyo único objetivo es garantizar la seguridad del recinto antes del inicio de la competición.
Qué pasa ahora con el estadio
El objetivo declarado del Ejecutivo regional es que el club pueda volver a jugar en Vallecas "lo antes posible", aunque fuentes autonómicas calculan que las mejoras urgentes podrían prolongarse entre dos y seis meses. Si las obras no logran arrancar de inmediato y el conflicto institucional sigue enquistado, el Rayo Vallecano podría verse obligado a buscar una sede alternativa para empezar la temporada, con el estadio de Butarque como principal opción sobre la mesa.
A medio plazo, la Comunidad de Madrid prevé impulsar un nuevo contrato de gestión y explotación del estadio con mayores exigencias que el anterior, y ha dejado claro que esa futura concesión no tiene por qué recaer necesariamente en el Rayo Vallecano. Todo ello se enmarca en el proyecto de reforma integral del recinto, que contempla una inversión de 60 millones de euros, un plazo estimado de 24 meses y una ampliación del aforo hasta al menos 18.500 espectadores.
Con el inicio liguero a la vuelta de la esquina y el Gobierno central ya metido de lleno en la disputa, la partida entre Sol y Vallecas promete seguir dando titulares en los próximos días, con el futuro inmediato del club franjirrojo pendiente de una negociación que, por ahora, no da señales de acercar posturas.
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