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El PSOE prohíbe a sus alcaldes sumarse a las protestas por Ceuta y acusa al PP de "manipular" la crisis

Ferraz ha ordenado a sus cargos locales no secundar las concentraciones convocadas por la FEMP el 2 de septiembre ante los ayuntamientos, y sostiene que la iniciativa del PP busca confrontación electoral.

El PSOE prohíbe a sus alcaldes sumarse a las protestas por Ceuta y acusa al PP de "manipular" la crisis
Imagen: El Mundo

El PSOE ha dado instrucciones a sus alcaldes y concejales para que no participen en las concentraciones convocadas por la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) el próximo miércoles 2 de septiembre, a las 20.00 horas, a las puertas de los ayuntamientos. La protesta busca denunciar la gestión del Gobierno central de la situación en Ceuta tras la llegada ilegal de 72.000 personas. Según El Mundo, la orden llegó este sábado en una circular remitida por Ferraz a todas las federaciones territoriales del partido.

Una crisis "manipulada"

En ese documento, la dirección socialista sostiene que la convocatoria fue decidida por el PP "de forma unilateral, sin acuerdo y vulnerando el funcionamiento democrático" de una organización que, recuerdan, representa al conjunto de los ayuntamientos españoles y no a un solo partido. Ferraz atribuye la iniciativa a Alberto Núñez Feijóo y la enmarca como un intento de "manipular esta crisis humanitaria" y convertirla en "elemento de movilización y confrontación" contra el Ejecutivo de Pedro Sánchez.

Que no manipulen nuestra posición con respecto a Ceuta. Estamos con el pueblo de Ceuta y con los/las ceutís, pero no toleramos la utilización partidista y electoral

La cúpula socialista acompaña el mensaje de una condena expresa a los incidentes registrados los últimos días en la ciudad autónoma, entre ellos la agresión a militares y la destrucción de chabolas de inmigrantes en la playa del Trampolín, y dice rechazar "toda forma de violencia, sin equidistancias ni ambigüedades".

Grietas más allá del PSOE

El malestar por el modo en que se convocó la protesta no se limita al PSOE. Según El Mundo, IU-Compromís-Comuns-Podemos, ERC y Junts han denunciado esta semana que la presidenta de la FEMP, la popular María José García-Pelayo, actuó de forma unilateral y presionaron para lograr una rectificación, al considerar que lo hizo "a hechos consumados", sin el respaldo del resto de grupos que integran el organismo.

Incluso en sectores del PSOE menos alineados con Ferraz se reconoce que el PP se ha "saltado los órganos de gobierno" de la FEMP para hacer partidismo, aunque las respuestas no son idénticas en todo el territorio: la regidora de Palencia, Miriam Andrés, ha optado por que su Ayuntamiento presente una declaración de apoyo a Ceuta en lugar de sumarse a la concentración, matiz que revela que la instrucción de Ferraz no cierra del todo el debate interno.

La comparecencia de la directora del CNI

El otro frente abierto esta semana es parlamentario. El PSOE ha respondido a Feijóo que la directora del Centro Nacional de Inteligencia, Esperanza Casteleiro, podría comparecer en el Congreso pero no en el Senado, después de que el líder del PP anunciara que la citaría en la Cámara Alta para dar explicaciones sobre la crisis migratoria. El objetivo declarado del PP es que Casteleiro aclare las discrepancias detectadas dentro del Gobierno sobre la existencia o no de informes previos de inteligencia que avisaran de la llegada masiva del 30 de julio.

El portavoz socialista en el Senado, Juan Espadas, acusó a Feijóo de querer "hacer de líder de la extrema derecha" en España, recordando que fue Vox quien pidió el viernes, en primer lugar, la comparecencia de la directora del CNI en esa Cámara. Según Espadas, la Mesa rechazó la petición "por unanimidad" porque, de acuerdo con la normativa vigente, Casteleiro solo puede comparecer ante la Comisión de Secretos Oficiales del Congreso de los Diputados.

Queda por ver si la orden de Ferraz se cumple sin fisuras en los ayuntamientos gobernados por el PSOE, si el frente de izquierdas mantiene su queja contra la presidenta de la FEMP más allá de esta semana, y cómo condiciona todo ello el clima con el que Sánchez llegue este miércoles al Congreso para explicar la gestión de la crisis en Ceuta.

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