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Detenido un monitor de un campamento de Arroyomolinos por una presunta agresión sexual a dos niñas

La Guardia Civil arrestó ayer al sospechoso tras la denuncia de los padres de las menores, de entre tres y siete años, que acuden al campamento de verano del municipio madrileño.

Imagen: The Objective

La Guardia Civil ha detenido a un monitor de un campamento infantil de Arroyomolinos, en el suroeste de Madrid, como presunto autor de una agresión sexual a dos niñas menores de edad, según ha informado este miércoles la comandancia de la Guardia Civil de Madrid. El arresto se produjo ayer por la tarde, después de que los agentes recibieran la denuncia de los padres de las menores.

El campamento en el que trabajaba el detenido está organizado por la Mancomunidad del Suroeste de Madrid y se desarrolla en las instalaciones del colegio público Legazpi de Arroyomolinos, uno de los muchos programas municipales de verano que en estas fechas dan cobijo a los hijos de familias que siguen trabajando durante las vacaciones escolares. Está dirigido a niños de entre tres y siete años, la franja de edad más pequeña de las que suelen cubrir este tipo de actividades.

Diez días sin saberlo

Según recoge la denuncia, las presuntas agresiones se produjeron el 9 de julio, en el propio entorno del centro. Pero la alarma no llegó a los padres de las menores hasta más de una semana más tarde: fue el viernes 17 de julio cuando dos trabajadoras del campamento avisaron de que podía haberse producido algún tipo de abuso.

Dos trabajadoras del campamento alertaron de sospechas de que podría haberse producido algún tipo de abuso

Fue esa alerta la que llevó a los padres a poner los hechos en conocimiento de la Guardia Civil, que abrió una investigación y, tras recabar los primeros indicios, decidió detener al monitor la tarde de ayer.

La investigación, en marcha

El caso está en manos del equipo de Policía Judicial de Arroyomolinos, con el apoyo del Equipo Mujer Menor de la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la comandancia de la Guardia Civil de Madrid, la unidad especializada en delitos de este tipo. Los agentes están tomando declaración tanto a padres como a trabajadores del campamento para reconstruir con precisión lo sucedido.

Por el momento no ha trascendido la edad exacta de las dos niñas presuntamente afectadas ni la identidad del detenido, sobre el que rige la presunción de inocencia mientras avanza la instrucción judicial. Tampoco se ha precisado si el hombre permanece en dependencias policiales o si ya ha pasado a disposición judicial.

Los campamentos de verano gestionados por ayuntamientos y mancomunidades están obligados desde 2021, con la entrada en vigor de la Ley Orgánica de Protección Integral a la Infancia y la Adolescencia frente a la Violencia, a exigir a su personal un certificado negativo del Registro Central de Delincuentes Sexuales antes de contratarlo. Esa exigencia reduce el riesgo de contratar a personas con antecedentes, pero no evita que puedan producirse agresiones que solo salen a la luz cuando alguien, dentro o fuera de la organización, decide dar la voz de alarma, como parece haber ocurrido en este caso.

Qué viene ahora

La investigación sigue abierta y la Guardia Civil no ha cerrado la toma de testimonios, por lo que no se descartan nuevas diligencias en los próximos días. Ni la Mancomunidad del Suroeste de Madrid ni el Ayuntamiento de Arroyomolinos se han pronunciado todavía sobre el futuro del campamento ni sobre las medidas adoptadas tras conocerse el caso.

Queda por saber qué determina la instrucción judicial sobre lo ocurrido realmente dentro de ese campamento, y también qué explica que pasaran más de siete días entre los presuntos hechos y el momento en que alguien decidió contarlo. Para las familias que cada verano dejan a sus hijos en manos de un monitor que apenas conocen, ese silencio previo pesa casi tanto como la propia denuncia.

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