Guardiola dice no a Italia y la selección azzurra ficha a Pirlo
El técnico catalán rechaza la oferta de la federación italiana tras casi una semana de negociación, según la prensa transalpina. La Azzurra se decanta finalmente por Andrea Pirlo.
Pep Guardiola ha rechazado la propuesta de la federación italiana de fútbol para convertirse en el próximo seleccionador de la Azzurra, según confirmaron este viernes los principales medios de Italia y también El País. Horas después, la propia federación transalpina cerró el fichaje de Andrea Pirlo, exjugador de Milan y Juventus y campeón del mundo en 2006, como su plan alternativo.
La decisión de Guardiola llega tras varios días de reflexión. El técnico catalán, que abandonó el Manchester City en mayo con la intención declarada de tomarse un año sabático, se lo pensó más de cinco jornadas después de que Paolo Maldini, nuevo director técnico de la federación italiana, y su asesor Leonardo viajaran a Barcelona el fin de semana anterior para trasladarle la oferta en persona.
El origen de la oferta
Según fuentes cercanas al entrenador citadas por la prensa italiana, Guardiola llegó a evaluar seriamente hacerse cargo de la selección, tentado por su vínculo emocional con el fútbol italiano y por la oportunidad de dirigir a una de las selecciones históricas del continente. Sin embargo, el momento no encajaba con sus planes personales y familiares, además de que el técnico sigue vinculado al Manchester City como asesor de las escuelas de captación del club.
Guardiola se ha declarado honrado por la oferta, pero ha trasladado que en este momento prefería no aceptarla
El propio Guardiola se ha declarado honrado por la propuesta, aunque ha comunicado que en este momento prefería no aceptarla, según los mismos medios. La oferta italiana contemplaba libertad total para liderar un proyecto a largo plazo con el que refundar el sistema del calcio desde la base, además de un notable esfuerzo económico por parte de la federación. La Gazzetta dello Sport llegó a apuntar que el técnico habría pedido 20 millones de euros anuales, una cifra no confirmada por ninguna de las dos partes y que nunca llegó a negociarse formalmente.
El presidente de la federación italiana, Giovanni Malagò, había reconocido el martes que fichar a Guardiola exigiría un desembolso considerable para unas arcas federativas ya tensionadas, aunque dejó entrever que se haría el esfuerzo. "Se han hecho excepciones, excepciones que pueden hacerse con el nombre que en estos momentos suena tanto, Pep Guardiola", declaró entonces. Malagò reconoció además que la federación había tanteado también a Carlo Ancelotti, actual seleccionador de Brasil, sin resultado.
Un puesto muy disputado
El reto para quien acabara ocupando el banquillo azzurro no es menor: Italia es cuatro veces campeona del mundo, pero se ha quedado fuera de las tres últimas citas mundialistas y ha pasado por siete técnicos distintos desde 2014. Antes de decantarse por Pirlo, la federación había manejado también los nombres de Antonio Conte, que ya dirigió a la selección entre 2014 y 2016 y acaba de dejar el Nápoles tras ganar el scudetto, y de Roberto Mancini, seleccionador entre 2018 y 2023 y ganador de la Eurocopa 2021, aunque su marcha a Arabia Saudí sigue pasando factura en su imagen dentro del país.
Conte era, según la prensa italiana, el candidato preferido por clubes y afición, pero no contaba con el respaldo de Maldini y su equipo. Mancini, por su parte, reconoció el jueves que la federación no le había contactado en esta ocasión.
El fichaje de Pirlo
Con la negativa de Guardiola sobre la mesa, la federación italiana movió ficha con rapidez. Pirlo, amigo y excompañero de Maldini y con una filosofía de juego afín a la suya, se desvinculará de su actual equipo, el United FC de Dubái, para firmar como seleccionador por un contrato de cuatro años y 1,5 millones de euros, según diversos medios italianos. Como entrenador, Pirlo ha dirigido desde 2020 a la Juventus, al club turco Fatih Karagümrük y a la Sampdoria.
Queda por ver si el nuevo ciclo con Pirlo al mando logra devolver a la Azzurra a las grandes citas internacionales después de una década marcada por la inestabilidad en el banquillo, y si Guardiola, ya fuera del City, decide en algún momento retomar su carrera como entrenador de un combinado nacional.
Si has llegado hasta aquí, es que esto te importa.