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Estados Unidos vota hoy las midterms más caras y decisivas de las últimas décadas

Washington renueva este martes toda la Cámara de Representantes y un tercio del Senado en una jornada que, según los analistas, puede marcar el techo o el principio del fin del movimiento MAGA.

Estados Unidos vota hoy las midterms más caras y decisivas de las últimas décadas
Imagen: El Mundo

Estados Unidos celebra este martes sus elecciones legislativas de mitad de mandato, las llamadas midterms, en lo que buena parte de la prensa estadounidense e internacional describe ya como la cita más cara y potencialmente más decisiva de la historia reciente del país. Donald Trump no figura en ninguna papeleta, pero según El Mundo tanto republicanos como demócratas actúan como si el propio presidente estuviera en juego, y los analistas apuntan a un posible punto de inflexión para el movimiento MAGA.

Qué se vota exactamente

Cada dos años Estados Unidos renueva por completo los 435 escaños de la Cámara de Representantes y aproximadamente un tercio del Senado, en esta ocasión 35 de los 100 asientos al coincidir con un par de elecciones especiales. A eso se suman gobernadores, secretarios de Estado, legislaturas estatales, puestos en tribunales supremos estatales y numerosos referendos locales. Las competencias electorales, recuerda el diario, recaen sobre los estados y, sobre todo, sobre los condados, que son quienes fijan los requisitos de registro, las modalidades de voto anticipado y por correo, y los procedimientos de recuento.

La participación anticipada ha sido muy elevada: a 1 de noviembre casi 50 millones de estadounidenses ya habían depositado su voto, por correo o de forma presencial, un ritmo claramente superior al de las midterms de 2022. Los primeros colegios cierran a las 18.00 hora del Este en zonas de Indiana y Kentucky, y los últimos, en Alaska, no lo harán hasta la madrugada europea. Según la misma fuente, el resultado definitivo del Senado tardó cuatro días en conocerse en 2022, y el de la Cámara, ocho, por lo que no se espera un cuadro completo antes de varios días.

Los analistas las abordan como si fueran las más importantes o decisivas en la historia reciente.

El papel de Trump y el dinero

El presidente y la Casa Blanca han intentado intervenir de forma mucho más directa de lo habitual en la organización del proceso, según recoge El Mundo. Trump no ha logrado transferir ninguna competencia formal de los estados al Gobierno federal, pero ha recurrido a órdenes ejecutivas y a la presión sobre la financiación pública para tratar de exigir documentación de ciudadanía en el registro de votantes, dar acceso a agencias federales a los censos estatales o frenar el recuento de papeletas por correo llegadas tras el día electoral. El Departamento de Justicia ha litigado ya de forma preventiva en California y trató de bloquear la certificación en Alaska, aunque una jueza rechazó esa petición el domingo.

El coste económico de la campaña refuerza esa sensación de excepcionalidad. Según estimaciones de la consultora AdImpact citadas por el diario, el gasto político de este ciclo ronda los 11.600 millones de dólares, por encima incluso de los 11.200 millones desembolsados en las presidenciales de 2024 y más de un 20% superior al de las anteriores midterms. Elon Musk aparece como el mayor donante individual, con cerca de 450 millones de dólares puestos de su bolsillo, buena parte en Texas, muy por delante del matrimonio conservador Dick y Liz Uihlein o de la Super PAC republicana para el Senado One Nation. Entre los demócratas, la familia Soros ha aportado algo más de 100 millones.

Qué dicen las encuestas

Las encuestas apuntan a una recuperación demócrata en la Cámara de Representantes, previsiblemente con un margen amplio, lo que permitiría conocer el ganador con relativa rapidez si la ventaja es suficiente. El Senado es otra historia: los republicanos parten de una mayoría de 53 a 47, así que los demócratas necesitan sumar al menos cuatro escaños para arrebatarles el control. Las últimas encuestas de Siena y The New York Times, recogidas por El Mundo, dan ventajas demócratas de hasta 11 puntos en Michigan y de siete en Texas, un estado que no ha elegido a un senador de ese partido en casi 40 años.

Las midterms suelen castigar al partido del presidente en ejercicio, un patrón que se ha repetido casi sin excepción en las últimas cinco décadas. A ese peso histórico se añade este año la inquietud por la seguridad: según el diario, desde 2020 se han multiplicado las amenazas contra el personal electoral, y a mediados de octubre llegaron más de un centenar de cartas con amenazas o sustancias sospechosas a funcionarios y organizaciones, lo que ha llevado a muchos condados a instalar botones de pánico y a reforzar la presencia policial en los colegios.

Queda por ver si el resultado final confirma el vuelco que anticipan las encuestas, cuánto se demora la certificación en los estados con recuentos más lentos y qué litigios logran prosperar en los tribunales antes de que los nuevos congresistas tomen posesión el 3 de enero de 2027.

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