Unas 50.000 personas cruzan la frontera de Ceuta ante la mirada del Ejército, que no interviene
El Gobierno sostiene que casi todos han vuelto ya a Marruecos. Sobre el terreno, la noche cuenta otra historia: parques llenos, heridos y diecinueve cuerpos recuperados en el mar.
Ceuta amaneció este viernes desbordada. Unas 50.000 personas cruzaron la frontera con Marruecos por mar y por tierra en apenas 24 horas, según relató El Mundo desde el terreno. En el paso fronterizo del Tarajal, pese a la numerosa presencia de efectivos del Ejército de Tierra y de la Guardia Civil, las fuerzas del orden no actuaron en ningún momento para frenar la entrada.
El Gobierno, a través de fuentes de Interior, aseguró a media tarde que 48.300 personas ya habían regresado a Marruecos. Poco después, el ministro de Exteriores, José Manuel Albares, escribió en redes sociales que "la práctica totalidad" de quienes habían entrado se encontraba ya de vuelta en su país.
Una noche de caos
Sobre el terreno, el relato de El Mundo describe una madrugada caótica en la ciudad autónoma. Cientos de personas durmieron en parques, en bancos y en gasolineras. Vecinos y prensa local denunciaron algunos robos, aunque sin confirmación oficial. Miles de marroquíes deambularon por las calles buscando cargar sus teléfonos móviles, comprar comida o cambiar dirhams por euros, y varios de ellos mostraban heridas y moratones en pies, brazos y piernas tras el cruce.
Muchos de los que llegaron no sabían siquiera si ya estaban en España. Según el diario, algunos saltaron muros de una quincena de metros sin saber que existía un camino alternativo por carretera. Entre ellos había cientos de menores, algunos procedentes de ciudades tan alejadas de la frontera como Casablanca o Rabat, que según contaron a El Mundo llegaron "en autobuses y en taxis colectivos".
Quiero ser español como tú. En mi país sólo hay hambre
Esa fue la respuesta de Mohamed, un niño de 13 años llegado desde Tetuán, cuando un reportero de El Mundo le preguntó si quería volver a Marruecos. No todos compartían ese ánimo: una minoría empezó a regresar por el mismo tramo costero por el que había entrado, asegurando a las puertas de la frontera que "esto ha sido un engaño".
Disturbios en el lado marroquí
Desde las laderas próximas al paso fronterizo se divisaban columnas de humo en territorio marroquí. Según vecinos de Castillejos consultados por El Mundo, la noche también fue de altercados en esa localidad, con vehículos quemados y asaltos a varios puestos militares de control costero.
El balance más grave lo puso la Guardia Civil, que recuperó los cuerpos de 19 inmigrantes muertos al intentar cruzar a nado hasta la ciudad autónoma. A primera hora de la mañana, buzos del instituto armado seguían rastreando la zona del espigón fronterizo, rodeados de los flotadores que habían abandonado quienes ya habían logrado tocar tierra.
La entrada masiva de este viernes se produce después de que el propio diario describiera la jornada anterior como la mayor crisis fronteriza sufrida por España, marcada por la parálisis del Ejecutivo durante ocho horas y lo que fuentes consultadas atribuyeron a la permisividad de Marruecos. Queda por ver si la cifra de retornos que maneja el Gobierno se sostiene en los próximos días y si el dispositivo desplegado en la frontera consigue algo más que observar.
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