La llamada de auxilio de Ceuta: «El Gobierno no está entendiendo la dimensión de esta crisis»
El presidente Juan Jesús Vivas insiste en pedir la declaración de emergencia nacional mientras la ciudad autónoma afronta un colapso migratorio que ya considera inasumible.
El grito lleva días repitiéndose en Ceuta y, según ABC, el Gobierno sigue sin escucharlo con la urgencia que la ciudad autónoma reclama. Las cifras oficiales apuntan a que 60.000 inmigrantes han conseguido llegar a territorio ceutí en la última oleada, un colapso que las autoridades locales consideran, por ahora, imposible de gestionar. El Ejecutivo que preside Juan Jesús Vivas lleva días pidiendo tres cosas al Gobierno central: la declaración de emergencia nacional, una coordinación bajo mando único y el cierre de fronteras. Hasta el momento, según la misma fuente, la respuesta desde Moncloa ha sido una negativa.
En el entorno más cercano de Vivas describían el jueves, en sus horas más duras, una sensación de abandono institucional. «Vemos una inacción tremenda por parte del Estado. La sensación es que no son conscientes de la dimensión que esto está teniendo», trasladaban fuentes del Gobierno ceutí a ABC. Este viernes está previsto que llegue a la ciudad el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, en una visita que Ceuta espera que se traduzca por fin en decisiones y no solo en gestos.
Un pulso legal con Interior
El primer choque ya se ha producido en el terreno jurídico. Según ABC, el Ministerio del Interior rechazó la petición de declarar la emergencia nacional alegando que la normativa de Protección Civil no contempla los flujos migratorios como un riesgo cubierto por el Sistema Nacional de Protección Civil. Ceuta respondió con un nuevo argumento: la emergencia nacional, sostienen, debería declararse bajo el paraguas del riesgo para la seguridad nacional que recoge el artículo 23 de la Ley 36/2015, y no bajo el ámbito estricto de la protección civil.
Vivas trasladó ese mismo planteamiento al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en una conversación telefónica en la que, según su equipo, el dirigente ceutí habló «con toda la crudeza». «Si esto no es una emergencia, no entendemos qué lo es», resumían fuentes de su entorno a este diario.
Vemos una inacción tremenda por parte del Estado. La sensación es que no son conscientes de la dimensión que esto está teniendo
El Gobierno sí decidió, a última hora, enviar a las Fuerzas Armadas para reforzar a una Guardia Civil desbordada ante la imposibilidad de contener la avalancha. La preocupación ha escalado hasta las instancias más altas del Ejecutivo. Los datos actualizados por el Gobierno ceutí, recogidos por ABC, confirman que los centros de acogida están saturados y que, en el caso de los menores no acompañados, la ocupación supera ya en un 1.600% la capacidad prevista.
El precedente de 2021
El temor del Ejecutivo de Vivas, que según fuentes citadas por ABC se está confirmando, es que este episodio termine pareciéndose al vivido en mayo de 2021, cuando Ceuta se enfrentó a una avalancha sin precedentes: 10.000 personas entraron en la ciudad en apenas 48 horas. «Esto no es lo de todos los veranos», insistían fuentes del Gobierno ceutí, subrayando que el Ejecutivo central no había entendido a tiempo las primeras señales de alarma.
A lo largo del día, la Junta de Portavoces de la Asamblea de Ceuta, con representación de distintas fuerzas políticas, escenificó una imagen de unidad frente al Gobierno central en sus peticiones para actuar. Mientras esperaban movimientos desde Moncloa y la llegada del ministro del Interior, en el Gobierno ceutí se preguntaban si detrás de la nueva avalancha procedente de Marruecos había algún movimiento que la explicara. Hasta el cierre de esta información, esa explicación no había llegado.
Una frontera de 20 kilómetros
La súplica de Vivas, en una entrevista concedida a Onda Cero y recogida por ABC, resume la posición de la ciudad autónoma: «Reclamo una actitud de Estado ante un problema de Estado. No se puede pretender que esta presión migratoria tan desorbitante recaiga exclusivamente sobre las espaldas de una ciudad de 20 kilómetros cuadrados, extrapeninsular, de 85.000 habitantes y siendo frontera exterior de España y Europa; y a la que la geopolítica le afecta manifiestamente a sus capacidades de desarrollo».
Con el ministro del Interior ya de camino a Ceuta, la pregunta que queda en el aire es si su visita traerá consigo algo más que la promesa de ayuda militar ya enviada. Vivas seguirá exigiendo lo mismo que lleva días reclamando sin éxito: que Madrid trate esta crisis como lo que, según insiste, ya es.
Si has llegado hasta aquí, es que esto te importa.