Lo que deberia ensenarnos la muerte de Jesus de Miguel
El futbol llora al delantero del Tenerife, fallecido tras un choque brutal con el portero del Andorra. La tragedia exige memoria, no un linchamiento.
El lunes por la tarde, en el Heliodoro Rodriguez Lopez, Jesus de Miguel iba a por un balon que podia valer el triunfo del Tenerife. El portero del Andorra, Jesus Owono, salio a por el mismo balon con la rodilla por delante y los brazos extendidos. El choque fue brutal. El delantero se quedo sin pulso sobre el cesped. Lo recuperaron en la ambulancia gracias a las maniobras de reanimacion, pero la mañana del martes el Tenerife confirmo lo peor: Jesus de Miguel Alameda, de 30 años, habia muerto. El futbol español entero se paro a llorarlo.
Lo que paso en el campo
Segun el acta arbitral recogida por El Pais, el colegiado expulso a Owono en el minuto 96 por impactar con la pierna en alto sobre un adversario con uso de fuerza excesiva, cuando el balon estaba en disputa. El partido se suspendio tras comprobar que De Miguel no mejoraba. El guardameta ecuatoguineano, de 25 años, llego a España con ocho y se formo en el futbol vasco antes de recalar en el Andorra. Segun fuentes del club citadas por El Pais, no hubo intencionalidad, y el propio Owono se paso la noche llorando y rezando por la evolucion del delantero. Ha cerrado sus redes sociales tras recibir, segun esas mismas fuentes, una avalancha de comentarios de odio.
El Tenerife anuncio la muerte de su jugador con un comunicado que resumio el estado de animo de toda una ciudad: "Rotos de dolor, con un nudo en la garganta y sin poder creer que esto sea verdad". Desde ahi se desato una cadena de condolencias que no distinguio de colores: Real Madrid, Barcelona, Atletico, la RFEF, LaLiga, Piqué como propietario del Andorra, Messi, Mbappe, Pedri. La Federacion aplazo toda la jornada de Copa. El cuerpo del futbolista sera trasladado a Toledo, de donde era su familia, para la despedida.
Un debate que no deberia ser una cacería
La tragedia ha abierto, como siempre que el dolor se mezcla con la ira, dos bandos. Uno pide para Owono que no vuelva a jugar o incluso una condena por homicidio imprudente. Otro reclama compasion para un guardameta que, segun su club, no busco hacer daño. El fiscal jefe de Santa Cruz de Tenerife, Jose Luis Sanchez Jauregui, declaro a la agencia Efe que ve muy dificil que se abra un proceso penal, porque una doctrina antigua del Tribunal Supremo exime de responsabilidad las lesiones producidas en un lance del juego, salvo agresion fuera de la jugada. La via deportiva es otra: segun expertos consultados por El Pais, el comite de competicion podria imponerle a Owono la sancion maxima, doce partidos.
No es la primera vez que el futbol español vive algo asi. El Pais recuerda el precedente de enero de 1987, cuando el portero del Malaga Jose Antonio Gallardo murio tres semanas despues de un choque con el jugador del Celta Baltazar en Balaidos. Entonces, como ahora, nadie se sento en un banquillo de acusados. Nunca ha ocurrido en España que un futbolista responda judicialmente por una entrada violenta dentro de un deporte de contacto, por dura que fuera. Esa ausencia de precedentes deberia hacernos pensar menos en castigar a un hombre concreto y mas en lo que permite, entrenamiento tras entrenamiento, que estas entradas sigan produciendose.
Delante de la tele y en el estadio se exige velocidad, garra y contacto, y los espectadores terminamos normalizando lo que, fuera del campo, nos haria llamar a la policia.
La leccion que no podemos dejar pasar
Ahi esta la clave que de verdad importa. El futbol que vemos cada fin de semana premia la velocidad, la garra y el contacto, y nosotros, desde el sofa o desde la grada, aplaudimos entradas que fuera de un campo de juego llamariamos agresion. Esa cultura no mato a Jesus de Miguel por si sola, pero la alimenta cada vez que celebramos a un defensa por llegar fuerte antes que por llegar bien. La muerte de un futbolista de 30 años en un partido de Segunda Division deberia servir para revisar, con calma y sin saña, que entradas se toleran y cuales no, no para buscar un culpable al que lincharlo en redes.
Lo que queda por ver es doble. Por un lado, si el comite de competicion aplica la sancion maxima a Owono esta misma semana y si la investigacion policial, abierta de oficio por tratarse de una muerte sin causa natural, termina en algo mas que un atestado archivado. Por otro, y mas importante, si el futbol español aprovecha este duelo para repensar sus propias entradas, o si dentro de unos meses todo vuelve a ser, otra vez, velocidad y contacto por encima de la vida del rival.
Si has llegado hasta aquí, es que esto te importa.