Gallardo, el socialista que siempre ganaba hasta que le condenaron las urnas y la Audiencia
El exlíder del PSOE extremeño acumula 18 años de inhabilitación por prevaricación en el caso de David Sánchez, el hermano del presidente.
Miguel Ángel Gallardo era, hasta hace poco, un hombre acostumbrado a ganar. Seis mayorías absolutas consecutivas como alcalde de Villanueva de la Serena, dos primarias ganadas para ser secretario general del PSOE de Extremadura en menos de un año, y una presidencia de la Diputación de Badajoz ejercida, según quienes le conocían, con mano de hierro. Este lunes, sin embargo, la Audiencia Provincial le ha confirmado lo que las urnas ya le dijeron en diciembre: que su racha se ha terminado.
Según informa ABC, Gallardo ha sido condenado a 18 años de inhabilitación por dos delitos de prevaricación en el marco del caso que investiga la contratación de David Sánchez, hermano del presidente del Gobierno, como coordinador de actividades artísticas en la Diputación de Badajoz. La sentencia señala, en palabras del tribunal, que «el nepotismo daña la salud democrática», aunque no apreció tráfico de influencias.
El ascenso de un aparato
La trayectoria de Gallardo en la política extremeña fue la de un hombre de partido en estado puro. Desde Villanueva de la Serena construyó un feudo electoral que le permitió dar el salto a la Diputación y, más tarde, disputar el liderazgo regional del PSOE. Todos en su entorno sabían, según recoge la prensa regional, que aspiraba a suceder a Guillermo Fernández Vara al frente de la Junta de Extremadura. En 2023, tras la pérdida del Gobierno autonómico por los socialistas, dio el paso y se hizo con las riendas del partido.
Antes de eso, Gallardo se había labrado cierto prestigio impulsando la fusión de Villanueva de la Serena y Don Benito, un proyecto que acabó roto antes de tiempo pero que le colocó en el escaparate nacional como político con ambición y capacidad de gestión.
«El nepotismo daña la salud democrática pero no es tráfico de influencias»
La debacle del 21 de diciembre
Las elecciones autonómicas del pasado 21 de diciembre supusieron la peor debacle histórica del PSOE en Extremadura. Gallardo encabezó la lista socialista y el resultado fue demoledor. El único consuelo que pudo extraer, según ABC, es que su rival, la popular María Guardiola, no alcanzó la mayoría absoluta que perseguía. Tras el batacazo, Gallardo presentó su dimisión como secretario general del PSOE extremeño, aunque mantuvo su acta de diputado.
La sentencia conocida este lunes completa así un año para olvidar. De ser el hombre fuerte del socialismo en la comunidad autónoma, Gallardo pasa a acumular una condena de inhabilitación que le cierra cualquier puerta institucional durante casi dos décadas.
Reacciones y consecuencias
La condena ha provocado reacciones inmediatas. Según ABC, el PP ha exigido al PSOE que «se disculpe» tras la sentencia condenatoria contra David Sánchez y Gallardo. La Junta de Extremadura, gobernada por Guardiola, ha ido más lejos y ha pedido al presidente Sánchez que convoque elecciones generales a raíz de la condena a su hermano.
En el PSOE extremeño, la caída de Gallardo deja un vacío de liderazgo que la organización aún no ha resuelto. El partido afronta una reconstrucción profunda en una comunidad autónoma que gobernó de forma ininterrumpida durante décadas y donde hoy se encuentra en la oposición, sin líder y con su expresidente de la Diputación condenado.
La sentencia no es firme y cabe recurso, de modo que la última palabra corresponderá a instancias superiores. Pero el daño político ya está hecho: Gallardo, el socialista que presumía de no haber perdido nunca, ha sido condenado dos veces en poco más de medio año.
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