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Política

El Gobierno vasco carga contra Feijóo: considera «un peligro para la clase trabajadora» que llegue a La Moncloa

El vicelehendakari segundo, Mikel Torres (PSE), responde al líder del PP tras sus polémicas declaraciones sobre el absentismo laboral ante empresarios vascos.

El Gobierno vasco carga contra Feijóo: considera «un peligro para la clase trabajadora» que llegue a La Moncloa
Imagen: The Objective

El vicelehendakari segundo del Gobierno vasco y consejero de Economía, Trabajo y Empleo, Mikel Torres, ha considerado este viernes «un peligro para la clase trabajadora» que Alberto Núñez Feijóo pueda llegar a gobernar España. Según recoge The Objective, Torres ha lanzado esta advertencia tras presentar el Plan de Empleo y Desarrollo Local de Vitoria, en respuesta directa a las declaraciones que el presidente del PP pronunció el pasado martes ante el Círculo de Empresarios Vascos.

En aquel acto, Feijóo abogó por abordar lo que calificó como el «cáncer» del absentismo laboral en España y se mostró dispuesto a actuar para reducirlo con o sin acuerdo sindical. El líder popular llegó a cuestionar que un trabajador cobre lo mismo y tenga las mismas prestaciones cuando acude a su puesto que cuando no lo hace, unas palabras que han desencadenado una oleada de críticas desde la izquierda y el ámbito sindical.

Del «cáncer» al «peligro»

Torres, dirigente también del PSE en Bizkaia, ha asegurado que al leer las declaraciones de Feijóo pensó que el líder del PP «no sabía de lo que estaba hablando» y que hacía un «flaco favor» pronunciándolas delante de empresas vascas. «El desconocimiento no esconde las verdaderas intenciones que tiene si llega a gobernar. Ese es el peligro para la clase trabajadora», ha sentenciado el vicelehendakari, según la misma fuente.

El desconocimiento no esconde las verdaderas intenciones que tiene si llega a gobernar

Las palabras de Feijóo han generado un debate político que ha trascendido el País Vasco. La vicepresidenta segunda del Gobierno central, Yolanda Díaz, y la ministra de Igualdad, Irene Montero, criticaron al popular por «comparar las bajas laborales con el cáncer». Montero llegó a calificarlo de «inhumano», según recogieron diversos medios. Pedro Sánchez, por su parte, respondió que «todo lo que plantea Feijóo son recortes», atribuyéndole la intención de debilitar los derechos laborales.

En el otro extremo, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, se alineó con Feijóo. Según The Objective, Ayuso declaró que el líder del PP tenía «más razón que un santo» con las bajas laborales, respaldando la necesidad de revisar un sistema que, a su juicio, se presta al abuso. La reacción de Ayuso refuerza la posición del PP de poner el foco en el absentismo como problema estructural del mercado laboral español.

Un debate nacional

Los datos de absentismo en España llevan años siendo objeto de discusión. El país registra tasas de ausencia laboral por encima de la media europea, una circunstancia que la patronal achaca a un marco regulatorio poco exigente y que los sindicatos atribuyen a las condiciones de trabajo, los problemas de salud mental y la sobrecarga. El debate de fondo gira en torno a si las bajas laborales se utilizan de forma fraudulenta de manera significativa o si, por el contrario, responden a causas legítimas que requieren más protección, no menos.

En el País Vasco, la cuestión adquiere matices propios. La comunidad cuenta con un mercado laboral más robusto que la media nacional y un tejido industrial consolidado, lo que hace que las declaraciones de Feijóo ante el Círculo de Empresarios Vascos se perciban como especialmente desafortunadas en ese contexto. Torres, que también es alcalde de Portugalete, ha querido subrayar que las políticas del PP en materia laboral chocan con la realidad del modelo vasco de concertación social.

El episodio se enmarca en una guerra de posiciones entre PP y PSOE a cuenta de los derechos laborales, un terreno en el que el Gobierno de Sánchez ha legislado abundantemente durante la legislatura (reforma laboral, subida del SMI, reducción de jornada) y que el PP necesita disputar si quiere ensanchar su base electoral más allá de sus votantes tradicionales. Las declaraciones de Feijóo parecen apuntar a un electorado empresarial, pero el coste político entre los trabajadores asalariados podría ser alto.

El muro sindical

Los sindicatos mayoritarios, UGT y CCOO, han rechazado de plano la posibilidad de negociar recortes en las prestaciones por enfermedad. El secretario general de UGT, Pepe Álvarez, ya advirtió en jornadas anteriores de que cualquier intento de reducir la cobertura de las bajas laborales encontrará una respuesta contundente en la calle. El terreno sindical se presenta, por tanto, como un muro difícil de sortear para las aspiraciones de Feijóo.

Lo que queda por ver es si el debate sobre el absentismo laboral se traduce en propuestas legislativas concretas por parte del PP o si se queda en una declaración de intenciones ante un auditorio empresarial. La reacción coordinada del PSOE, desde La Moncloa hasta Ajuria Enea, sugiere que la izquierda ha encontrado en estas palabras un filón para desgastar al líder popular ante el electorado trabajador. El resultado de esta batalla dialéctica marcará en buena medida el tono de la precampaña que ya se intuye en el horizonte.

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