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Cultura

Rafa M. Guillén, el trombonista que fusiona jazz, Brasil y flamenco desde Córdoba, lanza su tercer disco

El músico valenciano afincado en Córdoba presenta su nuevo trabajo con The Jazz Walkers en el prestigioso Festival de Jazz de San Javier.

Rafa M. Guillén, el trombonista que fusiona jazz, Brasil y flamenco desde Córdoba, lanza su tercer disco
Imagen: ABC

Rafael Martínez Guillén, conocido en el circuito jazzístico como Rafa M. Guillén, acaba de publicar su tercer disco al frente de The Jazz Walkers, el proyecto con el que lleva una década explorando las costuras entre el jazz, la música brasileña y el flamenco. Según recoge ABC, el trombonista presenta este nuevo trabajo en el Festival Internacional de Jazz de San Javier (Murcia), uno de los certámenes con mayor solera del panorama nacional.

No es un recién llegado. Guillén (Bétera, Valencia, 1966) lleva más de tres décadas como trombón solista de la Orquesta de Córdoba, puesto que ocupa desde la fundación de la formación en 1992. Esa doble vida entre el atril sinfónico y la improvisación jazzística define su trayectoria: pocos músicos españoles pueden presumir de haber compartido escenario tanto con Plácido Domingo como con Egberto Gismonti, Larry Coryell o Randy Brecker.

Un proyecto que ya tiene historia

The Jazz Walkers nacieron en 2016 con «Excited Sounds», un debut de jazz fusión que la crítica especializada recibió con elogios unánimes, según la Asociación Apolo y Baco. Cuatro años después llegó «Shining Forever», grabado en Córdoba con nueve temas que profundizaban en la mezcla de rítmicas latinas, brasileñas y flamencas. El tercer disco, que ahora se presenta en San Javier, continúa esa línea de diálogo entre tradiciones musicales que rara vez se sientan a la misma mesa.

La propuesta de Guillén no es fusión por capricho. Su formación clásica le da un rigor armónico que evita el pastiche, y su experiencia con artistas flamencos de primer nivel (Tomatito, Vicente Amigo, Manolo Sanlúcar, Miguel Poveda, Enrique Morente) le permite integrar el compás andaluz sin imposturas. Cuando el trombón dialoga con una bulería o con una bossa nova, lo hace desde el conocimiento, no desde la ocurrencia.

Cuando el trombón dialoga con una bulería o con una bossa nova, lo hace desde el conocimiento, no desde la ocurrencia

Córdoba como laboratorio

Que los tres discos hayan salido de Córdoba no es casualidad. La ciudad, que alberga un conservatorio superior y una escena flamenca viva, ofrece un ecosistema poco habitual para un jazzista: acceso directo tanto al rigor académico como a la tradición oral del sur. Guillén ha sabido aprovechar ese cruce de caminos, convirtiendo su condición de valenciano adoptado por Córdoba en una ventaja creativa.

El Festival de Jazz de San Javier, que este año celebra una nueva edición con cartel internacional, es el escenario elegido para la presentación. Un certamen que desde hace décadas funciona como escaparate del mejor jazz que se hace en España y que ha acogido a figuras de la talla de Chick Corea, Pat Metheny o Diana Krall. Que Guillén presente allí su nuevo trabajo da una medida del nivel al que ha llegado el proyecto.

Más allá del nicho

El jazz en España sigue siendo un género de nicho, con un público fiel pero reducido. Proyectos como el de The Jazz Walkers, que tienden puentes hacia sonoridades más reconocibles (el flamenco, la música latina), tienen el mérito de ampliar la conversación sin rebajar el nivel. No se trata de hacer jazz «fácil», sino de demostrar que la improvisación y el swing pueden convivir con un cajón flamenco o una percusión afrobrasileña sin que ninguno pierda su esencia.

A sus casi cuatro décadas de carrera, con cerca de un centenar de colaboraciones discográficas a sus espaldas, Guillén sigue produciendo desde la periferia geográfica del jazz europeo un trabajo que merece atención. Su tercer disco con The Jazz Walkers es la mejor prueba de que, en música, la frontera entre géneros es solo una convención que los buenos intérpretes cruzan cuando quieren.

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