Un Tour que arrancó en Barcelona busca español: Ayuso, solo ante Pogacar y Vingegaard
La ronda gala echó a rodar en Cataluña y ya tiene líder sorpresa. Con la montaña esperando, Juan Ayuso carga con la bandera de un ciclismo español que sueña con volver a lo más alto.
El Tour de Francia 2026 salió de casa. La ronda más importante del calendario tomó la salida el pasado 4 de julio con una contrarreloj por equipos en las calles de Barcelona, un Grand Départ en suelo español que llenó el paseo marítimo y que devolvió al país el sabor de las grandes citas del pelotón. De ahí, el recorrido bajó hacia Granollers y Les Angles antes de cruzar la frontera y adentrarse en el sur francés.
Sorpresa en el amarillo
Cinco etapas después, la carrera dejó una foto inesperada en lo alto de la general. Según las clasificaciones oficiales recogidas por la prensa especializada, el noruego Torstein Traeen, del Uno-X, viste el maillot amarillo con un tiempo de 16 horas, 32 minutos y 7 segundos, fruto de una escapada que le dio una renta de oro sobre los favoritos.
Detrás, los gallos aguardan su momento. Tadej Pogacar y Jonas Vingegaard, los dos hombres llamados a decidir el Tour, marchan empatados a tiempo en la cuarta y quinta plaza, a 7 minutos y 53 segundos del líder, según la misma fuente. Nadie en el pelotón cree que esa distancia vaya a sobrevivir a la alta montaña.
Nadie en el pelotón cree que esa distancia vaya a sobrevivir a la alta montaña.
La quinta etapa, de 158,3 kilómetros entre Lannemezan y Pau, se resolvió al esprint el miércoles 8 de julio con victoria del neerlandés Olav Kooij. Días antes, Pogacar ya había firmado su particular exhibición al llevarse la tercera etapa, que según los registros de la carrera fue su vigésimo segundo triunfo de etapa en la ronda francesa.
España mira a Ayuso
En medio de tanto nombre extranjero, España mira a Juan Ayuso. El corredor de Jávena figura como el mejor clasificado nacional en la general, la referencia de una armada que, según la prensa ciclista, aporta once corredores a esta edición. Sobre él recae la ilusión de un país que lleva demasiado tiempo esperando a un heredero de las viejas glorias.
El guion, en todo caso, apenas ha empezado a escribirse. Con los Pirineos ya mordidos y los Alpes al fondo, el Tour entra ahora en su fase decisiva, esa en la que el amarillo cambia de hombros y las cuentas se hacen de verdad. Traeen defenderá su sueño mientras Pogacar y Vingegaard afilan el cuchillo.
Nacido en Barcelona
Que la fiesta empezara en Barcelona no es un detalle menor. Un Tour que nace en España obliga a mirarlo con otros ojos, y a pedirle a Ayuso que no se conforme con ir el primero de los nuestros. Aquí venimos a pelear, que para eso salimos de casa.
Si has llegado hasta aquí, es que esto te importa.