Estados Unidos llama a declarar a periodistas del 'New York Times' por informar sobre el Air Force One
El Departamento de Justicia cita a cuatro reporteros ante un gran jurado tras publicar que el avión presidencial regalado por Qatar carece de sistemas antimisiles.
Agentes federales llamaron a la puerta. Según informa The New York Times, cuatro de sus periodistas recibieron el viernes una citación del Departamento de Justicia para comparecer el próximo miércoles ante un gran jurado federal en Manhattan. El motivo: sus informaciones sobre las carencias de seguridad del nuevo avión presidencial, un Boeing valorado en 400 millones de dólares que Qatar regaló a Donald Trump y que la Casa Blanca convirtió en el flamante Air Force One.
Los reporteros citados son Julian E. Barnes, Eric Schmitt, Tyler Pager y Eric Lipton. En varios casos, según el propio diario, los agentes se personaron directamente en sus domicilios para entregar la notificación judicial, un gesto que el periódico califica como un intento de «amenazar e intimidar» a la prensa independiente.
La investigación
El Departamento de Justicia sostiene que las citaciones forman parte de una investigación sobre «violaciones de la seguridad nacional» y asegura que los periodistas no son el objetivo, sino quienes filtraron la información clasificada. «No vamos a hacer caso omiso de la ley ni dejar de investigar a la gente que trabaja para el Estado y cree que está bien filtrar información clasificada que afecta a la seguridad nacional», indicó el organismo en un comunicado, según recoge El País.
El artículo que desencadenó la controversia reveló, citando fuentes anónimas, que el nuevo Air Force One no está dotado de dispositivos antimisiles ni de otras capacidades protectoras que sí incorporan los modelos anteriores. La información salió a la luz después de que Trump regresara de la cumbre de la OTAN en Ankara a bordo del avión presidencial antiguo, un cambio que, según el Times, fue solicitado por el Servicio Secreto.
«La comparecencia de agentes federales en las puertas de las casas de periodistas debería sacudir la conciencia de cualquier estadounidense que crea en la Constitución»
Trump, preguntado en vuelo por los reporteros que le acompañaban, negó que el cambio obedeciera a razones de seguridad y aseguró que el avión nuevo se había dejado en una base militar británica «como detalle» para que los soldados pudieran admirarlo. La Casa Blanca, por su parte, afirmó que la aeronave «está dotada de protocolos de seguridad de alto nivel».
Un patrón que se repite
No es la primera vez que la Administración Trump utiliza el aparato judicial contra la prensa durante su segundo mandato. Según El País, a principios de este año el Departamento de Justicia intentó obligar a declarar a periodistas de The Wall Street Journal y The Washington Post, aunque acabó retirando las citaciones después de que ambos medios presentaran alegatos bajo secreto de sumario.
En enero, agentes del FBI registraron la vivienda de la periodista del Washington Post Hannah Natanson e incautaron sus dispositivos electrónicos como parte de una investigación sobre el manejo de información clasificada por un contratista gubernamental. Natanson había dedicado meses a hablar con empleados federales sobre las medidas de la Administración para reducir la fuerza laboral pública.
Reacciones y consecuencias
David McCraw, abogado del New York Times, declaró que la actuación de los agentes federales «debería sacudir la conciencia de cualquier estadounidense que crea en la Constitución y la libertad de prensa que esta protege». La Fundación para la Libertad de Prensa fue más directa: «Cuando el Gobierno alega que necesita investigar a los periodistas para proteger la seguridad nacional, realmente se refiere a proteger la seguridad de su propia reputación».
El episodio reabre un debate que acompaña a las democracias desde siempre: dónde termina la seguridad nacional y dónde empieza el derecho de la ciudadanía a saber qué hace su Gobierno con el dinero y la confianza que le otorga. Por ahora, los cuatro periodistas tienen una cita el miércoles en Manhattan. Queda por ver si el Times consigue frenar las citaciones en los tribunales, como ya lograron sus competidores meses atrás.
Si has llegado hasta aquí, es que esto te importa.