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Economía

Qué son los fondos Next Generation y cuánto le toca a España

El mayor plan de estímulo de la historia de la Unión Europea reserva a España una cifra que supera el 12 por ciento de su PIB. Explicamos de dónde sale ese dinero, en qué se divide y con qué condiciones llega.

Qué son los fondos Next Generation y cuánto le toca a España
Imagen: Ministerio de Hacienda; Comisión Europea; La Moncloa

Next Generation EU es el fondo extraordinario que la Unión Europea puso en marcha en 2020 para responder al golpe económico de la pandemia. La idea, inédita hasta entonces, fue endeudarse de forma conjunta en los mercados para financiar la recuperación de los Estados miembros, con un volumen que a escala comunitaria alcanza el entorno de los 750.000 millones de euros.

El grueso de ese dinero se canaliza a través del llamado Mecanismo de Recuperación y Resiliencia, conocido por sus siglas como MRR. Cada país presentó un plan nacional con reformas e inversiones, y de su cumplimiento depende que Bruselas vaya liberando los fondos por tramos. No es, por tanto, un cheque en blanco, sino un dinero condicionado a resultados.

España es, junto a Italia, uno de los grandes beneficiarios del programa. Según los datos del Gobierno, el país puede llegar a movilizar hasta 163.000 millones de euros en el periodo 2021-2026, una cantidad que supera el 12 por ciento de su producto interior bruto y que la convierte en una de las mayores inyecciones de recursos europeos de su historia.

Esa cifra total no es toda de la misma naturaleza. Una parte, en torno a 79.800 millones de euros, corresponde a transferencias que no hay que devolver, es decir, ayudas directas. La otra parte, cercana a los 83.200 millones, son préstamos en condiciones favorables que el Estado sí tendrá que reembolsar en el futuro.

La incorporación de ese tramo de préstamos llegó con la llamada Adenda al Plan de Recuperación, que el Ejecutivo negoció con Bruselas y que la Comisión Europea aprobó en octubre de 2023. Con ella, España decidió activar la totalidad de los recursos que tenía a su disposición, incluida la parte crediticia que en un primer momento había quedado en reserva.

El calendario de desembolsos se concentra en la segunda mitad del programa. Según las previsiones oficiales, España podría recibir entre transferencias y préstamos hasta 25.600 millones de euros en 2024, alrededor de 44.600 millones en 2025 y unos 44.300 millones en 2026, siempre supeditados al cumplimiento de los hitos comprometidos.

El destino de esos fondos está orientado por las prioridades que fija la propia Unión Europea. La mayor parte debe dedicarse a la transición ecológica y a la transformación digital, con partidas también para la formación, la modernización de la Administración y el tejido industrial, en un intento de cambiar el modelo productivo y no solo de tapar agujeros coyunturales.

El programa no está exento de debate. Diversos análisis han señalado retrasos en la ejecución, dificultades para que el dinero llegue a las pequeñas empresas y dudas sobre el impacto real de las reformas, un balance que seguirá discutiéndose a medida que se acerque el cierre del periodo.

Más allá de las cifras, Next Generation representa un experimento político de primer orden. Por primera vez, los países de la Unión se endeudaron juntos para sostener a los más golpeados, y de que ese esfuerzo se traduzca o no en crecimiento duradero depende buena parte de la credibilidad del proyecto europeo.

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